jueves 3 de abril de 2025

Energía, crisis climática y colonialismo digital

La Habana (Prensa Latina) Unos 680 millones de personas viven sin corriente en sus hogares, aunque expertos aseguran que el mundo avanza a gran velocidad hacia la era de la electricidad y la inteligencia artificial (IA).

Por María Julia Mayoral

De la redacción de Economía

Sin embargo, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) confirmó que la demanda energética en el planeta subió un 2,2 por ciento en 2024, por debajo del crecimiento del producto interno bruto (PIB) del 3,2 por ciento, pero por encima del incremento medio anual de la demanda del 1,3 por ciento entre 2013 y 2023.

La aceleración estuvo liderada por el consumo eléctrico, con mil 100 teravatios-hora adicionales, lo cual representó un alza del 4,3 por ciento frente al año precedente, indicó el estudio publicado en marzo de 2025.

Dicho ascenso respondió fundamentalmente a las altas temperaturas que dispararon el uso de la refrigeración en muchos países, el auge de los centros de datos digitales y la IA, los gastos industriales y la electrificación del transporte.

Pese a opiniones contradictorias e incertidumbres, hay una cuestión clara: “el uso de la electricidad está creciendo rápidamente, arrastrando consigo la demanda energética global”, declaró el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol.

ENCRUCIJADA CLIMÁTICA

La Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena) estimó que el uso de las fuentes limpias aseguró más del 90 por ciento de la expansión de la capacidad eléctrica en 2024, aunque persistieron notables asimetrías geográficas e incumplimientos de los compromisos climáticos.

Con 585 gigavatios (GW) de potencia añadida, el subsector alcanzó el año pasado la cifra de cuatro mil 448 GW, lo cual marcó otro hito global, apreció el organismo.

No obstante, advirtió, los avances siguen sin alcanzar los 11,2 teravatios necesarios para ajustarse al objetivo internacional de triplicar la capacidad instalada de energías renovables para 2030.

La principal evolución tuvo lugar en Asia, donde China contribuyó con la mayor parte, equivalente a casi el 64 por ciento de la nueva capacidad internacional, alabó Irena.

A juicio del director general de la entidad, Francesco La Camera, los hechos demuestran que las energías renovables son viables desde el punto de vista económico y “fácilmente desplegables”.

Cada año siguen batiendo sus propios récords, “pero también nos enfrentamos a los mismos retos de grandes disparidades regionales y al tic-tac del reloj, ya que la fecha límite de 2030 es inminente”, lamentó.

La quema de energía representa más de tres cuartas partes de las emisiones de gases de efecto invernadero, por tanto, financiar iniciativas de eficiencia energética y la aplicación en gran escala de las energías renovables, resultan imprescindibles.

Con ayudas oficiales en declive, las costosas inversiones iniciales para ambos fines son prácticamente inalcanzables para muchos Estados de renta baja y media, debido al espacio fiscal limitado, la falta de acceso a financiamiento y el endurecimiento de las condiciones crediticias internacionales.

Al depender de las condiciones meteorológicas, las energías renovables tampoco escapan a los vaivenes y estragos climáticos, apuntó la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

China, que representa 40 por ciento de la capacidad eólica terrestre, solo registró un modesto aumento de la producción de entre cuatro y ocho en 2023, pues las anomalías del viento interrumpieron la generación, ejemplificó.

A lo largo de ese año, la producción en la India disminuyó debido a la debilidad de los vientos monzónicos, mientras algunas regiones de África experimentaron pérdidas aún mayores, con una caída de la producción eólica de entre 20 y 30 por ciento, alertó la OMM.

En opinión del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la subida del nivel del mar y las tormentas más fuertes suponen riesgos crecientes para las instalaciones de producción de energía, incluidos los parques solares cercanos a las costas.

Las centrales atómicas también corren peligro con el cambio climático; a medida que las olas de calor se hacen más frecuentes y el caudal de los ríos desciende, algunas instalaciones nucleares antiguas pueden dejar de ser viables en sus ubicaciones actuales, juzgó la OMM.

Una medida clave para garantizar la energía limpia en un futuro próximo es la diversificación; depender demasiado de una sola fuente renovable puede exponer a los países a cambios climáticos estacionales o a largo plazo, agregó la institución.

COLONIALISMO DIGITAL

De cualquier forma, la humanidad se dirige hacia un futuro en el que la electricidad, especialmente la procedente de fuentes renovables, será fundamental, coinciden los especialistas.

Para 2026, la IA y las criptomonedas podrían duplicar el consumo de energía de los centros de datos, con una contribución superior a los mil teravatios-hora, ilustró la AIE.

Hacer una consulta en ChatGPT o en otro modelo de lenguaje avanzado requiere cerca de 10 veces más energía que utilizar un buscador tradicional, de ahí el interés de empresas transnacionales del sector por utilizar opciones de energía nuclear para alimentar sus negocios.

La fusión de tecnologías digitales, físicas y biológicas están transformando la economía, la sociedad y la forma de vivir, como denotan los adelantos en inteligencia artificial, el Internet de las cosas, la robótica avanzada, la biotecnología y la computación cuántica.

La velocidad exponencial de tales avances y su impacto sistémico pronostican que la actual revolución industrial plantea superiores desafíos e impactos diferenciados según el nivel de desarrollo económico de los países.

Resulta harto conocido que las naciones del Sur Global carecen de menor capacidad de inversión en tecnologías de punta, mientras aumenta su dependencia externa de equipos, patentes y know-how; no en balde, algunos teóricos suelen emplear el término de colonialismo digital al referirse a la tan aplaudida inteligencia de las máquinas.

Mientras potencias industrializadas discuten cómo regular la IA o cómo evitar que los algoritmos sean sesgados, en muchas partes del orbe la prioridad sigue siendo acceder a infraestructuras básicas, entre ellas las proveedoras de energía para sacar a millones de seres humanos de la oscuridad física e intelectual.

arc /mjm

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