Corresponsal jefe en Panamá
Ciudad de Panamá (Prensa Latina) El nuevo Marco de Programación de País (MPP) 2026-2030 de la FAO en Panamá, cuya firma está prevista para agosto próximo, priorizará la restauración productiva, la bioeconomía, la agricultura climáticamente inteligente y la gestión sostenible de los recursos naturales.
De acuerdo con informes de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la restauración de ecosistemas, la lucha contra la degradación de tierras, la adaptación al cambio climático y la promoción de modelos productivos sostenibles marcarán la agenda de cooperación durante los próximos años.
En ocasión del Día Mundial del Medio Ambiente, este 5 de junio, la organización destacó que esos temas ocuparán un lugar central en el nuevo MPP 2026-2030, instrumento estratégico que orientará el trabajo conjunto con el Gobierno panameño.
El documento reconoce que la transformación de los sistemas agroalimentarios resulta fundamental para enfrentar los desafíos ambientales del país, al tiempo que fortalece la seguridad alimentaria, la resiliencia de los territorios rurales y las oportunidades económicas para las comunidades más vulnerables.
“La protección del medio ambiente y la producción sostenible de alimentos no son objetivos separados. Por el contrario, son dos caras de una misma moneda. Restaurar ecosistemas, conservar los recursos naturales y fortalecer la resiliencia climática de la agricultura son acciones indispensables para garantizar la seguridad alimentaria de las generaciones presentes y futuras”, afirmó el coordinador subregional de la FAO, Adoniram Sanches.
RESTAURACIÓN DE ECOSISTEMAS
El funcionario señaló que entre las iniciativas más relevantes del nuevo marco figura Nature Pledge, liderada por el Ministerio de Ambiente, una estrategia nacional orientada a acelerar la restauración de ecosistemas y movilizar alianzas e inversiones en favor de la naturaleza.
En ese esfuerzo, la FAO continuará brindando apoyo técnico y estratégico para promover sistemas agroalimentarios más sostenibles y resilientes.
Entre las prioridades del programa también sobresale el respaldo a las acciones impulsadas por los ministerios de Ambiente y de Desarrollo Agropecuario para avanzar en el cumplimiento de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) y las metas de Neutralidad en la Degradación de Tierras (LDN).
Esos esfuerzos contemplan el fortalecimiento de políticas públicas, capacidades institucionales e inversiones innovadoras para el sector de Agricultura, Silvicultura y Otros Usos de la Tierra (AFOLU).
Como parte de ese acompañamiento, la FAO seguirá apoyando el seguimiento de los compromisos asumidos por Panamá ante la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD), mediante el fortalecimiento de los sistemas nacionales de monitoreo y generación de información sobre degradación de tierras.
La iniciativa busca mejorar la toma de decisiones y la planificación territorial, además de respaldar la segunda fase del proceso nacional para establecer metas de neutralidad en la degradación de tierras, incorporando un enfoque transformador de género y una amplia participación de actores públicos, privados y comunitarios.
LEY DE CAMBIO CLIMÁTICO
Otro de los ejes estratégicos del MPP será el fortalecimiento de la acción climática mediante iniciativas que faciliten la implementación de la Ley Marco de Cambio Climático y Transición Verde, así como la movilización de financiamiento climático internacional, incluidas oportunidades asociadas al Fondo Verde para el Clima.
En el ámbito productivo, la FAO respaldará proyectos dirigidos a promover la agroecología, la agroforestería y la agricultura climáticamente inteligente, impulsando tecnologías para la captura de carbono, la reducción de emisiones, la conservación de suelos y el uso eficiente del agua.
El nuevo marco también prevé fortalecer los sistemas de monitoreo ambiental mediante herramientas de teledetección y sistemas de información geográfica, que permitirán evaluar con mayor precisión la degradación de tierras y el estado de los recursos hídricos vinculados a la producción agropecuaria.
La biodiversidad y la bioeconomía ocuparán igualmente un lugar destacado en la cooperación entre Panamá y la FAO.
A través del programa se promoverán acciones orientadas a fortalecer los bioemprendimientos indígenas, la valorización de la biodiversidad y el desarrollo de actividades sostenibles relacionadas con el ecoturismo y la conservación de los ecosistemas.
PROYECTOS PILOTOS
Estas iniciativas estarán acompañadas por el fortalecimiento de las capacidades de gobernanza ambiental en territorios rurales y comarcas indígenas, con énfasis en la gestión integrada de cuencas, la resiliencia climática y las soluciones basadas en la naturaleza.
Además, la FAO impulsará proyectos pilotos de agricultura climáticamente inteligente que incorporen prácticas como la diversificación de cultivos, sistemas agroforestales y agrosilvopastoriles, cosecha de agua de lluvia, reservorios, sistemas artesanales de riego y reducción del uso de agroquímicos.
Las acciones también buscarán vincular a los productores con mercados locales e institucionales, favoreciendo una mayor sostenibilidad económica de las comunidades rurales.
En una fecha dedicada a reflexionar sobre el futuro del planeta, la FAO reiteró que la sostenibilidad ambiental y la transformación de los sistemas agroalimentarios constituyen pilares inseparables para construir un Panamá más resiliente, inclusivo y preparado frente a los desafíos del cambio climático.
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