sábado 14 de marzo de 2026

Uruguay: la disyuntiva del Escudo

Montevideo (Prensa Latina) Uruguay no fue invitado a la llamada cumbre del Escudo de las Américas, convocada por el presidente estadounidense Donald Trump, pero el tema, lejos de quedar ahí, abre controversias aquí e incluso la posibilidad de que el país sudamericano participe.

Por Orlando Oramas León

Corresponsal jefe en Uruguay

La puerta la dejó abierta el presidente Yamandú Orsi, pese a decir a la prensa que le resultó rara la exclusión de su país del convite en el que se acordó una coalición de países bajo el pretexto de combatir el terrorismo y el crimen organizado en Latinoamérica y el Caribe.

Orsi dijo que el tema se trató durante su participación en la toma de posesión del presidente chileno, José Antonio Kast, el 11 de marzo.

Detalló que uno de los países representados propuso la incorporación de Uruguay. “El tema era el narcotráfico y el crimen organizado y expresamente dijo: por qué no invitamos a Uruguay, delante del resto, y todos consideraron que era posible”, refirió.

“Por supuesto que cuando nos inviten por problemas concretos vamos a estar”, acotó. “Se planteó ampliarlo y nosotros estamos dispuestos”, reiteró.

Sin embargo, a lo interno del gobierno y del Frente Amplio el tema es espinoso y promete reacciones.

El embajador de Estados Unidos aquí, Lou Rinaldi, se quejó al presidente Orsi por declaraciones del secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, sobre la cumbre en Florida que tuvo a Trump de anfitrión.

Cita El Observador “una fuente de Presidencia” que consigna la molestia del representante de Washington por los dichos de Sánchez en el programa de streaming Al Weso.

El secretario de Presidencia dijo que si bien hay “muy buenas relaciones” con Estados Unidos, considera que con el Escudo de las Américas “nos están intentando dividir entre el club de los amigos de Trump y el club de los enemigos de Trump, porque son zurdos”.

Rinaldi al parecer no escuchó antes al senador por el Frente Amplio Daniel Caggiani, para quien la cita con el gobernante estadounidense “parecía una cumbre de amigos ideológicos” más que de combate al narcotráfico.

Manifestó que resultó rara la ausencia de México y Colombia, países “que han tenido mucho trabajo en ese sentido”; también le llamó la atención la de Brasil.

Refirió que, por las declaraciones y resoluciones de la cumbre, parece ser para que los militares hagan acciones conjuntas en materia de narcotráfico a nivel interno de los países, y “eso es algo que en Uruguay está prohibido por la Constitución”.

Además, el integrante de la Comisión de Asuntos Internacionales del Senado destacó que la guerra contra el “narcoterrorismo” es el nuevo caballito de batalla “para intervenir internamente la realidad de algunos países”.

Sobre todo, porque la estrategia manifiesta del presidente estadounidense prioriza el uso de la fuerza, incluso letal, en América Latina y el Caribe.

Entre los países que participan de esta coalición figuran Argentina, Paraguay, El Salvador, Ecuador, Costa Rica, República Dominicana, Guyana, Panamá, Honduras, y Trinidad y Tobago, entre otros.

OTROS ÁMBITOS PARA URUGUAY

Yamandú Orsi tiene previsto viajar a Barcelona el 18 de abril para un nuevo encuentro “En defensa de la democracia”.

Se trata de un foro de gobiernos progresistas que lideran los presidentes de España y Brasil, Pedro Sánchez e Inácio Lula da Silva, respectivamente. También estará el mandatario colombiano, Gustavo Petro, y se encuentran por confirmar otros dignatarios.

Según fuentes del Ejecutivo, a los que alude El Observador, el gobierno uruguayo tiene la intención “de estar en todos los espacios de diálogos sin buscar rivalidades”.

“Queremos construir democracia, estabilidad, multilateralismo, no estamos para desafiar”, remarcó el canciller Mario Lubetkin ante el probable tono que podrían alzar en Barcelona Sánchez y Lula.

Uruguay también se alista para asumir el 21 de marzo, en Bogotá, la presidencia pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), el único espacio en el que están representados los 33 gobiernos de la región.

En ese y otros ámbitos el gobierno uruguayo quiere llevar los temas del narcotráfico y el crimen organizado.

“Creo que estamos sin entender que los problemas son los mismos y no hay dos visiones sobre el asunto”, opinó Orsi en la mencionada rueda de prensa, aunque el propio Donald Trump subrayó el enfoque militarista de su Escudo.

Bajo estas condiciones el canciller Lubetkin aspira a que la Celac sea “más estable y más democrática”.

Al propio tiempo encomia las relaciones y la coordinación con Washington para asegurar “capacidad de lucha contra toda forma de narcotráfico, terrorismo y desestabilización”.

A primera vista parece una cuestión de equilibrio, que podría poner a prueba a la diplomacia uruguaya. Sobre todo cuando Estados Unidos decida invocar el Escudo de las Américas para, bajo el pretexto del narcotráfico, intervenir militarmente en algún país del continente, como ya ocurrió el 3 de enero en Venezuela.

arb/ool

RELACIONADOS