Por Ivette Fernández
Corresponsal jefa en Colombia
A pocos días de que la ciudadanía acuda a las urnas, el presidente, Gustavo Petro, alertó sobre varias irregularidades que, a su juicio, alterarían el normal desarrollo del ejercicio.
Advirtió sobre la necesidad de no dejar espacios en blanco en el formulario E14, en el cual los jurados registran los resultados del cómputo de las tarjetas depositadas en las urnas y pidió que las casillas se llenen con una X para que no sean transformadas en números falsos en mesas que no logren tener testigos electorales.
También pidió a la Registraduría impedir lo que calificó como un estímulo al fraude y manifestó que el software a auditar no es solo el nacional, sino también el que lleva los registros de las mesas en puestos de votación en municipios y departamentos.
Entre otras preocupaciones, el mandatario expuso que el software que se emplea actualmente para las votaciones lo maneja una empresa llamada ASD, filial de la multinacional de origen británica Thomas, Greg and Son, la misma que por años ha ganado la licitación para expedir los pasaportes y hacer el escrutinio electoral.
“Si los datos de los colombianos y las colombianas son manejados por quien maneja los escrutinios electorales, estamos en un inmenso peligro de fraude electoral”, planteó.
Según remarcó, una empresa privada sabe quiénes están en el exterior, y si le dejan también el software de cómputo, pueden hacerlo votar sin su consentimiento, solo poniendo su nombre y cédula en el formulario.
Por otra parte, ordenó a la Policía capturar a quienes usan el agua con fines electorales tras un reporte noticioso en el cual se expone cómo un carrotanque reparte el líquido con propaganda de los congresistas Ape Cuello, del Partido Conservador, y Didier Lobo, de Cambio Radical.
El presidente no es el único actor preocupado en el país por la transparencia.
El partido progresista de Colombia Pacto Histórico, por ejemplo, anunció la adopción de una estrategia de cuidado electoral ante varios hechos que, según remarcó, afectan los derechos y garantías de ese movimiento político.
Denunció que el Consejo Nacional Electoral (CNE) le negó, en una arbitraria decisión, la participación a su candidato presidencial, Iván Cepeda, en la consulta interpartidista y también revocó y alteró la inscripción de varias de sus listas al Congreso, lo cual generó incertidumbre e inseguridad jurídica.
Entre otras cuestiones, planteó el partido que en la capacitación de jurados se está dando la instrucción de entregar a todos los electores el tarjetón de las consultas, en contravía de la ley que señala que este debe ser solicitado por los ciudadanos.
Llamó a la necesidad de prestar atención a temas tan cruciales como la posible injerencia extranjera indebida en asuntos electorales, la inseguridad técnica y jurídica del manejo de los datos de las y los testigos; los posibles ataques cibernéticos y de manipulación del software y los resultados.
Preocupa igualmente al Pacto Histórico la posibilidad de que se den eventos de constreñimiento a los electores por parte de autoridades locales o empresas; la compra masiva de votos; el traslado y suplantación de votantes y finalmente el traslado de puestos y mesas de votación en la última semana o incluso el mismo día de la elección.
ELECCIONES LEGISLATIVAS
El próximo 8 de marzo se celebrarán las elecciones para definir los puestos en el Congreso (Senado y Cámara de Representantes) para el periodo 2026-2030 y en las cuales están habilitados para votar más de 41 millones de colombianos.
En esa fecha se elegirán 102 senadores por voto popular, de los cuales 100 serán escogidos en circunscripción nacional mediante listas que compiten en todo el territorio del país, en tanto dos curules especiales están reservadas para comunidades indígenas.
Adicionalmente, por mandato constitucional, el candidato presidencial que obtenga la segunda votación más alta tendrá también derecho a una curul en el Senado.
De esta manera, el Senado de la República quedará a la postre conformado por 103 senadores para el período 2026–2030. También resultarán electos 183 representantes distribuidos por departamentos y circunscripciones especiales.
Para el siguiente cuatrienio ya no se asignarán los puestos otorgados al partido Comunes, los cuales estaban garantizados para los excombatientes de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionaras de Colombia-Ejército del Pueblo por el Acuerdo de Paz únicamente hasta 2026.
En virtud de lo cual, aunque se mantienen las curules de paz para las víctimas, el total de la Cámara se ajusta a 183 representantes.
Comunes, en esta ocasión, aspirará a ganar espacio en el Legislativo por medio de la coalición Fuerza Ciudadana.
De acuerdo con una comunicación de la Registraduría, del total de aptos para sufragar, 40 millones 36 mil 238 podrán hacerlo en el territorio nacional y un millón 250 mil 846 en el exterior.
Dentro de Colombia, acotó la fuente, los ciudadanos podrán ejercer su derecho en 123 mil 314 mesas de votación, que se instalarán en 13 mil 493 puestos: seis mil 11 en el área urbana y siete mil 482 en la rural.
Según un informe de abstencionismo en las elecciones ordinarias presentado por la Registraduría Nacional, a través de su Observatorio Electoral, el porcentaje de abstención en las votaciones legislativas de 2022 fue del 51,25 por ciento.
Divulgó la entidad que los comicios al Congreso fueron los de más baja participación ciudadana, si se le compara con el resto de las jornadas eleccionarias celebradas ese año.
Sin duda, el número de curules que alcance el Pacto Histórico será tomado como un termómetro que mida también las posibilidades de éxito de su candidato a la Presidencia, Iván Cepeda.
La ciudadanía estará igualmente muy pendiente al desempeño del Movimiento Salvación Nacional, que respalda al ultraconservador Abelardo de la Espriella quien, según sondeos, tendría las mayores posibilidades de medirse en una eventual segunda vuelta con Cepeda.
CONSULTAS INTERPARTIDISTAS
El 8 de marzo serán además las votaciones interpartidistas, una suerte de elecciones presidenciales primarias en las que participarán tres coaliciones.
La más numerosa de ellas es la que se dio en llamar Gran Consulta por Colombia y está integrada por Mauricio Cárdenas, David Luna, Vicky Dávila, Juan Manuel Galán, Juan Carlos Pinzón, Aníbal Gaviria, Enrique Peñalosa, Juan Oviedo y Paloma Valencia.
Los aspirantes a convertirse en gobernantes son de corrientes de derecha y centro derecha, entre los cuales descuella la precandidata Valencia, quien milita en el partido Centro Democrático, fundado y liderado por el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010).
Por su parte, la Consulta de las Soluciones está conformada por Claudia López y Leonardo Huerta, quienes aseguran identificarse con el centro.
Está igualmente el Frente por la Vida, por el cual compiten Héctor Pineda, Edison Torres, Roy Barreras, Martha Bernal y Daniel Quintero.
Esta última coalición, que refiere ser de izquierda y de centro-izquierda, debió ser en la que participara el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, pero esa opción le fue negada por el Consejo Nacional Electoral, lo cual fue interpretado por el progresismo como un intento de fragmentar el apoyo que esa figura recibe de la ciudadanía.
Lo más llamativo de estas consultas, de las cuales saldrán tres candidatos a la Presidencia y cuyos resultados servirán de avance de los comicios del próximo 31 de mayo, es que no participan en ella los tres aspirantes a jefe de Estado con mayor respaldo, según encuestas.
Directo a primera vuelta irán el ultraderechista Abelardo de la Espriella, Sergio Fajardo (centro) e Iván Cepeda, la apuesta de la izquierda.
De acuerdo con analistas, hasta 15 candidatos podrían aparecer en el tarjetón el venidero 31 de mayo, por lo cual vaticinan un voto disperso y una muy probable segunda vuelta (21 de junio).
Posterior a las elecciones del próximo 8 de marzo y después de que varios aspirantes queden en el camino, se espera que haya una fotografía menos borrosa, aunque no del todo clara aún, del panorama que marcará la carrera presidencial.
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