Por Pedro Rioseco*
Colaborador de Prensa Latina
Fue Walsh, cuando estaba en PL -como se le conoce a la agencia-, quien descifró mensajes secretos que revelaban los planes de Estados Unidos de invadir Cuba con mercenarios por Playa Girón, en abril de 1961, reclutando exiliados cubanos y entrenándolos en Guatemala.
Por su forma de andar y calma característicos, fue también él, disfrazado de sacerdote vendedor de biblias, quien descubrió uno de los campamentos creados por Estados Unidos en esa nación centroamericana, confirmando así los preparativos de invasión.
El 25 de marzo de 1977, dos meses después de sus 50 años y producto de una delación, cayó en combate en una calle de Buenos Aires con la misma determinación con que vivió. Su cuerpo nunca fue recuperado.
Como legado dejó lo que el también fundador de Prensa Latina, Gabriel García Márquez, llamó “La Universal”, la carta abierta de un escritor a la Junta Militar.
En ésta denunciaba los métodos y objetivos de la dictadura militar, el horror de las desapariciones, los campos de tortura y exterminio, así como la entrega del país que hacían el gobierno y la oligarquía argentina a los poderes financieros internacionales.
Durante la funesta etapa dictatorial en Argentina, Walsh se integró a las organizaciones guerrilleras peronistas FAP (Fuerzas Armadas Peronistas) y Montoneros, y fue pionero de libros testimoniales como “Operación Masacre”, considerada la primera novela de no ficción, y de “¿Quién mató a Rosendo?”.
Nació el 9 de enero de 1927 en Pueblo Nuevo, Colonia de Choele-Choel, hijo de Miguel Esteban Walsh y Dora Gill, ambos de ascendencia irlandesa. Educado en un colegio de sacerdotes irlandeses para niños pobres, la infancia de Rodolfo dejó huellas en su escritura.
A los 17 años comenzó a trabajar en la editorial Hachette como traductor y corrector de pruebas, y a los 20 empezó a publicar sus primeros textos periodísticos. En 1950, conoció a Elina Tejerina en la Facultad de Filosofía y Letras, quien fue la madre de sus dos hijas. La Plata resultó el lugar que eligieron para vivir y criar a María Victoria y Patricia. En 1953 publicó su primer libro: “Variaciones en rojo”.
Su vida es un claro ejemplo de evolución política y humana. Ese cambio comenzó a producirse en su interior en el momento en que escribía “Operación Masacre”. En 1958, siguiendo esa línea de trabajo publicó las 32 notas que dieron vida a “Caso Satanowsky”, donde reveló el funcionamiento de los servicios de informaciones y su conexión con la gran prensa argentina.
En 1959, acompañado de Pompeé Blanchard, su compañera entonces, emigró a Cuba, donde permaneció dos años. Participó en la fundación en junio de ese año de la Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina, junto a su coterráneo Jorge Ricardo Masetti, en la creación de “la primera agencia latinoamericana que consiguió inquietar a los monopolios yanquis”.
En PL fue su primer jefe de Servicios Especiales en la oficina central de La Habana. Allí, poco a poco, descubrió al mundo con sus despachos informativos la realidad latinoamericana, denunció al imperialismo actuante en ella y a sus agentes internos y externos. Luego de derrotada en Cuba la agresión mercenaria en abril de 1961, Walsh regresó a Argentina, donde siempre fue un fiel defensor de la experiencia revolucionaria cubana y con la cual seguiría colaborando a través de Prensa Latina.
Por esos años ya tenía un perfil más definido y entre todos los oficios decide que el de escritor el que más le satisface. De ese período son sus obras de teatro “La Batalla”, y “La Granada”. Publica “Los oficios terrestres” (1966), donde incluye el cuento “Esa mujer”, uno de los más importantes de la literatura argentina, y da a conocer “Un kilo de oro”. Ya era un cuentista consagrado y algunos críticos lo considerarían superior a Jorge Luis Borges.
En 1967 se produjo un quiebre en su vida de escritor que él mismo resumió con las siguientes palabras: “es imposible en la Argentina hacer literatura desvinculada de la política” y su evolución política lo va adentrando cada vez más profundamente en el campo nacional.
En 1970 militó en el Peronismo de Base, hasta que en 1973 decidió unirse a la organización político-militar peronista Montoneros. En estos años, enseñó periodismo en villas miseria y editó el semanario Villero.
En los Montoneros ingresó con el grado de oficial segundo y el alias de Esteban. Integró el equipo que fundó el rotativo Diario de Noticias, órgano de prensa que presentaba los puntos de vista de su organización y del cual se convirtió en redactor.
Tras el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, organizó ANCLA (Agencia Clandestina de Noticias), y poco más tarde Cadena Informativa, con las cuales se propuso mantener abiertos canales informativos alternativos que permitieran una más efectiva resistencia popular frente a la dictadura.
Escribió entonces “Historia de la guerra sucia en la Argentina”, desgarradora síntesis de lo que sucedía en el país. El 29 de septiembre de 1976 murió en un enfrentamiento con militares de la dictadura su hija mayor Vicky, también militante peronista montonera, de 26 años y madre de una niña.
La vida de Rodolfo Walsh va llegando a su fin, se precipitó por los mismos errores que él denunció de su organización, penetrada por dobles agentes de los servicios de inteligencia argentinos y la embajada estadounidense, pero no fue escuchado y murió fiel a sus ideas.
A 49 años de su muerte, “La Universal” es un testimonio de la brillantez, nivel de compromiso político y calidad periodística de quien fuera un gran escritor, pero más aún, un gran revolucionario latinoamericano.
arb/prl
*Corresponsal jefe de Prensa Latina en Nicaragua y concurrente en El Salvador, Guatemala y Honduras durante 10 años; corresponsal jefe en República Dominicana, Ecuador y Bolivia. Creó y dirigió la Editorial Génesis Multimedia que hizo la Enciclopedia Todo de Cuba y 136 títulos más. Anteriormente, director del periódico Sierra Maestra en la antigua provincia de Oriente, ayudante del ministro de Cultura Armando Hart; jefe de la Redacción Internacional de la revista Bohemia con coberturas internacionales en más de 30 países y es autor del libro Comercio Electrónico, la nueva conquista. Dirige la revista Visión de la UPEC y es presidente de su Grupo Asesor.





