viernes 2 de enero de 2026

Uruguay: la estafa del engorde en los ahorros

Montevideo (Prensa Latina) Las estafas se anuncian entre los principales peligros para la seguridad ciudadana en Uruguay en 2026, una saga del año concluido en la cual los casos más sonados no tuvieron que ver con la tecnología y el uso de internet en tales fines.

Por Orlando Oramas León

Corresponsal jefe en Uruguay

Según un informe del Área de Estadística y Criminología Aplicada (AECA) del Ministerio del Interior (MI), las denuncias por este delito crecieron más de un dos mil por ciento entre 2013 y 2024, y fue el de mayor aumento exponencial en 2025.

En 2013 hubo mil 333 denuncias de estafa y el 2024 cerró con más de 31 mil, un promedio de 870,5 por cada 100 mil habitantes.

El crecimiento acelerado coincide con la masificación de las tecnologías de comunicación, redes sociales, plataformas de compraventa y servicios financieros en línea, argumenta el MI.

La pandemia de Covid-19, que impulsó la digitalización en el país, también habría actuado como catalizador.

Son casos, en su mayoría, que la justicia decide con su habitual ritmo, pero se toma su tiempo ante la magnitud del escándalo que sacudió el negocio ganadero en un país que se mueve al ritmo de uno de sus principales renglones económicos.

INVERSIÓN “EN EL NEGOCIO MÁS SEGURO DE LA HISTORIA”

“Engordamos tus ahorros. Invertí en el negocio más seguro de la historia”, proclamaba Conexión Ganadera, empresa pionera en fondos de inversión del ramo en el pequeño país sudamericano, en el que por cada tres personas hay 10 vacas.

A comienzos de 2025, Conexión Ganadera anunció que no podría cumplir con los pagos a sus cuatro mil 300 clientes con inversiones por 400 millones de dólares.

Primero cayó el Grupo Larrarte, después vino República Ganadera, le siguió Conexión Ganadera, y finalmente Portfolio Ganadero. Esas compañías dejaron sin dinero a miles de pequeños inversores.

Tras la debacle de esas empresas, uno de los dueños de Conexión Ganadera, Gustavo Basso, pisó el acelerador de su auto Tesla hasta 211 kilómetros por hora, velocidad a la que se estrelló contra una máquina de reparación vial en una ruta nacional. Murió en el acto. Las computadoras y cámaras del Tesla fueron investigadas y un fiscal determinó que se trató de una “acción voluntaria”.

Le sobrevivió su socio en el negocio, Pablo Carrasco, quien pasó la responsabilidad al difunto pero no consiguió escapar a la pesquisa fiscal.

Como saldo de las estafas ganaderas, unos seis mil inversores fueron afectados, con pérdidas por cientos de millones de dólares y procesos judiciales en camino.

El gancho de los fondos ganaderos estribaba en la oferta de jugosa rentabilidad por invertir mediante el engorde o cría del animal y su posterior venta.

Resultó a la postre un típico esquema piramidal, que se alimentaba no por el cumplimiento de las promesas, sino por el enganche de nuevos inversionistas para sostener los altos intereses ofrecidos.

Hasta ahora las investigaciones fiscales constatan, además de la estafa, operaciones de lavado de millones de dólares que vinculan a otras sociedades y empresas involucradas con el ganado.

Luego del feriado judicial por fin de año se anunciarán imputaciones a otros involucrados.

Pablo Carrasco y su esposa Ana Iewdiukow están en prisión preventiva, mientras que Daniela Cabral, viuda de Basso, cumple arresto domiciliario.

Además, fueron denunciadas las dos hijas de Basso y el marido de una de estas por presuntamente haber cobrado una deuda que habían declarado impaga en la justicia.

Los abogados de decenas de víctimas de la empresa que presentaron la denuncia creen que podrían configurar delitos de lavado de activos, encubrimiento y asistencia al lavado.

El entuerto pica y se extiende, pero no es el único caso de estafa a alto nivel.

OTRO TIMO DE “CUELLO BLANCO”

Poco antes de finalizar el año, el fiscal de lavado Enrique Rodríguez presentó acusación contra Sara Goldring, excorredora bursátil al frente de las firmas Custodia de Valores Mobiliarios (CVM) y United Brokers Agente de Valores.

Resulta otro de los timos de “cuello blanco”. El fiscal pidió pena máxima por el delito de apropiación indebida y el decomiso de varios millones de dólares que la acusada atesora en Estados Unidos.

Son temas de un delito que ocupa cada vez más espacios en medios uruguayos, en particular el del “cuento del tío”, por el cual estafadores de poca monta abusan sobre todo de ancianos.

A la par hay millones de dólares en destino incierto, pese a los esfuerzos del gobierno y a la espera de que se lleve a término y reglamentación la ley de lavado de activos, que tiene que ver también con la batalla contra el narcotráfico.

arb/ool

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