Por Mario Hubert Garrido
Corresponsal jefe en Panamá
La idea de defender de las nuevas amenazas del norte esos nexos históricos, tuvo para bien la iniciativa de salir de los centros de convenciones para irse a las universidades, a las comunidades, y desde allí mostrar genuinos lazos hermandad a toda prueba.
MARTÍ, LA UNIDAD Y LA CULTURA
Para los delegados no hubo mejor inauguración del foro de dos días de sesiones -21 y 22 de febrero- que ir al Centro Regional Universitario de Azuero y develar un busto del Héroe Nacional José Martí, el prócer independentista que luchó por la unidad latinoamericana ante los más complejos desafíos de su época.
El subdirector del plantel, Edwin Rodríguez, agradeció poder contar en sus predios con ese sitial al más universal de los cubanos, que apuntalará los nuevos lazos de cooperación entre las instituciones de estudios superiores.
Mientras, el embajador Cairo alabó el comienzo de las jornadas de reflexión sobre los alcances de la solidaridad desde una institución que ha sido escenario clave de la colaboración fraterna entre académicos.
Pero no bastó con ese sencillo pero emotivo acto, después una comitiva del XXV Encuentro se trasladó hasta la vecina provincia de Los Santos, a la comunidad El Espinal, del distrito Guararé.
Allí el amor por Cuba se desbordó con la cultura, las raíces, las tradiciones y la impronta de una mujer, Nilka Morcillo, representante del corregimiento, quien fue anfitriona y trasmitió enseñanzas.
La fisioterapeuta de profesión y ahora funcionaria pública ofreció a los visitantes todo el calor y humildad de los más de mil 500 pobladores, a partir del encuentro con sus niños y jóvenes músicos.
Integrantes de la Academia Gabriel Villarreal mostraron su talento con canciones y ritmos autóctonos a base de La Mejorana (tipo de guitarra de cinco cuerdas) y la melodía inconfundible de los violines.
Los más chicos se deleitaron además con la lectura de la revista infantil Zunzún, de Cuba, y todos juntos degustaron la comida típica del lugar, en un intercambio que selló una relación muy especial para quienes la patria es un sola, la humanidad, como allí afirmaron.
NUEVOS DERROTEROS
La coordinadora del capítulo solidario de Azuero, profesora Adela Panezo, moderó las deliberaciones en el plenario que tuvo por sede la casa de retiro Damasco, en Chitré y que concluyeron con la aprobación de varias resoluciones que marcarán los nuevos derroteros hacia el XXVI Encuentro Nacional en febrero del próximo año, que acogerá la caribeña Colón.
Un momento especial del evento fue el saludo del presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), Fernando González, quien aprovechó para para convocar a que se sumaran al Maratón Mundial de Amor por Cuba, y al IX Encuentro Continental de Solidaridad, que tendrá lugar del 9 al 12 de octubre en México.
A su turno, el embajador Cairo subrayó que desde el XXIV Encuentro celebrado en 2024 en la occidental provincia de Chiriquí hasta la fecha, han sido innumerables las tareas e iniciativas dirigidas a ejes claves de la solidaridad como la condena al bloqueo de Estados Unidos, cuyas medidas se arreciaron con la administración de Donald Trump.
En ese sentido, mencionó la reinclusión de Cuba en una espuria lista de países supuestamente patrocinadoras del terrorismo, un mecanismo de presión política que intenta asfixiar al pueblo, hostil política destinada al fracaso.
El diplomático destacó el lema del XXV Encuentro, “Dedicado con amor a Cuba por su dignidad y resistencia”, el cual compromete a impulsar nuevas iniciativas en momentos complejos como los relacionados con la sostenibilidad del sistema electroenergético nacional, que ha puesto a prueba la capacidad del país para avanzar con proyectos sobre fuentes renovables.
Cairo enfatizó en que este tipo de evento se siente que Cuba no está sola, pero también devino espacio para manifestar la solidaridad con Panamá ante las amenazas del magnate republicano de retomar el control del Canal, al tiempo que remarcó que la vía interoceánica es y seguirá siendo de los panameños.
La Declaración Final del foro incluyó estos asuntos y también el viejo reclamo, pero ahora con más acciones concretas, de que Washington devuelva a su verdadero dueño, el pueblo cubano, el territorio ilegalmente ocupado en la oriental provincia de Guantánamo.
Otro de los acuerdos se refirió a exponer ante las autoridades panameñas las principales consecuencias del recrudecimiento del bloqueo, la ley Torricelli, la ley Helms-Burton, que han generado perjuicios considerables a la economía cubana y repercutido sensiblemente en la calidad de vida de ese pueblo.
Parecía que todo cerraría con broche de oro, pero para ponerle otro nivel al ya ganado sello particular del XXV Encuentro, una caravana de autos recorrió las principales arterias de Chitré.
Muchos transeúntes detenían su paso para observar la larga fila de autos adornados con banderas cubanas y pasajeros vitoreando “Abajo el Bloqueo”, pasaje que dejó una nueva huella de la primera ocasión en que esta iniciativa llega al centro del istmo, expandiendo amor y conexión entre Panamá y Cuba. El embajador Cairo lo resumiría en breves palabras: “Han sido jornadas inolvidables de alegría, de hermandad, de voluntad, por hacer más eficiente la labor solidaria con un pueblo decidido a resistir y vencer”.
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