martes 28 de abril de 2026

Comisión de Vecindad e Integración, paso adelante Venezuela-Colombia

Caracas (Prensa Latina) Los Gobiernos de Venezuela y Colombia avanzaron en sus planes de consolidar y ampliar la cooperación en diferentes temas estratégicos de interés común, que tuvo como epicentro la III Reunión de la Comisión de Vecindad e Integración.

Por Juan Carlos Díaz Guerrero

Corresponsal jefe en Venezuela

Este encuentro de dos días sesionó en la Casa Amarilla “Antonio José de Sucre” de la Cancillería, donde se instalaron 11 mesas de trabajo para abordar asuntos en los ámbitos cultural y educativo; seguridad y defensa; comercio, industria y turismo; ambientales y de salud; energía e hidrocarburos, entre otros.

Los cancilleres Yván Gil y Rosa Villavicencio encabezaron la reunión; ministros de diferentes carteras, autoridades de los órganos de seguridad y otros representantes de los dos países “cocinaron” el texto final, que rubricaron los altos diplomáticos.

La segunda jornada de la cita fue protagonizada por la presidenta encargada venezolana, Delcy Rodríguez, y su homólogo colombiano, Gustavo Petro, quien llegó a la República Bolivariana en su séptimo viaje desde su asunción en agosto de 2022.

Con su llegada al poder, el mandatario neogranadino ha mantenido una postura de defensa de la integración con su vecino, pese a desencuentros, como ocurrió cuando las elecciones presidenciales de julio de 2024, en que el presidente constitucional Nicolás Maduro resultó reelegido.

Sin embargo, las diferencias no mellaron la voluntad de incentivar mecanismos en aras de dejar atrás las políticas punitivas de sucesivos gobiernos de la Casa de Nariño contra Caracas que afectaron considerablemente las relaciones políticas, económicas y comerciales.

Las poblaciones de cada lado de la frontera de dos mil 219 kilómetros fueron las que más sufrieron con el cierre de esta, interrumpiendo un proceso natural de relacionamiento que tuvo su origen en las ideas emancipadoras de El Libertador Simón Bolívar en el siglo XIX.

Por eso ahora, una vez más, las declaraciones de las autoridades coincidieron en rescatar los valores de la imprescindible unidad de gobiernos y pueblos, a fin de poder concretar en la práctica la voluntad política del momento y avanzar por un camino que, reconocen, no es nada

fácil.

III REUNIÓN DE LA COMISIÓN

Los cancilleres Álvaro Leyva, de Colombia, e Yván Gil, de Venezuela, firmaron en mayo 2023 en Brasilia, Brasil, en presencia de Petro y Maduro, el acta constitutiva de este mecanismo de consulta, en el contexto de la Cumbre de Presidentes de los 12 países de América del Sur.

Al mes siguiente quedó constituida de manera oficial en Bogotá, Colombia, con el objetivo de promover la cooperación y el desarrollo fronterizo, impulsar la integración comercial y seguridad en la frontera compartida.

La Comisión funciona con Comités Técnicos Binacionales donde se abordan temas de interés común como seguridad y defensa; transporte y movilidad; comercio y asuntos aduaneros; asuntos fronterizos y de infraestructura; migratorios y consulares; de minas y energía; sociales y de medioambiente, y telecomunicaciones.

En la reunión de los días 23 y 24 de abril se consolidaron siete áreas principales de cooperación como los asuntos fronterizos, migratorios, educación, comercio, medio ambiente, salud y defensa, según la gobernante venezolana encargada.

Durante la instalación de este tercer encuentro binacional, el jefe de la diplomacia bolivariana agradeció en nombre de su Gobierno y de Rodríguez, al presidente colombiano por su defensa de la unión entre las dos naciones.

Gil valoró que ambos Estados están llamados, a través de esta comisión, a avanzar en la construcción de un “camino inexorable de unión”.

Consideró que el esfuerzo de cada uno de los presentes en este encuentro, “es fundamental para tratar de resolver y despejar cada una de las limitaciones que atentan hoy contra la política de unión”, para fortalecer la hermandad.

Todos juntos tenemos la “responsabilidad absoluta” de avanzar en ese camino, en un mundo cada vez más complejo con guerras, violencia y donde lo inhumano pretende imponerse sobre la paz.

“No ha sido ni será una tarea fácil ni sencilla”, reconoció el ministro del Exterior venezolano acerca de la soñada unión de lo que fue la Gran Colombia en los tiempos de Simón Bolívar. Convocó Gil a ser un ejemplo del mundo, “no de disolución, no de diferencia y de confrontación, sino todo lo contrario”.

El canciller consideró la cita como una “valiosa oportunidad” para ambos gobiernos, empresarios y comunidades de fortalecer la cooperación en diversas áreas.

Villavicencio, en tanto, evocó las luchas compartidas que dieron origen al nacimiento de las dos Repúblicas hermanas y calificó a la Comisión de Vecindad e Integración como un “mecanismo político fundamental” de encuentro, diálogo y construcción conjunta.

Se trata, resaltó, del espacio donde reafirman, independientemente de las coyunturas, la voluntad firme de “avanzar hacia una relación de confianza, cooperación y beneficio mutuo”.

La canciller colombiana afirmó que Caracas y Bogotá no son solo países vecinos, sino naciones hermanas, unidas por la historia, la cultura, la geografía y, sobre todo, por sus pueblos.

Mediante el trabajo conjunto, el diálogo permanente y la cooperación efectiva, podremos construir caminos reales de bienestar, desarrollo e integración para las poblaciones, sobre todo las que habitan las zonas comunes de frontera, subrayó.

FORTALECER EL ESPÍRITU DE HERMANDAD

El objetivo de la III Reunión de la Comisión de Vecindad e Integración fue el de fortalecer el espíritu de hermandad y avanzar en iniciativas de cooperación, con lo cual el resultado fue positivo a partir de las evaluaciones de los mandatarios.

Hay que decir que previo a esta cita, Petro y Rodríguez tenían previsto encontrarse el pasado 13 de marzo en Tienditas, Norte de Santander, en la frontera común entre ambos países.

La reunión tenía el propósito de continuar fortaleciendo el espíritu de integración y hermandad entre las dos naciones y avanzar en las iniciativas de cooperación binacional, pero “por motivos de fuerza mayor” se decidió posponer para una fecha próxima, dijo entonces la Cancillería bolivariana.

Ahora, ambos gobernantes fueron testigos en las afueras del Palacio de Miraflores, sede de gobierno, de la firma del documento final, del cual dieron detalles a la prensa nacional y extranjera.

A juicio de la dignataria venezolana, el encuentro estuvo enmarcado en un momento de “profunda necesidad de unión e integración” de ambos pueblos, para lo cual -opinó- se trabajó de manera intensa de cómo “establecer y abonar ese camino de la unidad”.

Los jefes de Estado mencionaron los principales temas tratados, los avances en áreas estratégicas, los retos aún por lograr y las aspiraciones de alcanzar el proyecto de la Gran Colombia, de la Patria Grande de Simón Bolívar, como expresó Petro.

La jefa de Estado bolivariana valoró como momentos cruciales de los casi últimos cuatro años, la apertura de la frontera que había sido cerrada por gobiernos anteriores y que calificó como “decisiones irracionales” y antinatural.

También ponderó la recuperación del comercio binacional que se vio afectado por esa medida y cayó a niveles “muy bajos”, pero se ha venido recuperando, pese al bloqueo económico contra Venezuela.

Ese intercambio bilateral llegó a alcanzar los siete mil millones de dólares, se redujo a apenas 50 millones y el pasado año llegó a la cifra de mil 200 millones de la moneda estadounidense y podría aumentar a dos mil millones al cierre del presente año, según fuentes oficiales.

Otros aspectos trascendentes estuvieron centrados en la propuesta de la mandataria encargada de sustituir las importaciones mutuas de productos conseguidos en los dos países, porque “no tiene sentido mirar hacia otras latitudes lo que podemos conseguir en nuestros territorios”, apuntó Rodríguez.

Asimismo abordaron la interconexión eléctrica, gasífera y aérea, y potenciar el turismo.

Sobre la primera, Delcy aludió al impacto de las medidas coercitivas unilaterales contra Venezuela que afectaron el Sistema Eléctrico Nacional, sobre todo en el occidente del país y la posibilidad de no solo llevar gas a Colombia, sino de exportarlo juntos a otros países. Al respecto, Petro comentó que ojalá esto pueda concretarse en los “nuevos modos de energía y no en los viejos” que demuestran traer violencia en el mundo, genocidios y autoritarismos.

Apuntó que los nuevos modelos de energía que trata de usar en su propio país, “pueden traer paz, la construcción de una democracia global, de una humanidad hermana”, la cual comienza por los vecinos y no se construye si estos entran en luchas, conflictos, violencia y guerras. Quizás lo más significativo de la reunión fue el “abordaje serio y completo”, como declaró Delcy Rodríguez, del combate de bandas criminales y el delito internacional en la frontera común.

Caracas y Bogotá acordaron, en ese sentido, planes militares de intervención a cada lado de la línea divisoria y el establecimiento de “mecanismos inmediatos” para compartir información de inteligencia.

“Que sepan los grupos del narcotráfico, que están inmiscuidos en el contrabando de combustible y de otro tipo, que estamos dando pasos firmes para el combate a estos delitos”, destacó la presidenta venezolana.

Para el gobernante neogranadino, este es el camino de la restitución de la unidad de los pueblos e “integración económica, social y política también”; y recordó el proyecto de la Gran Colombia de Bolívar, que creció y puede restablecerse sobre otras formas en el siglo XXI.

Petro abogó por configurar un esfuerzo común, coordinado a fondo, para “liberar a los pueblos de la frontera de las mafias”, y por esa vía poder restablecer los caminos concretos de la integración entre las dos naciones, que ojalá, opinó, se pueda profundizar en un segundo camino: “la integración alimenticia”.

Acerca de esto último valoró que con ella se puede garantizar la seguridad nutricional de toda la niñez, “de los nuevos bebés que están por nacer, de la ciudadanía toda” y se asegure la integración energética. El dignatario neogranadino afirmó que la frontera “no puede ser de nadie más que de los pueblos” y añadió que ello implica la acción militar, policial y social para poder restablecer los caminos concretos de la integración entre las dos naciones.

Es difícil “llamarnos vecinos porque somos la misma historia, las culturas de un mismo pueblo y debemos ser hermanos”, concluyó.

arb/jcd

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