martes 28 de abril de 2026

Nicaragua prioriza la paz

Managua (Prensa Latina) A ocho años del intento de Golpe de Estado en Nicaragua, el Gobierno Sandinista prioriza la paz como fórmula que permite emprender rutas de seguridad y bienestar para las familias.

Por Yosbel Bullaín

Corresponsal jefe en Nicaragua

En abril de 2018 grupos violentos utilizaron el mismo guion empleado en otros países de América Latina para desestabilizar los Gobiernos de izquierda y seguir la agenda norteamericana de dominio continental según la doctrina Monroe.

Esos grupúsculos hicieron cuanto pudieron para tratar de eliminar al Ejecutivo sandinista y destruir un país que, antes de la intentona golpista, mostraba resultados económicos sobresalientes a nivel regional.

Violencia por doquier, asesinatos de sandinistas, una feroz campaña mediática y noticias falsas, centraron el accionar de los golpistas durante casi tres meses con decenas de muertos entre ellos, más de 20 oficiales de la Policía Nacional, según cifras oficiales.

No obstante, el país centroamericano logró superar esa etapa, y con el esfuerzo y sacrificio de su pueblo avanzó por sendas de desarrollo y progreso.

Recientemente la copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, durante un acto que celebró aquí el Día Nacional de la Paz -19 de abril-, sostuvo que quienes “profanaron el amor sagrado” hoy añoran lo que perdieron, pero “no pueden ni podrán” revertir el curso de la historia en el país.

“Hoy quisieran retroceder el calendario, los relojes, las agujas, las campanas, los soles, los días, los salmos, las lunas; pero no pueden ni podrán”, afirmó.

Subrayó que Nicaragua avanza con dignidad hacia el futuro, guiada por valores como el honor, el amor, la valentía y el orgullo patrio.

“Del pasado no se vuelve; al futuro se camina erguido, nunca de rodillas, y el presente es donde hemos llegado caminando con honor, con valor y con amor grande”, destacó.

MANIPULACIÓN MEDIÁTICA

Para el analista político nicaragüense Xavier Díaz-Lacayo, en 2018 se realizó en Nicaragua una penetración de contenidos manipulados que, difundidos principalmente a través de redes sociales no certificadas, impactaron en la percepción colectiva.

Díaz-Lacayo identifica como punto de inflexión la proliferación de noticias falsas que simulaban normalidad informativa, pero que en el fondo contenían elementos distorsionados.

“Estas narrativas, amplificadas por figuras públicas y dirigidas a sectores con menor formación política o ideológica, generaron estados de alarma social, miedo e incertidumbre sobre la estabilidad del país”, declaró a Prensa Latina.

El analista afirmó que la desinformación no fue un fenómeno aislado, sino que respondió a objetivos concretos.

Por un lado, distorsionar la gobernabilidad para propiciar la salida del gobierno o un quiebre institucional; y por otro, impulsar escenarios más extremos, incluyendo acciones dirigidas contra el liderazgo político del país.

Asimismo, resaltó la influencia de organizaciones no gubernamentales y fuentes de financiamiento externo que, en su interpretación, habrían contribuido a dinámicas desestabilizadoras.

EL GOBIERNO SE FORTALECIÓ

La violencia golpista que intentó destruir Nicaragua fortaleció al Gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en unidad con el pueblo.

En ese sentido, el experto señaló un fortalecimiento de la institucionalidad con la implementación de nuevos mecanismos de prevención y control, sin abandonar -afirmó- los objetivos de desarrollo social ni la apertura hacia quienes desean integrarse al país.

“La institucionalidad crece dotando de nuevas firmas de advertencia sin perder la ternura, nuevas formas de prevención sin perder la objetividad hacia el desarrollo de las personas”, subrayó.

VERDAD PALPABLE

A decir de la copresidenta nicaragüense, la realidad del país es visible en los avances en infraestructura, salud, educación y programas sociales, los cuales -destacó- reflejan el esfuerzo sostenido por mejorar la calidad de vida de la población.

“Cualquiera que recorre las comunidades, que utiliza las carreteras o accede al sistema de salud y educación, sabe cuál es la verdad”, expresó.

La mandataria enfatizó que el Gobierno continúa construyendo el porvenir “paso a paso, con calma, fe y certeza de bien común”, promoviendo la unidad como principal fortaleza del pueblo nicaragüense.

En ese sentido, resaltó que, en un contexto internacional marcado por conflictos, la defensa de la paz constituye un deber esencial, especialmente para quienes profesan valores cristianos.

Murillo reiteró que la verdad “se ve, se toca y se vive”, y aseguró que el pueblo nicaragüense se distingue por su “valentía espiritual” y su capacidad de avanzar pese a los desafíos.

Reafirmó el compromiso de seguir trabajando por un futuro de desarrollo, justicia social y lucha contra la pobreza, “con verdades verdaderas que derrotan la mentira”, y exaltó el orgullo nacional y la vocación de progreso del país.

Para Díaz-Lacayo, existe una percepción mayoritaria en la población de que el país vive en paz y que esta debe ser preservada, lo cual refuerza la importancia de consolidar espacios de entendimiento social.

De cara al futuro, proyecta un escenario de prudencia, pero también de consolidación. Considera que la sociedad nicaragüense ha aprendido a valorar el crecimiento alcanzado y a resguardar la estabilidad como un bien estratégico.

Manifestó que los fundamentos ideológicos y políticos del país -basados en la identidad nacional, la dignidad, la soberanía y la independencia- continúan siendo, a su juicio, el eje sobre el cual se sostiene el modelo de desarrollo en Nicaragua.

Desde esa perspectiva, no visualiza una alternativa que supere las condiciones actuales de estabilidad para esta nación centroamericana.

“Yo no veo una oferta mejor en el mundo para Nicaragua que no sea la estabilidad sandinista”, subrayó.

RESPALDO POPULAR

El Gobierno Sandinista goza hoy día de un amplio respaldo popular; de acuerdo con el más reciente estudio de opinión pública de la encuestadora M&R Consultores, el 88,4 por ciento de la población nicaragüense aprueba la gestión del Ejecutivo que lidera el copresidente Daniel Ortega.

El sondeo correspondiente al primer trimestre de 2026 destacó que el 86 por ciento de los encuestados calificó de positivo el trabajo que realiza la copresidenta Rosario Murillo.

En cuanto al índice de predisposición política, el 86,7 por ciento corresponde al Frente Sandinista de Liberación Nacional, mientras a la oposición solo la respalda un 13,5 de los encuestados.

Añadió que el 90,9 por ciento de los entrevistados opinó que el Gobierno les genera esperanza. Asimismo, consideraron que bajo ningún concepto se debe poner en riesgo la paz ni la estabilidad económica del país.

arb/ybv

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