martes 18 de agosto de 2026

A 100 Años del natalicio de Fidel Castro, una mirada desde Córdoba

Córdoba, Argentina (Prensa Latina) Desde el triunfo de la Revolución, el 1 de enero de 1959, Cuba es objeto de bloqueo económico, agresiones de todo tipo, incluso la invasión de abril de 1961, organizada por Washington y su sistema bipartidista, demócrata y republicano, que Fidel Castro definió como la plutocracia, o “gobierno de, para y por los ricos”.

Por Sergio Ortiz*

Colaborador de Prensa Latina

En su primer mandato Donald Trump (2017-2021) sumó 240 sanciones, que se agregaban a las anteriores, incluyendo las leyes Torricelli (1992) y Helms-Burton (1996).

Y en su segundo período recrudeció el bloqueo con Órdenes Ejecutivas, como la del 29 de enero pasado para sancionar a los países que vendieran petróleo a la isla, y la del 1 de mayo, para castigar en Estados Unidos a las empresas y bancos que mantuvieran inversiones con Cuba.

Entre estas dos últimas medidas de bloqueo, y todas las anteriores, incluyendo la de incluir a la isla entre los Estados “patrocinantes del terrorismo” y arruinar aún más sus posibilidades de intercambio con los países, la vida en la isla es un drama.

Es vivir en medio de los largos apagones eléctricos, no tener acceso a insumos ni medicamentos ni transporte ni una normal atención en hospitales ni escuelas.

El secretario de Estado yanqui, “Narco” Rubio, ha promovido reuniones y documentos que califican a La Habana como “capital internacional del terrorismo de izquierda”. El bloqueo recrudecido apunta a asfixiar a la población con la idea de promover una contrarrevolución.

Es el objetivo desde abril de 1960, cuando el memorando del vicesecretario de Estado, Lester D. Mallory, planteaba el bloqueo para generar escasez, reducir salarios y provocar “hambre y desesperación” con el fin de derrocar al gobierno. Washington ha avanzado en planes de agresión militar contra la isla, donde cuenta, desde la Enmienda Platt (1902), con una base militar en Guantánamo.

Como saben de la heroicidad del pueblo cubano, de su gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias, se supone que la agresión tomaría la forma de bombardeos aéreos y navales. Tratarían de no incursionar por tierra porque tal caso las bajas yanquis serían muy numerosas.

SIEMPRE FIDEL

Frente al bloqueo genocida con todos los sufrimientos y pérdidas de vidas y bienes que provoca, y frente a los riesgos de una agresión militar estadounidense, Cuba cuenta con un gran escudo de defensa. Es su pueblo, su gobierno y sus organizaciones políticas y sociales, sus dirigentes y sus bases, sus ideas, banderas y armas.

Además, y es fundamental, cuenta con el legado y las enseñanzas de su líder histórico, Fidel Castro, de quien el 13 de agosto se cumplieron 100 años del natalicio.

Esto dio lugar a sesiones de su Asamblea Nacional, sus órganos partidarios, I Coloquio Internacional “Fidel: legado y futuro”, XIV Encuentro de Partidos Comunistas y Obreros, IV Asamblea Continental de ALBA Movimientos y muchos otros eventos.

En Argentina, se lanzó la campaña “Estamos con Cuba” que ha multiplicado la solidaridad de norte a sur, y recaudado fondos para la adquisición de equipos de energía solar. Los primeros 45 ya llegaron a casas con niños enfermos electrodependientes.

Las actividades prosiguen, la recaudación de fondos también; ahora se recolectan medicinas e insumos médicos. Cuba no está sola, el pueblo cubano menos.

Esa es una gran movilización política, ideológica y cultural, que fortalece a los cubanos y cubanas porque les hace sentir la solidaridad internacional, y suma a los pueblos la influencia positiva de la resistencia de la Cuba socialista donde a los norteamericanos agresores no les iría tan bien como en Venezuela, el pasado 3 de enero, cuando secuestraron a la pareja presidencial y luego arrancaron insólitas concesiones del gobierno de Delcy Rodríguez.

En este centenario de Fidel desde el Partido de la Liberación (PL) de Argentina renovamos nuestro compromiso revolucionario con Cuba, dispuestos a dar todo lo que sea necesario para apoyar a ese foro socialista en la Patria Grande Latinoamericana.

CUBANIZÓ EL MARXISMO-LENINISMO

Destacamos, sintéticamente, estos aspectos de ese gran líder: Fidel, como marxista-leninista cubano y patriótico. Él no fue un marxista dogmático sino que imbricó y realimentó los principios del comunismo mundial con la historia, colores y tierra de las luchas en su país, rescatando a José Martí, el Héroe Nacional de Cuba, pero también a Carlos Manuel de Céspedes, Antonio Maceo, Máximo Gómez e Ignacio Agramonte.

Llevó a cabo lo recomendado por el amauta peruano José Carlos Mariátegui: “El marxismo no debe ser calco ni copia sino creación heroica”. Por eso y por nuestros propios aprendizajes, de aciertos y errores, nosotros en el PL nos definimos como marxista-leninistas y sanmartinianos.

Fidel como guía ante las derrotas: Él no dio por perdida la lucha después de la derrota militar y táctica del asalto al cuartel Moncada, el 26 de julio de 1953. Hay quien lo llama “el gran saltador de obstáculos”, como si su vida y obra hubieran sido una gran carrera olímpica de obstáculos.

Los guerrilleros sufrieron nueve bajas en el asalto al cuartel Moncada (1953) y otros 56 fueron prisioneros y luego fusilados en seudo enfrentamientos. Otros, como Fidel, fueron presos y juzgados. El naciente líder, como joven abogado se defendió a sí mismo, denunció a la dictadura de Fulgencio Batista y trazó el rumbo de la Revolución.

A la ofensiva, frente al tribunal que lo juzgaba, dijo: “Condenadme, no importa, la historia me absolverá”. Después de la cárcel partió al exilio en México y organizó la segunda etapa revolucionaria con el yate Granma, cuyo desembarco de 82 militantes del Movimiento 26 de Julio, el 2 diciembre de 1956, fue delatado y atacado por la dictadura y dejó operativo sólo a un pequeño grupo de hombres y siete fusiles. Para él, ya podían ganar la guerra.

Fidel y los suyos comenzaron la lucha en Sierra Maestra que terminaría en victoria. Por eso pueblos como el argentino, con la derrota de 1976 por la dictadura militar-cívica y hoy bajo el gobierno fascista de Javier Milei, deben inspirarse en Fidel en no darse nunca por vencido ni derrotado.

Y persistir en la lucha revolucionaria hasta tomar el poder, hacer una revolución popular, democrática y antiimperialista, y luego enderezar la nave hacia el socialismo con las particularidades propias de cada país dependiente. Eso proclamamos desde el PL.

Fidel como antiimperialista y denunciante de la deuda externa y el FMI: En los años de 1980 él denunció el peso e ilegalidad de la deuda externa que comenzaba a agobiar a la región, cuando México entró en moratoria en 1982. El presidente cubano pidió que los países deudores se agruparan en un club para negociar en bloque con los acreedores.

Propuso que -para que esa suspensión de pagos no provocara una crisis económica mundial- se tomaran fondos del abultado presupuesto mundial de guerras. No se le llevó el apunte. Los gobiernos, aún los “progresistas”, negociaron por separado y fueron claudicando uno por uno. Por eso en Argentina, que en 1971 debía cuatro mil millones de dólares, hoy esa cuenta alcanza los 500 mil millones.

Eso provoca más dependencia, ajuste, hambre, entrega de nuestras riquezas y la consiguiente represión. Fidel dijo que “los países aisladamente no podrán alcanzar ninguna solución verdadera”; tenía mucha razón.

OTRO MUNDO MÁS JUSTO ES POSIBLE Fidel solidario, en defensa de la paz, por otro mundo más justo: Bajo su inspiración, 600 mil médicos, enfermeros y técnicos de la salud cubanos fueron a sanar y salvar vidas a 160 países del mundo, mientras Washington, sus acólitos de la OTAN, sólo mandan soldados, misiles y bombas.

Cuba fue solidaria con Angola contra la agresión de la racista Sudáfrica, de 1975 a 1991, y de allí se trajo sólo los restos de sus dos mil 655 cubanos muertos, ningún barril de petróleo ni riqueza alguna.

Nelson Mandela fue el 26 de julio de 1991 al acto en Matanzas para agradecerle a Fidel por esa ayuda internacionalista para terminar con el régimen del apartheid. Namibia se independizó tras aquella gesta internacionalista que devino con el nombre Operación Carlota. Otras naciones africanas que recién se habían independizado fortalecieron su soberanía.

También Cuba atendió a 26 mil víctimas de la tragedia de abril de 1986 en la central nuclear Chernobyl, en Ucrania, cuando todavía era la URSS; de ellas, 23 mil niños y jóvenes.

El Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias “Henry Reeve”, creado en 2005, fue solidariamente a 55 países durante la pandemia de la Covid-19.

En Caracas murieron en enero pasado 32 internacionalistas cubanos al defender a Nicolás Maduro y Cilia Flores del secuestro y agresión de Trump.

El humanista y revolucionario lo advirtió el 12 de junio de 1992 en la Expo Río 92: “Aplíquese un orden económico internacional justo. Utilícese toda la ciencia necesaria para un desarrollo sostenido sin contaminación. Páguese la deuda ecológica y no la deuda externa. Desaparezca el hambre y no el hombre”.

Los dramas que vivimos hoy de inundaciones, incendios, calentamiento global y otros desastres climáticos tienen muchas causas diversas, pero una fundamental y determinante es el capitalismo e imperialismo en esta etapa especialmente destructiva y que, como si todo eso fuera poco, también amenaza a la humanidad con una tercera guerra mundial.

Lo que denunció ese líder en Río en 1992, esa es una bandera que no debemos dejar caer y llevar hasta la victoria.

A este líder no lo pudieron asesinar los 638 intentos de magnicidio de la CIA. El gusano proyanqui Andrés Oppenheimer publicó en 1992 su libro “La hora final de Castro”. Pero no fue una hora sino 24 años después que Fidel falleció de manera natural en su sencilla cama rodeado de sus seres queridos, el 25 de noviembre de 2016.

Partió físicamente, porque política e ideológicamente vivirá siempre en su pueblo y en todos los demás.

arb/mh/so

*Periodista y comentarista político argentino, y también vicesecretario general del Partido de la Liberación.

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