sábado 7 de noviembre de 2026

Límite prudente. Hoy no puedo…

París (Prensa Latina) La nota que apareció en la prensa hace la pregunta: “¿Qué es el nivel ‘prudente’ de deuda pública y por qué existe? ¿Cuáles son las implicancias prácticas de que el Estado se siga endeudando más allá de esa meta y cómo podría afectar al común de las personas?”

Luis Casado*, colaborador de Prensa Latina

Justamente… ¿Qué es y quién determina cuál es el límite prudente de la deuda pública?

En materia tirística, cualquier joven entrado en su adolescencia sabe –o debiese saber– que para subir al cielo es aconsejable utilizar un preservativo, condón, profiláctico, forro, goma o capota inglesa, así llamada aún cuando en el sobre en que viene se lea Made in China.

Ese es el límite prudente del cariño, por razones que fueron masivamente difundidas en la época en la que el Imperio estimó que los sudakas somos demasiados y convenía implantar diversos y variados métodos de control de la natalidad distribuidos gratuitamente con una muy sospechosa generosidad.

Ahora, cuando nuestro país ostenta una tasa de natalidad tan baja que augura la implacable desaparición del homo chilensis en un plazo calculable, los programas de control de la natalidad impulsados y financiados por la Alianza para el Progreso (USA) en las décadas de 1960 y 1970 aparecen como lo que fueron: un crimen contra la Humanidad.

Intentemos responder a la cuestión ¿Qué es el nivel ‘prudente’ de deuda pública y por qué existe?, asumiendo que su inventor debe ser un economista pirao (o sea un economista), y cuyo propósito consiste, como siempre, en utilizar esa noción para asustar al beocio, al ciudadano de a pie y a los pringaos, y justificar políticas económicas desatinadas, absurdas, insensatas e irracionales para no agregar injustas, discriminatorias y clasistas. Mira ver:

“La Dirección de Presupuestos (Dipres) informó que la deuda pública del Gobierno Central subió al equivalente del 44,7 por ciento del producto interno bruto (PIB), alza influenciada por el aumento del dólar y, con ello, el incremento en los pagos de la deuda contraída en dólares.”

“Con ello, volvieron las alertas sobre la posibilidad de llegar al 45 por ciento considerado prudente, coincidiendo además con advertencias del Consejo Fiscal Autónomo (CFA) donde prevén que este nivel sea superado en 2029, pese a lo previsto por la Dipres.”

¿Por qué una deuda pública equivalente al 45 por ciento del PIB es considerada prudente? ¿Y por quién?

Una vez más, a título de referencia, he aquí las deudas públicas de algunos países:

• Japón : ~199 a 234 por ciento (según estimaciones del FMI)

• Singapur : ~166 por ciento

• Bahrein : ~163 por ciento

• Estados Unidos : ~120 a 124 por ciento

• Grecia : 140,8 por ciento

• Italia : 139,9 por ciento

• Francia : 119,1 por ciento

• Bélgica : 110,2 por ciento

• España : 101,4 por ciento

• Portugal : 92,5 por ciento

• Alemania : ~65,4 por ciento

Nótese que la Unión Europea, mediante sus célebres payasadas aprobadas en Tratados que nadie cumple, estableció un límite de la deuda pública del 60 por ciento:

“Según los tratados de la Unión Europea (el tratado de Maastricht y el Pacto de estabilidad y de crecimiento), la deuda pública de un Estado miembro no debiese superar el 60 por ciento de su PIB.”

Los datos reales ya los conoces, a los cuales conviene agregar que Alemania y Francia –los dos motores de la UE– están en recesión y en crisis económica, financiera, política y social. Para convencerte de lo que digo basta con mirar las noticias.

Chile, que es un país más cototo, impuso un Límite Prudente aún más riguroso, estricto, tacaño, mezquino, cicatero y cutre.

¿Pura coincidencia? Chile está en recesión y vive una seria crisis económica, financiera, política y social. En cuanto a su gobierno de inspiración fascistoide, los europeos nos preguntamos: ¿Y cómo andamos por casa?

Para no alejarme del tema que nos ocupa, debo decir algunas palabras sobre el pinche Límite Prudente, no te rías, hablo en serio.

Cuando tú, pobre y triste currante asalariado en vías de pauperización acelerada, pides un crédito… uno de los elementos que toma en consideración el usurero, perdón, el Banco, es el plazo de amortización, úsease en cuanto tiempo vas a pagar el empréstito y sus correspondientes intereses, esos que remuneran la sacrificada y penosa actividad de las instituciones financieras.

De modo que si te acuerdan un crédito a 10 años… tus ingresos anuales de una década pagarán la deuda. ¡Sorpresa! Para el país es exactamente lo mismo, si no me crees lee esto, alma impía:

“Los bonos emitidos por el gobierno chileno (bonos soberanos de la Tesorería o del Banco Central) se estructuran en diferentes horizontes de tiempo y tienen plazos que van desde un año hasta los 30 años de vencimiento, dependiendo de las necesidades de financiamiento del país y del tipo de moneda en que se emita.”

Tipos de plazos según su estructura

El Ministerio de Hacienda y el Banco Central de Chile suelen dividir sus emisiones en los siguientes plazos:

• Corto plazo: Instrumentos y bonos emitidos habitualmente a uno o dos años.

• Mediano plazo: Bonos emitidos comúnmente con vencimientos a cinco, siete o 12 años. Por ejemplo, en emisiones internacionales recientes de deuda pública se han colocado bonos en dólares a 12 años y bonos en euros a siete años.

• Largo plazo: Bonos destinados a inversionistas institucionales (como fondos de pensiones o aseguradoras) estructurados a plazos de 20 y 30 años. Estos últimos suelen emitirse frecuentemente en Unidades de Fomento (UF), conocidos localmente como bonos BTU.

En otras palabras… sabiendo que el PIB es una noción ambigua, confusa, mañosa y chamullenta, debes considerar que no hay ninguna razón para calcular tu endeudamiento, o el endeudamiento del país, con relación a tus ingresos– o el PIB de Chile– de un año.

Por la sencilla razón de que no vas a pagar la deuda con los ingresos, o el PIB, de un año.

Si además tomas en cuenta que según Jorge Quiroz, un tipo extremadamente divertido, el año que viene la vamos a romper, que la velocidad del crecimiento nos hará sentir ventoleras cotidianas e incluso más de algún tornado ciclónico… ¿de qué nos preocupamos? ¿Ah?

Al leer estas chorreces llamó mi atención un párrafo admirable:

Víctor Silva, académico de la Universidad de Santiago (Usach), explicó que el nivel prudente de deuda fue establecido en 2022 a partir de una recomendación del CFA, “y representa el nivel hasta el cual el Fisco puede seguir cumpliendo sus compromisos con alta probabilidad, sin poner en riesgo la sostenibilidad de las finanzas públicas”.

El académico Víctor Silva… ¿sabe cuál era el nivel del endeudamiento de los EEUU, Francia, Alemania, Italia y/o Japón al final de la II Guerra Mundial? A su juicio –si aún lo tiene– su deuda para cada uno de esos países “¿representaba el nivel hasta el cual el Fisco podía seguir cumpliendo sus compromisos (…) sin poner en riesgo la sostenibilidad de la finanzas públicas?”

De paso habría que decir que el CFA no es- como podría suponer un economista de nivel internacional- la moneda de la Comunidad Franco Africana (la firme, eso existe, el franco CFA…) sino el Consejo Fiscal Autónomo, un organismo público, independiente y de carácter técnico cuya misión principal es velar por el manejo responsable y la sostenibilidad de la política fiscal del Gobierno central. ¡Ah!

¿El CFA es independiente de qué o de quién? ¿O de qué intereses?

Tranki: el CFA está conformado por cinco expertos designados por el Presidente de la República con el acuerdo de los dos tercios del Senado, que duran cinco años en sus cargos y se renuevan de a uno por año para aislarlo del ciclo político.

En Francia tenemos algo parecido, la misma chacota.

Emmanuel Macron designó como presidente de la Corte de Cuentas- institución encargada de verificar las cuentas del Estado- a Amélie de Montchalin, que era la Ministro de Cuentas Públicas en sus gobiernos.

Dicho de otro modo, se encargó de preparar los presupuestos del gasto público, ¡y después fue a controlarse ella misma!

Esta nominación suscitó fuertes críticas de la oposición y de ciertos magistrados, que señalaron los riesgos de conflicto de interés. Pero… ¿a quién le importan la oposición y/o los magistrados? ¡No toques las pelotas!

Chile: no sabes a qué punto has progresado, cometiendo las mismas modernizaciones que se cometen en Europa y los USA:

• concusión

• corrupción pasiva

• toma ilegal de intereses

• favoritismo en los mercados públicos

• desvío de bienes y/o fondos públicos

Materias en las cuales ningún CFA ha osado meter las narices ni fijar un Límite Prudente.

rmh/lc

*Nació en Chile. Es ingeniero del Centre d’Etudes Supérieures Industrielles (CESI – París). Ha sido profesor invitado del Institut National des Télécommunications de Francia y Consultor del Banco Mundial. Su vida profesional, ligada a las nuevas tecnologías destinadas a los Transportes Públicos, lo llevó a trabajar en más de 40 países de los cinco continentes. Como empresario del sector de las tecnologías de la información fue premiado por la Cámara de Comercio y de Industria de París (Innovación tecnológica – 2006). Editor de “Politika” en Chile, ha publicado varios libros en Chile y Europa, en los que aborda temas económicos, lingüísticos y políticos.

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