jueves 13 de agosto de 2026

Brasil y Cuba, nexos históricos y agenda común

Brasilia (Prensa Latina) A cuatro décadas del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Brasil, ambos países cuentan con una amplia agenda de cooperación y diálogo político, resaltó el embajador del país caribeño en esta capital, Víctor Cairo.

Por Martha Andrés y Diony Sanabia

Corresponsales en Brasil

En una entrevista exclusiva con prensa Latina, el diplomático destacó las potencialidades existentes en áreas como salud, educación, ciencia, biofarmacéutica, agricultura y biocombustibles.

Cairo valoró también el papel de Brasil en la integración latinoamericana y caribeña, la solidaridad de organizaciones sociales con la isla frente al bloqueo estadounidense y los proyectos culturales, educativos y científicos que marcarán la agenda bilateral hacia 2027.

CUBA Y BRASIL: VÍNCULOS CON FUTURO

Al evaluar el estado de las relaciones bilaterales, el embajador recordó que 2026 marca el aniversario 40 del restablecimiento de los vínculos diplomáticos y subrayó que este período ha estado acompañado por importantes momentos de cooperación económica, comercial y científica, así como por un sostenido diálogo político de alto nivel.

“Hoy podemos decir que el diálogo político-diplomático entre Brasil y Cuba es excelente”, afirmó.

Según el diplomático, existen numerosas posibilidades para profundizar los nexos en sectores como la salud, la educación, la industria biofarmacéutica y la investigación científica, además de una cooperación interuniversitaria que calificó de fluida.

Brasil constituye, además, un importante socio comercial para Cuba y puede desempeñar un papel mayor en el desarrollo y actualización del modelo económico de la isla, consideró.

En ese sentido, señaló las oportunidades para incrementar el intercambio de productos agropecuarios y recordó que recientemente una delegación cubana visitó Brasil para certificar las condiciones necesarias con vistas a la exportación de frutas brasileñas hacia Cuba.

Ponderó de manera particular la experiencia brasileña en materia de biocombustibles, un ámbito que considera estratégico para su país ante las dificultades que enfrenta para acceder a combustibles.

“Los brasileños tienen una gran experiencia en la producción de biocombustibles que para nosotros en este momento es vital”, explicó.

El embajador insistió en que La Habana ha trasladado a empresarios y autoridades brasileñas su interés en que el gigante sudamericano acompañe el proceso de actualización económica cubana y aproveche las potencialidades existentes en ambas naciones.

BRASIL Y LA INTEGRACIÓN REGIONAL

Para Cairo, el peso económico y político de Brasil lo convierte en un actor fundamental de la integración latinoamericana y caribeña y en un participante de relevancia en los mecanismos multilaterales.

Recordó que Brasil forma parte del Brics y participa en espacios como el G20 y, como país invitado, en el G7, lo que le confiere una significativa capacidad de influencia internacional.

El embajador valoró especialmente la defensa brasileña del multilateralismo, la autodeterminación de los pueblos, el libre comercio y la soberanía de las naciones.

A su juicio, el Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha expresado en diferentes momentos la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba y ha rechazado las medidas coercitivas unilaterales contra diversos países.

“Brasil ha sido un socio estratégico, ha sido un líder en este llamado”, sostuvo.

Alertó, no obstante, sobre los retrocesos registrados en los procesos de integración regional y defendió el fortalecimiento de mecanismos como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), Mercosur y Caricom.

En ese contexto, reivindicó el principio de “unidad en la diversidad”, asociado a la experiencia de la Celac, como una premisa indispensable para afrontar desafíos comunes.

Cambio climático, salud, educación y paz son, a su entender, algunos de los asuntos que requieren respuestas regionales coordinadas.

“Brasil y Cuba tienen una agenda común”, resumió el embajador, al destacar las coincidencias de ambos gobiernos en la defensa de la integración regional y de esa unidad dentro de la diversidad.

SOLIDARIDAD BRASILEÑA CON CUBA

Cairo dedicó especial atención a las expresiones de solidaridad existentes en Brasil y afirmó que la relación entre ambos pueblos trasciende los vínculos oficiales.

“Estamos en un país que tenemos muchos amigos. Muchas organizaciones amigas, muchas personas que sienten a Cuba como su segunda patria”, manifestó.

Comentó que durante sus cinco meses de misión en Brasil ha podido comprobar la admiración existente entre sectores de la sociedad brasileña hacia la capacidad de resistencia y defensa de la soberanía del pueblo cubano.

Dicha solidaridad, añadió, se expresa de manera concreta, y ejemplificó que brasileños que viajan a Cuba llevan medicamentos, semillas y otros productos, mientras diversas organizaciones mantienen campañas para recaudar fondos destinados a paneles solares y promover el envío de alimentos.

Significó también las caravanas contra el bloqueo y las actividades realizadas en distintos estados brasileños con motivo del Día de la Rebeldía Nacional de Cuba el 26 de julio.

Entre las organizaciones que, según destacó, han tenido una participación activa figura el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), cuya labor ha estado vinculada con la producción de alimentos y el desarrollo de prácticas agrícolas respetuosas del medio ambiente.

Valoró que esta solidaridad ha adquirido especial importancia ante las dificultades actuales de Cuba y la calificó de “efectiva”, por responder a las necesidades más urgentes de la población.

“Cuando decimos Cuba no está sola, podemos reafirmar que el Movimiento de Solidaridad de Brasil con Cuba ratifica todos los días ese criterio”, recalcó.

Recordó, además, la histórica participación de intelectuales y artistas brasileños en el acercamiento entre ambas sociedades y mencionó, entre otros, a Frei Betto, Fernando Morais y Chico Buarque.

Al respecto, destacó la invitación para que el trovador cubano Silvio Rodríguez visite Brasil en 2027 y la decisión de otorgarle el doctorado honoris causa de la Universidad de Brasilia.

LA PERCEPCIÓN DE CUBA EN BRASIL

Sobre sus encuentros con autoridades, parlamentarios, académicos, empresarios e integrantes de movimientos sociales, Cairo identificó una preocupación común por la situación que atraviesa Cuba.

Incluso entre interlocutores que no comparten políticamente el proyecto cubano, manifestó, existe inquietud por los efectos de las medidas estadounidenses contra la isla caribeña.

“Hay una preocupación permanente”, señaló, y explicó que después de situaciones como las interrupciones del sistema eléctrico nacional suele recibir mensajes de solidaridad de periodistas, políticos, profesionales y otros contactos brasileños.

Aseguró que en esos intercambios también existe un reconocimiento de las capacidades cubanas, particularmente en el área de la salud y la industria biofarmacéutica.

Mencionó las conversaciones sobre el Sistema Único de Salud (SUS) de Brasil y la experiencia cubana de atención sanitaria, así como los vínculos históricos alrededor del modelo del médico y la familia de su nación. Otro elemento destacado por Cairo es el respeto que, según expresó, existe en Brasil hacia la figura del líder revolucionario Fidel Castro, precisamente durante el año de su centenario.

Rememoró la capacidad de Fidel Castro para dialogar con representantes de distintas tendencias políticas durante sus visitas a Brasil y para encontrar puntos de coincidencia en asuntos de interés común.

Fidel tenía la capacidad de dialogar, de buscar esa unidad en los temas más diversos, significó.

A criterio del diplomático, también hay en Brasil una comprensión de que Cuba forma parte de América Latina y de que su defensa está vinculada con la soberanía y las alternativas de la región.

UNA AGENGA COMÚN HACIA 2027

16.09.2023 – Encontro com o Presidente da República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez – Palácio da Revolução – Habana – Cuba Fotos: Ricardo Stuckert / PR

De cara a los próximos meses, la Embajada cubana se propone incrementar la presencia de contenidos acerca de la mayor de las Antillas en Brasil y combatir lo que Cairo considera una insuficiente información sobre su realidad.

“Tenemos que trabajar mucho en promover más a Cuba en Brasil”, afirmó, al anunciar una estrategia que combinará redes sociales, medios de comunicación e iniciativas culturales.

La agenda contempla exposiciones de pintura, presentaciones de músicos cubanos, actividades relacionadas con la cultura afrodescendiente y la cooperación con artistas brasileños.

También está prevista la participación de creadores brasileños en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana y una jornada dedicada al proyecto Más Médicos, con libros, fotografías y un documental en preparación.

Por otra parte, Cairo elogió la aplicación en Brasil del método cubano de alfabetización Yo Sí Puedo, especialmente en zonas rurales y de difícil acceso, y recordó su participación reciente en una graduación masiva de personas alfabetizadas mediante ese programa.

A ello se adiciona una creciente cooperación universitaria, con proyectos conjuntos de investigación y formación académica.

Consideró igualmente que existen posibilidades para ampliar los intercambios deportivos, especialmente en disciplinas en las que Cuba y Brasil cuentan con fortalezas reconocidas a nivel mundial.

En materia sanitaria, aunque ya no existe la presencia de galenos cubanos en el programa Más Médicos, persisten intercambios científicos y técnicos entre instituciones de ambos países, incluidos los organismos reguladores de medicamentos.

Igualmente, Cairo exaltó la próxima apertura de la Casa Brasil en La Habana, concebida como un espacio para el intercambio cultural y artístico entre los dos países.

“Estoy casi seguro de que la Casa Brasil se convertirá en un centro de referencia de la cultura cubana, de la cultura brasileña y de esa hermandad que une a nuestros pueblos”, subrayó.

Así, mientras Cuba y Brasil se encaminan hacia una nueva etapa de sus relaciones, la diplomacia persigue ampliar la cooperación económica, fortalecer el diálogo político y multiplicar los vínculos culturales y sociales que, como reiteró Cairo, cuentan con una larga historia de amistad y numerosas posibilidades de trabajo conjunto.

arb/mar/dsa

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