Por Pedro Rioseco*
Colaborador de Prensa Latina
Hace 50 años nuestra Constitución Socialista se aprobó en referendo nacional por el voto del 98 por ciento de la población con edad de participar en el sufragio, y el voto afirmativo del 97 por ciento de los mismos. Esta fue la primera Constitución Socialista del Hemisferio Occidental.
Ese anteproyecto del texto constitucional fue sometido durante 1975 a discusión pública, en la que participaron más de seis millones de cubanos, y se formularon propuestas que llevaron a modificar 60 de los artículos propuestos.
La Ley Fundamental de la República de Cuba fue aprobada en correspondencia con las características y aspiraciones del pueblo, adoptada de manera libre y soberana en virtud del principio de autodeterminación.
Se trata de un sistema político y una democracia diferente a la de otros países, pues responde a realidades distintas y deja claramente establecido que nuestro Estado socialista de derecho y justicia social, es democrático, independiente y soberano, organizado con todos y para el bien de todos como República unitaria e indivisible, fundada en el trabajo, la dignidad, el humanismo y la ética de sus ciudadanos para el disfrute de la libertad, la equidad, la igualdad, la solidaridad, el bienestar y la prosperidad individual y colectiva.
Al triunfo de la Revolución cubana en 1959 el país estaba sin Constitución pues el golpe de Estado del 10 de marzo de 1952, protagonizado por Fulgencio Batista, significó la quiebra del orden constitucional cubano y la imposición de unos Estatutos Constitucionales que derogaron la Constitución de 1940.
Por ello, la Ley Fundamental aprobada en 1959 fue la reimplantación de la de 1940, pero en una dimensión superior, inscripta en un camino que posibilitaba nuevos avances hacia etapas superiores de la Revolución. Ese proceso se completó, después de 17 años de provisionalidad institucional, con la Constitución Socialista de 1976.
En 1992 esta Constitución sufrió modificaciones como resultado de un proceso de perfeccionamiento del Estado, de las instituciones sociales y políticas de la sociedad, y las formas de participación popular, que se habían iniciado en la segunda mitad de la década de 1980.
En 2002 se le incorporaron nuevas modificaciones para dejar expresamente consignado el carácter irrevocable del socialismo y del sistema político y social revolucionario por ella diseñado, así como que las relaciones económicas, diplomáticas y políticas con otro Estado no pueden ser negociadas bajo agresión, amenaza o coerción de una potencia extranjera.
El 24 de febrero de 2019 se sometió a referéndum por el pueblo de Cuba una nueva Constitución, ratificada con una aprobación del 86.8 por ciento de la población electoral y proclamada el 10 de abril de ese año, en la Segunda Sesión Extraordinaria de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, quedando derogada la Constitución de 1976, la cual rigió los destinos de la nación durante 43 años.
El texto aprobado fue fruto de un proceso inédito, porque resultó enriquecido con la opinión popular, tras una consulta celebrada entre el 13 de agosto y el 15 de noviembre de 2018 y que reafirmó el carácter socialista del sistema político, económico y social, así como el papel rector del Partido Comunista de Cuba.
Durante las luchas por la independencia nacional, en el siglo XIX, los mambises redactaron cuatro constituciones con el objetivo de legalizar la lucha del pueblo contra el colonialismo español:
La Constitución de Guáimaro, del 10 de abril de 1869; la Constitución de Baraguá, del 15 de marzo de 1878; la Constitución de Jimaguayú, del 16 de septiembre de 1895 y la Constitución de La Yaya, del 21 de octubre de 1897.
Durante el siglo XX se redactaron otras dos: la mediatizada Constitución de 1901, vigente el 21 de febrero de 1901 y elaborada bajo la intervención de Estados Unidos; y la Constitución de 1940, aprobada en julio de 1940. Todas éstas hacen que en su historia Cuba haya tenido ocho Constituciones, contando la de 1976 y la de 2019, y nueve si contamos la Ley Fundamental aprobada en 1959.
arb/prl
*Corresponsal jefe de Prensa Latina en Nicaragua y concurrente en El Salvador, Guatemala y Honduras durante 10 años; corresponsal jefe en República Dominicana, Ecuador y Bolivia. Creó y dirigió la Editorial Génesis Multimedia que hizo la Enciclopedia Todo de Cuba y 136 títulos más. Anteriormente, director del periódico Sierra Maestra en la antigua provincia de Oriente, ayudante del ministro de Cultura Armando Hart; jefe de la Redacción Internacional de la revista Bohemia con coberturas internacionales en más de 30 países y es autor del libro Comercio Electrónico, la nueva conquista. Dirige la revista Visión de la UPEC y es presidente de su Grupo Asesor.





