Por Stella Calloni*
Colaboradora de Prensa Latina
Fue un cobarde, ilegal y genocida bombardeo del ejército de Estados Unidos contra distintos puntos de la capital de Venezuela, Caracas, y otros lugares, en la madrugada de este 3 de enero, ordenado por el presidente Donald Trump y su gabinete, incluido el terrorista cubanoamericano Marco Rubio, secretario de Estado.
Intenta ser un “mensaje de terror” para América latina, que está bajo una guerra contrainsurgente de baja intensidad, utilizando todos los medios para someter a la región, pero era la única alternativa que tenía Trump para tratar de justificar la permanencia de la Flota Naval estadunidense con decenas de buques, submarinos y tropas en el Caribe.
Esto, con un altísimo costo para Estados Unidos, que se reflejó al interior de ese país con el disparo de la pobreza extrema a 40 millones de habitantes y a la indigencia a 20 millones.
¿Cuánto costará a Estados Unidos este ataque utilizando inteligencia artificial, como lo hizo Israel para asesinar a los dirigentes de la resistencia en Gaza, en el Líbano y en otros países?
El “ensayo” israelí se aplicó en Venezuela y el mundo tiene que saber que esto es terrorismo de alta tecnología, al que hay que responder y sobre todo en América Latina, donde la resistencia de los pueblos debe pasar a la ofensiva.
También advertir que el proyecto geoestratégico de recolonizar América Latina para controlar todos sus recursos, ahora objetivo de la Nueva Doctrina de Seguridad estadounidense, convertiría a Nuestra América en una enorme colonia y en una estrella más en la bandera de ese país, como diseñó la Doctrina Monroe de 1823.
¿Cuánto costará también a Estados Unidos cuando más necesita de los ricos recursos de nuestra región? ¿Cuánto le costará a los republicanos, cuando algunos de los más moderados de ese partido están ya lanzando advertencias contra el presidente?
Dentro de Estados Unidos ha comenzado a producirse un hecho que hay que destacar y es la fuerte preocupación por la incidencia del lobby judío manejado por el sionismo fundamentalista que junto con el lobby cubanoamericano de Miami, está disputando nada menos que el control del mundo para convertirse en la verdadera sede imperial.
Diputados demócratas han condenado esta acción, a sabiendas que esto debilitará a Estados Unidos en Nuestra América, donde hay que evaluar que los países más importantes -como México, Brasil, Colombia y otros como Perú, que tienen un peso enorme sobre la región desde el punto de vista también geoestratégico-, y la mayoría de países del Caribe -integrados en el Caricom, que es el organismo de unidad-, se pronunciaron contra la agresión de Estados Unidos a Venezuela.
Asimismo contra la presencia de la flota naval, que asesinó a más de 100 personas, la mayoría pescadores, al bombardear lanchas pequeñas sin demostrar en ningún momento que fueran narcotraficantes, es decir, un crimen brutal que está siendo cuestionado en el Congreso estadounidense.
La mayoría de países de Américas Latina repudió el ataque de Estados Unidos y advirtió sobre una escalada de la tensión en la región. Hay que destacar la reacción de líderes políticos, gobernantes y organizaciones tanto sociales como sindicales en toda América Latina, como los presidentes de México, Colombia y Brasil.
El mandatario colombiano, Gustavo Petro, activó en su país un operativo de seguridad para evitar incursiones en su territorio y asistir a los refugiados que intenten cruzar la frontera. “Cómo miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas buscamos convocarlo. El gobierno de Colombia rechaza la agresión a la soberanía de Venezuela y de América Latina”, escribió en su mensaje por X.
En otro mensaje sostuvo que “la República de Colombia reitera su convicción de que la paz, el respeto al derecho internacional y la protección de la vida y la dignidad humana deben prevalecer sobre cualquier forma de confrontación armada. Que (Simón) Bolívar proteja al pueblo Venezolano y al pueblo latinoamericano”.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en un comunicado consideró que el bombardeo contra Caracas y otros objetivos significa una “clara violación” al artículo 2 de la carta de la ONU.
“México hace un llamado urgente a respetar el derecho internacional, así como los principios y propósitos de la Carta de la ONU, y a cesar cualquier acto de agresión contra el gobierno y pueblo venezolanos”.
Mientras, el presidente de Brasil, Luiz Inazio Lula da Silva, rechazó el ataque de Estados Unidos contra Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro, señalando que “sientan un precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional”.
“Los bombardeos en territorio venezolano y la captura de su presidente son inaceptables. Estos actos representan una grave afrenta a la soberanía de Venezuela y sientan un precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional”, escribió en su cuenta de X.
Denunció además que “atacar a países en flagrante violación del derecho internacional es el primer paso hacia un mundo de violencia, caos e inestabilidad, donde la ley del más fuerte prevalece sobre el multilateralismo”.
Su país mantiene la “condena del uso de la fuerza”, tal y como lo ha hecho “en situaciones recientes en otros países y regiones” advirtiendo que esta acción evoca los peores momentos de injerencia en la política de América Latina y el Caribe, y amenaza la preservación de la región como zona de paz.
Insta a que se exprese la comunidad internacional en Naciones Unidas con toda su fuerza ofreciendo la voluntad de su gobierno “a promover el diálogo y la cooperación”.
Igualmente condenó la acción de Estados Unidos en Venezuela el presidente de Chile, Boric. Venezuela no está sola y Marco Rubio, uno de los mayores responsables de este nuevo crimen, tendrá que rendir cuentas.
Venezuela no es Panamá, que tenía dos millones de habitantes y apenas unos cuatro mil integrantes de las Fuerzas de Defensa en formación, sin aviación, sin armas defensivas que eran muy difíciles de adquirir por la vigilancia del Comando Sur, que estaba en la Zona del Canal de Panamá.
Y bombardearon al pequeño país centroamericano utilizando nuevos aviones silenciosos stealth con 27 mil soldados, entre ellos, las siniestras tropas especiales utilizadas en la guerra contra Vietnam y probando nuevas armas de todo tipo, como lo hicieron los nazis en Guernica, España, durante la Segunda Guerra Mundial.
arb/sc
*Escritora argentina, periodista de investigación y miembro de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad.





