Por Manuel Robles Sosa
Corresponsal jefe en Perú
El vocero de JP, Eduardo Zunini, condenó los abiertos e impunes llamados al golpe cuando el candidato de su partido está cerca de disputar la Presidencia y acusó al candidato presidencial derechista Rafael López Aliaga de promover un golpe de Estado para cancelar el proceso electoral alegando un supuesto fraude.
“Lo que es irresponsable e inaceptable es que se toque las puertas de los cuarteles y se llame a la insubordinación militar para un golpe de Estado”, dijo Zunini en una entrevista televisiva.
Se declaró indignado, como está la mayoría de los peruanos -dijo-, por lo que llamó triquiñuelas del partido de López Aliaga, Renovación Popular (RP), de extrema derecha, para impedir la culminación del escrutinio de los comicios generales del 12 de abril. Agregó que, además, hay una actitud contemplativa ante pedidos de un golpe de Estado que no proviene de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), cuestionada por los graves problemas logísticos, y otros, que afectaron la primera vuelta electoral, lo que da pie a RP a sostener esos hechos como parte de un fraude en su contra.
La posibilidad de un “cuartelazo” fue planteada abiertamente en redes de Internet por el general jubilado Roger Zevallos, quien en 1969 participó en el rescate de 72 rehenes retenidos durante meses por un grupo armado cuyos 13 integrantes terminaron muertos y que fue detenido por la Policía en 2015 por ser dueño de un inmueble usado como prostíbulo en el centro de Lima.
Zevallos propuso un “golpe militar democrático” para que las Fuerzas Armadas se mantengan en el poder uno o dos meses y convoquen a nuevas elecciones, y dijo estar dispuesto a ir a la cárcel como promotor de la ruptura del orden constitucional.
Coincidió con la idea el analista político afín a López Aliaga, Diego Acuña, quien pidió que las marchas derechistas sean más agresivas y subversivas y planteó que “si esto no se arregla (a favor de la derecha) estaría de acuerdo en que nos gobierne una junta de notables militares un tiempo”.
El “influencer” (internauta dedicado a opinar por su cuenta) Jorge Ugarte, al participar en una marcha de seguidores del candidato de RP que asedió con mucha violencia verbal el local del Jurado Nacional de Elecciones (tribunal electoral) y la casa de su presidente, Roberto Burneo, planteó un “golpe cívico militar” como solución a la llamada crisis electoral.
En su espacio de Internet, Ugarte suele pedir la muerte de progresistas e izquierdistas y en el plantón ante la vivienda de Burneo amenazó a este para azuzar un golpe como hizo la derecha en Chile en 1973 reclamando a los militares que mataran al presidente Salvador Allende, a fin de que aquí hagan lo propio con el titular del JNE.
De otro lado, el senador electo de FP José Calisto Giampietri sostuvo, sobre los pedidos de golpe militar, que ya estaba en marcha un supuesto “golpe electoral”.
Insistió en pedir la suspensión del proceso electoral y una auditoría internacional de los sistemas informáticos de la ONPE, aun a costa de postergar la segunda vuelta presidencial o de la convocatoria a repetir las elecciones generales.
El vocero de JP lo retó a un debate sobre el proceso electoral sobre temas como al pedido de Calisto, un exoficial de la Marina de Guerra que, en nombre de RP, de anular 9,700 actas de votación con código 900000, que desde 2005 usa la ONPE con el fin de asegurar la logística para la participación de las pequeñas y remotas poblaciones andinas y amazónicas.
Para RP, esas actas deben anularse porque en ellas López Aliaga no tiene ningún voto y en todas ganó el candidato de JP, Roberto Sánchez, con amplia mayoría y Zunini adelantó que no es extraño que el candidato derechista carezca de apoyo rural, pues solo ganó en Lima.
Calisto, hoy senador electo, se hizo conocido en 2021 cuando participó en un movimiento de agrupaciones de oficiales retirados de las Fuerzas Armadas que realizaron marchas contra el presidente electo Pedro Castillo.
Entonces también alegaron un fraude inexistente y arengaron a los militares para que dieran un golpe de Estado a fin de que el maestro rural no asumiera la presidencia, tras ganar un balotaje a Keiko Fujimori, quien en esta oportunidad, habiendo logrado el primer lugar en la primera vuelta electoral, no acompaña a López Aliaga.
Esta vez esas agrupaciones de militares retirados acompañan a la campaña del alegado fraude, y López Aliaga exige al JNE, en tono amenazante, que haga lo que exige la Unión Naval, agrupación de oficiales de la Marina de Guerra retirados como Calisto, que reclama lo mismo que el candidato de RP.
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