sábado 7 de febrero de 2026

Trump recula en política migratoria: Vendría bien un toque más suave

Washington (Prensa Latina) Los hechos cuentan en Estados Unidos. Un niño de cinco años arrestado en Minneapolis y enviado con su padre a un centro de detención de inmigrantes en Texas; fueron liberados casi dos semanas después, pero ahora, con miedo, temen volver a vivir el mismo infierno.

Por Deisy Francis Mexidor

Corresponsal jefa en Estados Unidos

Residentes de Minnesota baleados, hasta asesinados, a manos de agentes federales. Ciudadanos arrestados por agentes enmascarados a plena luz del día, incluso siendo estadounidenses.

En medio de una condena generalizada por sus políticas de inmigración represivas en las comunidades, el presidente Donald Trump admitió que vendría bien un toque “más suave”.

Tal afirmación del mandatario republicano llegó luego del asesinato en Minneapolis de dos ciudadanos estadounidenses, Renee Good y Alex Pretti, a manos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la Patrulla Fronteriza (USBP).

“Me di cuenta de que tal vez nos vendría bien un toque un poco más suave, pero aún tienes que ser duro”, dijo Trump a NBC News en una reciente entrevista en la que, no obstante, justificó las tácticas de las agencias federales porque “estos son criminales, estamos tratando con criminales realmente duros”, en referencia a los inmigrantes.

Sin embargo, casi 75 mil personas sin antecedentes penales en Estados Unidos fueron detenidas por el ICE entre el 20 de enero y el 15 de octubre del pasado año.

Desde que Trump asumió su segundo mandato en enero de 2025, su Gobierno intensificó las políticas de inmigración. Solo en los primeros nueve meses arrestó a 220 mil personas, reveló entonces el Proyecto de Datos de Deportación, un grupo de investigación asociado con la facultad de Derecho de la Universidad de California en Berkeley.

Pero los recientes acontecimientos en Minnesota obligaron a un llamado a la moderación de Trump. Una encuesta de la cadena de noticias Fox -por cierto, afín al gobernante republicano- arrojó que el 59 por ciento de los entrevistados considera muy agresivas las tácticas del ICE, un incremento de 10 puntos desde julio de 2025.

Mientras, el 55 por ciento se opone a la política inmigratoria de Trump, entretanto el 52 por ciento aprueba su cierre de la frontera con México.

Un congresista republicano por Florida y fiel aliado de Trump admitió que “debería haberse corregido el rumbo hace mucho tiempo”.

En una entrevista para Fox Business, el representante Carlos Giménez afirmó: “Le hemos estado advirtiendo a la administración sobre cómo están llevando a cabo los operativos. Pensábamos que debería haberse corregido el rumbo hace mucho tiempo. Deberíamos habernos centrado en criminales, miembros de pandillas y personas con órdenes de deportación activas”.

Añadió que no creía que “debiéramos centrarnos en personas que llevan mucho tiempo aquí, abuelas, etcétera, que están en un barrio cuando se realiza una acción de ejecución. Creo que fue un error y creo que ahora mismo nos está persiguiendo”.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) retiró a 700 efectivos de Minnesota, una orden que, según precisó Trump, vino directamente de él.

“Sí, así fue,” dijo en sus declaraciones a NBC News. “Pero, no vino de mí solo porque lo quise hacer. Tenemos, estamos esperando que ellos liberen a los prisioneros. Denos los asesinos que tienen, y a todas las personas malas, traficantes de drogas, a todas las personas malas que permitimos en nuestro país”.

“Los estamos sacando, ya hemos sacado a muchos de ellos”, sostuvo Trump, dando por sentado que el crimen había bajado en Minnesota gracias a su Gobierno.

El zar de la frontera de Trump, Tom Homan, fue quien hizo el anuncio de la retirada, pero también especificó que permanecerían en el terreno otros dos mil, los cuales, enfatizó, continuarán en Minnesota hasta terminar su misión.

DEMASIADO LEJOS

Trump volvió a la presidencia con la promesa de hacer las deportaciones más grandes en la historia de Estados Unidos y expulsar del país a lo peor de lo peor. Ganó apoyos que en algunos casos se resienten, aunque su base electoral es firme.

Para no pocos, el ocupante del Despacho Oval ha ido demasiado lejos. El 7 de enero, Renee Good fue baleada fatalmente por agentes de inmigración en un barrio de Minneapolis y el 24 del propio mes, Alex Pretti falleció en similares circunstancias en el contexto de un incremento de las protestas contra las redadas de control migratorio en las comunidades.

Los hermanos de Good, Luke y Brent Ganger, testificaron en el Capitolio el 3 de febrero. Fueron sus primeras declaraciones públicas tras el asesinato a tiros de su hermana por un agente de ICE mientras conducía su vehículo.

“El profundo dolor que siente nuestra familia por la pérdida de Nay de una manera tan violenta e innecesaria se ve agravado por la incredulidad, la angustia y la desesperación ante la falta de cambios”, declaró Luke Ganger.

“En las últimas semanas, nuestra familia encontró cierto consuelo pensando que quizás la muerte de Nay provocaría un cambio en nuestro país. Y no ha sido así”, confesó.

Observadores opinan que la cuestión migratoria podría pasarle factura a Trump y al Partido Republicano en las elecciones intermedias o de mitad de mandato de noviembre, cuando tratarán de mantener el control de las dos cámaras del Congreso (Cámara de Representantes y Senado).

Los demócratas están aprovechando la brecha para atacar. Se debate aún el asunto de la financiación del DHS.

Hace poco un sondeo de Data for Progress reveló que el 55 por ciento de los electores cree que cualquier aumento de fondos para las agencias de control de inmigración es un mal uso del dinero de los contribuyentes.

Otro tanteo del diario The New York Times indicó, por su parte, que el 61 por ciento de los ciudadanos considera que las tácticas de ICE han “ido demasiado lejos”.

En Texas, por ejemplo, el demócrata Taylor Rehmet derrotó con 57 por ciento de los votos a la republicana Leigh Wambsganss, que obtuvo 43 por ciento, en la disputa de un escaño del noveno distrito para el Senado estatal.

Pero en noviembre, Rehmet logró un 47 por ciento, ello forzó una segunda vuelta. Trump ganó ese mismo distrito por 17 puntos porcentuales en 2024 y ahora los republicanos lo perdieron por 14.

El diario Texas Tribune señaló que uno de los factores para la victoria demócrata fue el respaldo de los latinos, que en el área de Forth Worth habrían tenido un giro cercano al 50 por ciento, comparado a la manera en que ejercieron el sufragio en 2024 por la entonces candidata de ese partido, Kamala Harris.

arb/dfm

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