lunes 9 de marzo de 2026

Música e historia de filme cubano Baracoa brilla en Premios Platino

La Habana (Prensa Latina) El largometraje cubano Baracoa, dirigido por Luis Ernesto Doñas, fue prenominado para los Premios Platino del Cine Iberoamericano 2026 en dos categorías: Mejor Ópera Prima y Música Original, un estímulo para el talento nacional en ambas manifestaciones artísticas.

Por Verónica Núñez

Redacción de Cultura

En exclusiva para Prensa Latina, el director de la coproducción cubano-italiana destacó que quedar entre los 20 prenominados de la región demuestra que las historias y la profesionalidad del cine cubano trascienden fronteras.

Baracoa es una road movie, un drama con situaciones cómicas, donde, en palabras del propio Doñas, la realidad cubana es tan diversa e impredecible que el humor es inevitable.

La muerte de Felipe, revolucionario italiano naturalizado cubano, da inicio a un viaje inesperado que lleva a su hijo Pepe (Carlos Luis González) y al médico Jimmy (Yadier Fernández), al corazón secreto de la isla, detalla el sitio web del Programa Ibermedia, que apoyó la realización de la obra.

Doñas subrayó la importancia de la nominación de la compositora y soprano Bárbara Llanes, a quien calificó como una creadora de gran inteligencia emocional y merecedora de un justo reconocimiento en el panorama audiovisual iberoamericano.

Mientras, Bárbara Llanes explicó a esta agencia que su propósito fue construir un lenguaje sonoro coherente con la atmósfera emocional de la película, cuya música ocupa un lugar esencial dentro de la narrativa.

La distinguida compositora ha sido merecedora de reconocimientos como la Distinción por la Cultura Nacional, el Primer Premio en el Concurso Nacional de Canto Alejandro García Caturla y en el Rodrigo Prats, y el Premio Egrem por su disco Amor y Dolor.

En certámenes internacionales ha obtenido el Premio Único en el Concurso de Composición y Expresión Coral en Las Palmas de Gran Canaria y el Primer Premio en el Concurso Internacional de Canto Lírico de Trujillo, Perú, entre otros galardones.

-En su partitura se percibe un diálogo entre tradición y contemporaneidad, ¿cómo logró equilibrar esas dos dimensiones en la banda sonora?

-Desde la lectura del libreto comencé a diseñar la idea sonora del viaje, su propósito y el entorno siendo una gran inspiración el personaje de Giannini.

Otro de los retos fue encontrar un color y un tono propios para el personaje de Estrellita, un enfermero que trabaja como transformista en las noches.

Tuve la ventaja de conocer al artista que inspiró ese personaje, su repertorio y su estilo, y eso me permitió acercarme a su sensibilidad, a sus gustos musicales y a su proyección escénica. A partir de esa referencia, traté de crear una música que acompañara también su dimensión humana.

-Las canciones Caminos sobre el mar y Soy de corazón parten de textos de Norge Espinosa. ¿Qué aportó la poesía a la construcción del universo musical de la película?

-Sin dudas los textos de Norge Espinosa fueron de gran inspiración. En realidad, teníamos pautas muy claras y eran sobre la búsqueda de la felicidad y los derechos.

La sensación de libertad y al mismo tiempo los límites que el mar impone se convirtieron en leitmotiv tanto de la música como de la película. Cada canción tendría una función diferente y eso las hizo también muy distintas en carácter, aunque desde un inicio había pensado darle un tono vintage al personaje del personaje. Norge supo sumarse de manera muy natural, orgánica, a esta intensión.

La grabación de la banda sonora reunió a intérpretes de prestigio como la Orquesta de Cámara de La Habana dirigida por Daiana García, Rodrigo García, Adrian Aguiar, Yasek Manzano, Alberto Falla, la orquesta Aragón, María Victoria y Laritza Bacallao.

Se trató de un lujo y una experiencia profundamente enriquecedora, en la que incluso el actor italiano protagonista, Giancarlo Giannini, se mostró sorprendido por el nivel técnico y artístico del equipo.

-¿Cree que esta prenominación abre nuevas oportunidades para la música cubana en el cine internacional?

-Pienso que todo reconocimiento ayuda a visibilizar nuestro trabajo y puede contribuir a abrir nuevos espacios. La música cubana tiene una gran riqueza y muchos creadores con voces propias.

Si esta prenominación permite que se creen otras oportunidades de desarrollo y de diálogo con el cine internacional, es algo muy positivo. Por mi parte, lo asumo como un estímulo para seguir creando.

El filme contó además con la presencia actoral de grandes figuras del cine nacional como Paula Alí, Yordanka Ariosa o Carlos Pérez Peña, y Luis Ernesto Doñas señaló que la convivencia entre códigos culturales distintos enriqueció la obra y le otorgó un respiro internacional, sin restar autenticidad a su carácter profundamente cubano.

-La película aborda un viaje físico y emocional hacia esa ciudad ¿Qué buscaba transmitir con esa travesía y cómo dialoga con la identidad cubana?

-El viaje hasta Baracoa, dentro de la narración y también a nivel personal, significa despojarse de las máscaras que usamos como coraza. “Máscaras” entendido también como todas aquellas sobreestructuras que nos impone la sociedad.

En Baracoa encontré una dimensión más honesta y limpia de lo que podríamos llamar “identidad”. Tal vez por su difícil acceso, se ha mantenido como una zona poco contaminada por lo foráneo: aún forman parte viva de la cotidianidad recetas y alimentos endémicos, las personas son más educadas y generosas, y hasta la música y la artesanía locales son pilares de la vida cotidiana.

Es triste ver cómo, sobre todo La Habana, ha sucumbido a una fuerte occidentalización foránea. De esa fricción pueden surgir experiencias relevantes, claro, pero también se percibe una crisis de valores típica de las ciudades cosmopolitas.

Por esto, el viaje hacia Baracoa es, para mí y para mis personajes, un viaje hacia lo esencial y hacia aquellos valores que se van perdiendo, valores que forman el fundamento de lo que podemos llamar lo cubano.

-¿Qué impacto espera que tenga este reconocimiento en la promoción del cine cubano dentro del panorama iberoamericano?

-Para cualquier cinematografía pequeña como la nuestra, dialogar directamente con un panorama tan prolífico y competitivo como el de las cinematografías latinoamericanas más potentes (México, Argentina, Chile, Brasil) y, sobre todo, con la industria del cine español, representa un alto reconocimiento para nuestras realidades.

Esto genera un impacto no solo en lo creativo, sino también en nuestra profesionalidad. Y cuando hablo de cine cubano, lo entiendo en su sentido más amplio, que incluye la realización audiovisual dentro y fuera de la isla.

La mayor fuerza del cine cubano actualmente es abrazar esa diversidad de miradas, para poder contar con todas las fuerzas narrativas y estilísticas y lograr un impacto mayor en el público y en la industria internacional.

arb/mml/vnl

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