viernes 30 de octubre de 2026

André Janones: el “general” que reinventó la campaña de Lula

Brasilia (Prensa Latina) De cobrador de autobús a “general” de un ejército digital de casi 11 millones de seguidores, el diputado André Janones es una de las figuras destacadas de la victoria presidencial de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil.

Por Martha Andrés Román

Corresponsal jefe en Brasil

Cuando el mandatario agradeció públicamente su contribución a la campaña tras imponerse en las urnas el 25 de octubre, Janones recibió el reconocimiento a una estrategia que combinó organización virtual, mensajes virales y participación coordinada de seguidores durante las tres semanas decisivas de la campaña.

Su actuación recuperó una fórmula que había desarrollado en 2022, conocida como janonismo cultural, y la llevó a una escala mayor con el Ejército de Lula, un canal de WhatsApp que superó los 10 millones de seguidores antes de la segunda vuelta del 25 de octubre.

DE MINAS GERAIS AL MUNDO DEL ALGORITMO

André Luís Gaspar Janones es un abogado de formación que nació el 5 de mayo de 1984 en Ituiutaba, municipio de Minas Gerais, en el sureste brasileño, y trabajó como cobrador de autobús y empleado judicial antes de ingresar en la política.

Su proyección nacional comenzó en 2018, cuando publicó videos y realizó transmisiones en las redes sociales durante la huelga de camioneros que paralizó amplias zonas de Brasil. Ese año fue elegido diputado federal por el partido Avante, con 178 mil 660 votos, y durante la pandemia de Covid-19 volvió a ganar notoriedad al defender el auxilio de emergencia, programa de transferencias monetarias destinado a sectores afectados por la crisis sanitaria y económica.

Tras incorporarse en 2026 al partido Rede Sustentabilidade, consiguió su tercer mandato consecutivo como diputado federal por Minas Gerais.

Durante su trayectoria, la comunicación digital se convirtió en uno de sus principales instrumentos políticos, con un estilo directo y confrontativo que busca acercarse a públicos alejados de los discursos institucionales. En 2022, anunció una precandidatura presidencial, pero desistió para apoyar a Lula y participar en la estrategia digital de su campaña, experiencia que consolidó su perfil como articulador de contenidos y movilización en Internet, según perfiles publicados por Congresso em Foco y Revista Fórum.

EL JANONISMO CULTURAL Y EL EJÉRCITO DE LULA

Como parte de su actividad en el espacio digital, desarrolló el concepto de janonismo cultural, el cual describe una modalidad de confrontación política en las redes sociales desarrollada para disputar terreno a la derecha brasileña, especialmente al bolsonarismo.

Su nombre alude irónicamente a la expresión “marxismo cultural”, utilizada por sectores conservadores para denunciar una supuesta influencia de la izquierda en la sociedad.

La propuesta partió de una crítica a la comunicación tradicional de los sectores progresistas, a menudo demasiado institucional y distante de los códigos que dominan las plataformas digitales.

Janones defendió una intervención más directa, informal y provocadora, capaz de captar la atención y responder con rapidez a los ataques de sus adversarios.

También promovió la participación de los seguidores en la circulación de mensajes, de modo que la comunicación no dependiera únicamente de las cuentas oficiales de los candidatos.

En lugar de limitarse a responder a las narrativas adversarias, buscaba imponer temas, estimular reacciones y movilizar a los usuarios para intervenir en las conversaciones digitales.

El parlamentario expuso su experiencia en el libro Janonismo cultural: el uso de las redes sociales y la batalla por la democracia en Brasil, publicado en 2023.

Tres años después, trasladó esa lógica al canal Ejército de Lula, creado en WhatsApp en abril de 2026, pero convertido en una herramienta de movilización masiva después del resultado de la primera vuelta del 4 de octubre, cuando Lula terminó detrás del senador Flávio Bolsonaro.

La organización adoptó una jerarquía simbólica de inspiración militar: los participantes eran soldados, las tareas constituían misiones, Janones asumía el papel de general y Lula era el mariscal, según la denominación utilizada por los propios simpatizantes.

El canal tenía alrededor de 50 mil seguidores antes de la primera vuelta del 4 de octubre, y luego creció rápidamente: alcanzó siete millones el 21 de octubre, superó los 10 millones el día 23 y, al concluir la campaña, acumulaba 10,8 millones.

Las convocatorias comenzaban habitualmente con el llamado “¡Pessoal, urgente!” (Atención, gente) y distribuían tareas concretas: compartir videos, divulgar publicaciones, impulsar etiquetas, invitar nuevos integrantes y participar en transmisiones en vivo.

El presidente también participó en la promoción de la iniciativa, como parte de la cual grabó videos para invitar a más simpatizantes y participó en una transmisión en vivo a pocos días del balotaje.

La estructura digital se complementó con actos en las calles, actividades de militancia y una circulación constante de imágenes en apoyo al mandatario.

ESTRATEGIA DIGITAL CON LÍMITES

Pese al crecimiento alcanzado por el Ejército de Lula, Janones reconoció que el modelo de movilización digital utilizado durante la campaña no constituye una fórmula sostenible en el tiempo ni representa el funcionamiento democrático que considere deseable.

Durante una transmisión en vivo antes del balotaje, el diputado calificó la organización coordinada de seguidores como un “remedio amargo” y una forma de “democracia mitigada”, adoptada ante lo que considera amenazas autoritarias contra Brasil.

Según informó el portal brasileño ND Mais, Janones admitió las contradicciones de una estructura basada en el cumplimiento de misiones digitales y la obediencia a orientaciones centralizadas, aunque defendió su aplicación como una respuesta excepcional al escenario político y electoral.

“Este modelo que estamos utilizando no es un modelo sostenible. Esta no es la democracia que nos gustaría tener”, afirmó el parlamentario, quien dejó ver que la estrategia respondía a la amenaza de un retroceso autoritario en caso de un ascenso de la extrema derecha al poder.

En ese contexto, presentó el Ejército de Lula como una herramienta de contención política y no como un modelo definitivo de participación democrática.

Sus declaraciones introdujeron un elemento de autocrítica en una estrategia que, pese a demostrar una gran capacidad de movilización y difusión, también puso sobre la mesa interrogantes sobre la autonomía de los participantes, la concentración de las decisiones comunicacionales y el papel de las plataformas digitales en la disputa política.

Diversos análisis atribuyen la victoria de Lula a múltiples factores, entre ellos la movilización territorial, las alianzas políticas, las organizaciones sociales y la participación de electores que decidieron respaldarlo en la segunda vuelta.

El Ejército de Lula fue una de las estructuras que acompañaron esa reacción, cuyo impacto en la última etapa de la campaña es visto por diferentes fuentes como una contribución relevante a la remontada electoral.

Mientras artículos periodísticos y usuarios de redes sociales analizan el janonismo cultural y su aplicación, reportes de prensa indican que ya hay intentos de replicar la experiencia en otros países.

En Argentina surgió el Ejército del Peronismo, vinculado a sectores juveniles y de izquierda del movimiento opositor al presidente Javier Milei; y en Francia, simpatizantes de Jean-Luc Mélenchon, fundador de Francia Insumisa, impulsaron el canal L’équipe de Mélenchon officielle.

Asimismo, en España, seguidores del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, del Partido Socialista Obrero Español, crearon La fuerza de la gente.

De ese modo, el impacto de la estrategia de Janones trasciende las fronteras brasileñas y se inserta en otros lugares donde se busca ampliar la movilización política digital como herramienta de disputa frente al avance de la derecha y la extrema derecha.

arc/mar

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