Por Roberto F. Campos
De la redacción de Economía
En 2026, el turismo mundial comenzó a sustentarse en la inteligencia artificial, el de tipo regenerativo con destinos emergentes marcan la pauta, mientras los viajeros buscan experiencias auténticas, sostenibles y profundamente personalizadas.
En primer término aparecen Viajeros más conscientes, pues el perfil del viajero actual se caracteriza por ser selectivo y con valores definidos.
Ya no basta con elegir un destino por precio o popularidad; ahora se priorizan factores como la autenticidad cultural, el respeto al entorno y el impacto social.
Según el Tourism Innovation Summit (TIS), los turistas planifican con más detalle y buscan coherencia en la comunicación de los destinos.
La inteligencia artificial (IA) se consolida como el gran aliado con plataformas conversacionales que diseñan itinerarios completos, ajustan planes en tiempo real y ofrecen experiencias hiperpersonalizadas.
Informes de Skift destacan que la IA anticipa los deseos de los viajeros, desde reservar un restaurante secreto hasta sugerir rutas alejadas de las multitudes.
Por su parte, la sostenibilidad ya no es suficiente: el turismo regenerativo busca dejar los destinos en mejores condiciones de las que se encontraron. Los viajeros participan en proyectos de reforestación, conservación de corales y apoyo a economías locales. El Consejo Global de Turismo Sostenible subraya que este enfoque es central en 2026.
El auge de los viajes lentos se refleja en el resurgimiento de trenes nocturnos y estancias prolongadas que permiten una inmersión cultural profunda. Además, el fenómeno bleisure (mezcla de ocio y trabajo) exige máxima flexibilidad en alojamiento y transporte, según la Global Business Travel Association .
Los grandes conciertos y eventos deportivos se convierten en motor de viajes. Un informe de Expedia Group revela que el 70 por ciento de los viajeros planifica sus vacaciones en torno a esos eventos con picos de demanda muy localizados.
La industria pet-friendly crece exponencialmente. Amadeus señala que en 2026 se implementan vuelos de larga distancia con mascotas en cabina y hoteles que integran programas de fidelización para animales. China e Italia ya adoptaron sus normas para permitir viajes más cómodos con mascotas.
Y, por supuesto, aparecen Destinos emergentes más interesantes como es el caso de Albania: playas vírgenes y cultura mediterránea sin masificación, y Colombia: biodiversidad, gastronomía y ciudades vibrantes como Medellín y Bogotá.
También incluyen a Uzbekistán: rutas de la Seda, arquitectura islámica y experiencias culturales únicas.
Estos países representan la búsqueda de autenticidad y la huida del turismo masivo, según el Informe sobre destinos emergentes de ONU Turismo.
Por tanto, el turismo en 2026 es más inteligente, regenerativo y diverso. Los viajeros buscan experiencias que reflejen sus valores, apoyados por la tecnología y con un fuerte interés en destinos emergentes y eventos culturales.
La industria se adapta ofreciendo flexibilidad, personalización y un compromiso genuino con la sostenibilidad.
VIRTUDES Y DEFECTOS
Sin embargo, la industria de los viajes de este año navega entre la fragilidad económica y la búsqueda de experiencias con sentido.
El turismo mundial atraviesa un momento paradójico. A pesar de que los viajeros muestran intenciones de gasto récord y una sed creciente por experiencias auténticas, los organismos internacionales tuvieron que ajustar a la baja sus previsiones de crecimiento. La industria no se detiene, pero avanza con cautela.
Según el último Barómetro de ONU Turismo, de enero a junio de 2026 viajaron internacionalmente de unos 690 millones de turistas, casi tres millones más que en el mismo período del año anterior.
El crecimiento se limitó a un 0,4 por ciento interanual, una cifra que llevó al organismo a revisar su pronóstico para todo el año del tres al cuatro por ciento proyectado en enero de uno a dos por ciento.
El secretario general de ONU Turismo, Shaikha Al Nuwais, atribuyó esta desaceleración a los conflictos en el Medio Oriente, el encarecimiento de los viajes y las interrupciones en el transporte aéreo, y advirtió que “el turismo no ha dejado de crecer, pero ese crecimiento es frágil” .
Ese escenario de incertidumbre no impide que los viajeros redefinan sus prioridades. Un informe de Klook revela que el 88 por ciento de los turistas en el mundo planea aumentar o mantener sus presupuestos de visitas en 2026, y que nueve de cada 10 tienen previsto realizar un viaje internacional.
La contradicción entre la cautela macroeconómica y el apetito individual por viajar se explica, según el vicepresidente de marketing global de Klook, Marcus Yong, porque “los viajeros están gastando de forma más inteligente con prioridad para experiencias más ricas e itinerarios flexibles en lugar de simplemente tachar destinos de una lista”.
Las tendencias que dominan 2026 apuntan a una personalización extrema. El informe de tendencias de Booking.com, citado en el análisis del Observatorio de Turismo de Cali, identifica la “Era del Yo”, en la que los viajes funcionan como una expresión de identidad personal y se orientan a intereses y pasiones altamente específicas.
Los itinerarios genéricos pierden terreno frente a experiencias diseñadas a la medida, como los storyscape stays —viajes inspirados en universos narrativos— o los viajes nostálgicos guiados por recuerdos personales y fotografías antiguas.
El bienestar, por su parte, se consolida como un eje estructural. Ya no se trata solo de spa, sino de estancias que integran naturaleza, descanso, mindfulness y optimización del sueño.
El concepto de “whycation” —viajes motivados por un propósito claro, como el crecimiento personal o la reconexión familiar— gana adeptos, al igual que las glow-cations, que combinan turismo con tratamientos especializados de cuidado de la piel.
Un informe de Accor y Globetrender señala que el 95 por ciento de los viajeros considera importante poder mantener aspectos de su rutina habitual durante los viajes, y que el 84,5 busca conexiones más profundas con otros, lo que convierte el bienestar en una experiencia cada vez más colectiva.
Quizás el cambio más profundo sea emocional. El informe Experiential Travel Trends 2026 de Accor y Globetrender encontró que el 63,5 por ciento de los viajeros evita destinos considerados “demasiado expuestos” (overhyped), y que el 82 prefiere consejos de locales o de personas que conoce en el camino.
La fatiga de las redes sociales y de los itinerarios hiperplanificados está devolviendo valor a lo imprevisto. “
El futuro del viaje no se trata de lo que ves, sino de cuán profundamente lo sientes”, resume Mehdi Hemici, director de lealtad y comercio electrónico de Accor.
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