Por Moisés Pérez Mok
Corresponsal jefe en Vietnam
“Construyendo juntos un futuro compartido: paz, prosperidad y un enfoque centrado en las personas” fue el tema central elegido por Vietnam, en su calidad de convocante y organizador, para la cita de este año, que el propio portal del evento definió como el de “las tres P”.
Este tema, explicó, subraya la convicción de que el futuro de la Asean debe formarse conjuntamente, con la Paz como fundamento de la estabilidad regional, la Prosperidad como motor del desarrollo sostenible y las Personas en el centro de la cooperación regional.
Pero, además, refleja la necesidad de la agrupación regional de actuar con mayor unidad, imaginación y ambición práctica en un momento de profunda incertidumbre global.
TRANSFORMAR VALORES EN CAPACIDAD DE ACCION
“Tras casi seis décadas de existencia, la Asean ha construido una sólida base de cooperación y una amplia red de vínculos. Nuestra misión consiste ahora en transformar esos valores fundamentales en una capacidad de acción más fuerte y efectiva”, afirmó el máximo dirigente vietnamita, To Lam.
En una recepción ofrecida a los jefes de las delegaciones participantes en el Foro, el Secretario General del Partido Comunista (PCV) y presidente de Vietnam manifestó su convicción de que, con espíritu de unidad, innovación y acción, el bloque seguirá consolidándose como un espacio dinámico, resiliente y confiable de desarrollo.
Mas, advirtió, el mundo atraviesa una profunda transformación y “las tres grandes crisis relacionadas con el orden internacional, los modelos de desarrollo y la confianza estratégica ya no son fenómenos distantes, sino realidades que se manifiestan con claridad en nuestra propia región”.
To Lam señaló que las ventajas tradicionales del crecimiento ya no generan el mismo impulso de antaño, y aunque la población, los recursos naturales y el capital continúan siendo factores importantes, la competitividad depende cada vez más de la capacidad de innovar, adaptarse y anticiparse a las nuevas tendencias del desarrollo.
“Con la Visión de la Comunidad Asean 2045 la agrupación ha definido con claridad su rumbo para las próximas décadas. Sin embargo, este es solo el punto de partida. A mi juicio, el éxito dependerá de la capacidad de la organización para avanzar simultáneamente en dos frentes”.
Por una parte, consideró, debe preservar y fortalecer los activos estratégicos acumulados durante décadas: la unidad, la centralidad de la Asean y el principio del consenso y la unidad en la diversidad. Por otra, debe renovar profundamente su “mentalidad de valores” para convertir esos activos en capacidades reales de adaptación, acción e implementación.
El potencial de la Asean es enorme, pero transformarlo en una fuerza tangible exige mayores esfuerzos, suscribió el líder vietnamita y señaló la necesidad de avanzar de un enfoque basado principalmente en la consulta hacia una coordinación más efectiva, capaz de responder con rapidez a problemas intersectoriales.
Asimismo, “debemos transformar el consenso en la percepción en consenso en la acción, de modo que la voz común de la Asean se traduzca en programas, recursos y resultados concretos”, remarcó.
En otras palabras, el verdadero indicador del éxito futuro no será el número de documentos, mecanismos o planes de acción adoptados por la Asean, sino la capacidad de esos compromisos para generar cambios reales en la región y aportar beneficios tangibles a los ciudadanos, las empresas y las economías de los Estados, resumió.
La región –insistió- tiene la oportunidad de atraer mayores recursos, beneficiarse de la reconfiguración de las cadenas de suministro y avanzar en la economía digital, la transición ecológica y las nuevas industrias tecnológicas, consideró.
Sin embargo, “las oportunidades no se traducen automáticamente en ventajas. Solo se convertirán en fortalezas si la región cuenta con la capacidad para aprovecharlas, la determinación para innovar y la firmeza necesaria para preservar un entorno estable que favorezca el desarrollo”, alertó.
FORO CON NOVEDADES
El III Foro del Futuro de la Asean, que sesionó el 9 y 10 de junio en Hanoi, estuvo también marcado por novedades como la realización, por primera vez, de la Conferencia de Líderes de Ciudades de la Asean, una mesa redonda entre representantes de partidos políticos de los Estados miembros, y sesiones de debate con jóvenes y la subregión del Mekong.
“Los intercambios en el Foro fueron sustanciales e innovadores, brindando valiosas perspectivas para que los líderes de la Asean las consideraran”, señaló en la clausura del evento el canciller vietnamita, Le Hoai Trung, y destacó entre las ideas novedosas planteadas promover la transición de “Hecho en la Asean” a “Hecho por la Asean”.
El programa del encuentro incluyó también el desarrollo de cinco sesiones plenarias sobre “Resiliencia y unidad en un mundo cambiante”, “Promoción de las iniciativas de la Asean en materia de prevención de conflictos”, “Adopción de la IA en la Asean: Inclusión de todos”, “Mejora de la seguridad energética en el nuevo contexto” y los “Modelos de desarrollo en el contexto de las transformaciones globales”.
Fortalecer la resiliencia, tanto de los Estados miembros como de las instituciones de la Asociación y del propio orden regional, constituye hoy el principal reto estratégico, concordaron en apreciar los participantes, quienes por otra parte examinaron qué iniciativas necesita la Asean para anticiparse a los conflictos, en lugar de gestionarlos posteriormente.
Respecto a la inteligencia artificial, los asistentes examinaron los principales obstáculos en infraestructura, talento, datos y gobernanza, así como lo que deberían hacer los gobiernos, el sector privado y las instituciones regionales para que la adopción inclusiva de la IA sea una realidad y no una mera aspiración.
La sesión plenaria dedicada a la seguridad energética, en tanto, abordó los desafíos derivados de la inestabilidad geopolítica, las interrupciones en las cadenas de suministro y la volatilidad de los mercados energéticos globales, y subrayó que ésta no se limita solo al suministro, sino que también debe garantizar estabilidad, asequibilidad y sostenibilidad.
Mientras, la referida a los nuevos modelos de desarrollo apreció que el modelo de crecimiento tradicional de la Asean enfrenta hoy presiones crecientes debido al proteccionismo, el cambio climático, el envejecimiento poblacional y el riesgo de la trampa de ingresos medios.
Al respecto, los participantes subrayaron la necesidad de diversificar las asociaciones, impulsar la innovación, fortalecer la infraestructura digital y garantizar un crecimiento inclusivo, y concordaron en destacar el rol esencial de la cooperación regional y la colaboración público-privada para elevar la resiliencia y garantizar un desarrollo sostenible y para todos en la región.
arc/mpm





