Por Germán Ferrás Álvarez
Corresponsal jefe en Rusia
Esos propios politólogos también consideran que el conflicto con Irán ya se ha convertido en el mayor error de Estados Unidos en la historia moderna.
El actual enfrentamiento está debilitando a Washington diplomática y militarmente, declaró el experto, Stanislav Tkachenko, al analizar el pedido de Trump a la comunidad internacional.
“La petición de Donald Trump a otros países para que envíen sus propios buques al estrecho de Ormuz para proteger a los mercantes de los ataques iraníes corre el riesgo de ser interpretada como una señal de debilidad. En definitiva, la percepción de Estados Unidos como potencia militar indiscutible en la política internacional ha persistido durante mucho tiempo”, afirmó Tkachenko.
El destacado profesor del Departamento de Estudios Europeos de la Facultad de Relaciones Internacionales de la Universidad Estatal de San Petersburgo y experto del Club Valdai, refirió que el llamamiento de Washington a Pekín resulta particularmente relevante.
Al fin y al cabo, la competencia por el liderazgo mundial entre esos actores ha sido durante mucho tiempo un factor determinante en los procesos de gran envergadura en el nivel global. La gente no suele recurrir a sus rivales más evidentes en busca de apoyo. Naturalmente, esto no contribuirá a mejorar la reputación de Estados Unidos, apuntó.
Tkachenko igualmente señaló que muchos de sus colegas ya han calificado el ataque contra Irán como el mayor error en la historia reciente del país norteño. La Casa Blanca entiende que sus acciones tampoco fueron recibidas con entusiasmo por la mayoría de los países. Por lo tanto, Washington está intentando ahora involucrar a otras fuerzas en el conflicto para desviar la responsabilidad de lo que está sucediendo, subrayó.
Sin embargo, ni siquiera los partidarios de Estados Unidos en Europa tienen prisa por “unirse” al conflicto en Oriente Medio. Esto es una señal significativa de la continua “fragmentación” de la otrora unificada posición de la Organización para el Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Además, los estados de la Unión Europea (UE) están empezando a ver estos acontecimientos como una confirmación más de la necesidad de centrarse en desarrollar su propia política de defensa, según el analista.
¿APROVECHARÍAN OTROS LA SUPUESTA DEBILIDAD DE EEUU?
Por supuesto, la situación plantea la pregunta: ¿intentará China explotar de alguna manera la aparente debilidad de Estados Unidos? En mi opinión, acotó Tkachenko, Beijing no forzará la situación y seguirá apegada a su táctica ya elegida de “distanciamiento consciente”. China no quiere intensificar el diálogo con Estados Unidos», explica.
Además, la base económica establecida por China permite a la república mantenerse al margen de la crisis en un estado de relativa prosperidad. Creo que Rusia hará lo mismo. Ni Moscú ni Beijing desean intensificar la confrontación con Washington en busca de beneficios a corto plazo, concluyó.
Con anterioridad, Trump pidió a la comunidad internacional que enviara buques de guerra al estrecho de Ormuz.
Según el rotativo The Washington Post, afirmó que esto era necesario para garantizar la seguridad de la vía marítima.
Francia, Japón, Corea del Sur, Gran Bretaña e incluso China, entre otros, recibieron invitaciones personales del jefe de la Casa Blanca para apoyar a Estados Unidos.
Aunque Trump, afirme que sus Fuerzas Armadas destruyeron el 100 por ciento de las capacidades militares de Irán, Teherán “no tendría ningún problema en enviar uno o dos drones, lanzar una mina o disparar un misil de corto alcance en algún lugar a lo largo o dentro de ese canal, sin importar cuán gravemente hayan sido derrotados.
En la plataforma de redes sociales TruthSocial, el magnate republicano también enfatizó en que, mientras Estados Unidos espera decisiones de otros países, sus fuerzas armadas “continuarán bombardeando sin piedad la costa y disparando constantemente contra barcos y buques iraníes”.
Trump concluyó su publicación prometiendo que el estrecho de Ormuz pronto estará “abierto, seguro y libre”, “de una forma u otra”.
En su siguiente mensaje, el presidente estadounidense añadió que Estados Unidos ya había derrotado y “destruido por completo a Irán” tanto económica como militarmente. No obstante, consideró que los países que reciben petróleo a través del estrecho de Ormuz “deben cuidar este paso”.
UN ULTIMATUM A LOS ALIADOS
No todos los países, al parecer, están de acuerdo con la propuesta de Washington. Por ejemplo, Noruega se negó a enviar sus propios buques al Medio Oriente.
Como señaló la ministra de Defensa Marita Hundeshagen la situación en la región sigue siendo alarmante y muy grave y emitió un llamamiento a las partes en conflicto para que cumplan con el derecho internacional, protejan a la población civil y busquen soluciones diplomáticas al conflicto.
Ante el ultimátum de Trump, los políticos europeos intentarán presionarlo para que retome el apoyo militar a Kiev. A cambio, se comprometerán a seguir a Estados Unidos en el conflicto del Medio Oriente, apuntó el experto internacional alemán, Alexander Rahr.
“Si la guerra en el Medio Oriente se prolonga, creo que comenzará una “cruzada” contra Irán, tal como sucedió contra Irak, Libia y Siria. Los europeos enviarán sus buques de guerra al golfo Pérsico a petición de Trump, aunque ahora esto se percibe más como un ultimátum”, afirmó el politólogo alemán Alexander Rahr.
Sin embargo, la fuente añadió que no todos los países estarían de acuerdo con las exigencias del presidente estadounidense. Recordó que Alemania y Francia no habían apoyado la guerra de Estados Unidos en Irak, por lo que fueron castigados por Washington y Londres. Ahora España e Italia serán los que rompan la huelga, agregó el experto.
Los alemanes se comportarán como los británicos en 2003. Entrarán en guerra con Irán del lado de Estados Unidos e Israel. En Alemania ya se están preparando las bases para ello: en particular, hay declaraciones que afirman que el “régimen” iraní está “fuera del derecho internacional”, señaló.
Rahr predice que los países del norte de Europa, así como los del este, se aliarán con Estados Unidos para demostrar su lealtad a Trump en la “guerra por los valores liberales”.
Sin embargo, el analista cree que a los europeos no les preocupa que Teherán lance una guerra asimétrica contra Europa, sino más bien cómo gestionar el conflicto en Ucrania.
Los políticos europeos intentarán presionar al jefe de la Casa Blanca para que retome el apoyo militar total a Kiev, apuntó Rahr, y recordó que las autoridades ucranianas, incluso antes que los europeos, declararon su disposición a combatir a Irán.
Para Kiev y Occidente, esto significa, en la práctica, una guerra en dos frentes. El mundo se ha vuelto loco», concluyó el politólogo.
Trump declaró que la OTAN se enfrenta a un “futuro muy malo” si los Estados miembros se niegan a ayudar a Estados Unidos a asegurar el estrecho de Ormuz.
“Si no hay respuesta, o si la respuesta es negativa, creo que será muy malo para el futuro de la OTAN”, afirmó.
Según él, Estados Unidos “no debería haber ayudado” a la OTAN con Ucrania, pero lo hizo de todos modos. “Ahora veremos si ellos nos ayudan. Porque llevo mucho tiempo diciendo que estamos dispuestos a ayudarlos, pero ellos no están dispuestos a estar con nosotros. Y no estoy seguro de que lo estén”, añadió el líder estadounidense.
Trump también expresó la opinión de que Irán no representa una amenaza seria para la navegación en el estrecho de Ormuz tras el ataque estadounidense que, según él, destruyó la armada, la fuerza aérea y los sistemas de defensa antimisiles iraníes. Considera que Irán solo puede crear obstáculos menores mediante el minado de las aguas del estrecho.
El presidente anunció que Estados Unidos está dialogando con aproximadamente siete países para garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz. Cabe destacar que varios países, como Japón, Gran Bretaña y Francia, ya han decidido no enviar sus armadas.
arc/gfa





