lunes 2 de noviembre de 2026

Cooperación China-Panamá, relación estratégica

Ciudad de Panamá (Prensa Latina) Tras nueve años del establecimiento de relaciones diplomáticas entre Panamá y China, los indicadores comerciales ofrecen elementos de una alianza estratégica.

Por Mario Hubert Garrido

Corresponsal jefe en Panamá

Los nexos bilaterales se ven amenazados constantemente por campañas mediáticas y declaraciones de las principales autoridades de Estados Unidos, que catalogan la presencia de la nación asiática en la región como influencia maligna.

La pregunta sobre cuáles han sido los beneficios que ha obtenido Panamá desde que estableció relaciones diplomáticas con Beijing en 2017, cobra particular relevancia en momentos en que el segundo mandato del presidente estadounidense, Donald Trump, ha vuelto a colocar los vínculos económicos y estratégicos de ese país del istmo en el centro del debate regional.

Más allá de las posiciones políticas, los datos permiten identificar una relación que ha adquirido peso en sectores fundamentales de la economía panameña y que merece ser evaluada a partir de sus resultados, oportunidades y también de los desafíos que plantea.

LA VÍA INTEROCEÁNICA

Uno de los indicadores más significativos es el comercio vinculado al Canal de Panamá. Según datos oficiales, China representó el 21,4 por ciento del volumen de carga que transitó por esa ruta entre octubre de 2023 y septiembre de 2024, lo que la situó como su segundo mayor usuario, después de Estados Unidos.

Este dato revela que la importancia de China para Panamá no se limita al intercambio bilateral de mercancías. También está relacionada con el funcionamiento de una de las principales plataformas logísticas del comercio internacional, cuyos ingresos por peajes constituyen una fuente esencial de recursos para el Estado panameño.

Otro indicador elocuente se encuentra en la Zona Libre de Colón, donde China Continental se consolidó como el principal proveedor de mercancías. De acuerdo con datos publicados por el diario La Estrella de Panamá a inicios de este año, esa nación representó el 40,6 por ciento de los proveedores de la zona franca.

El movimiento comercial acumulado de la mayor zona franca de la región y la segunda del mundo, alcanzó 27 mil 886,3 millones de dólares en 2025, un incremento del 11,9 por ciento frente al año anterior. Las reexportaciones sumaron 16 mil 117,8 millones de dólares, con un crecimiento de igual magnitud.

La participación china en ese engranaje comercial evidencia cómo Panamá funciona como plataforma de distribución de mercancías hacia distintos mercados latinoamericanos.

Al mismo tiempo, confirma que la relación con Beijing tiene repercusiones sobre la actividad de importadores, comerciantes, transportistas, operadores logísticos y otros sectores vinculados a la zona franca.

EXPORTACIONES Y OPORTUNIDADES

El intercambio no se limita a las importaciones. También existen oportunidades para que productos nacionales encuentren espacio en el mercado chino.

Un ejemplo es el café panameño, cuyas exportaciones hacia ese destino aumentaron 864,2 por ciento en 2018, un año después del establecimiento de relaciones diplomáticas. En 2025, el valor de esos envíos creció otro 79,4 por ciento interanual, según las estadísticas aportadas para este análisis.

De acuerdo con esos datos, China desplazó a Estados Unidos y Japón como principal mercado de destino del café panameño, un resultado que ilustra las posibilidades de diversificación comercial para un producto de alto valor agregado y reconocimiento internacional.

También sobresalieron en 2025 los incrementos de las exportaciones panameñas de harina de pescado, con un alza del 109,3 por ciento, y de carne de res congelada, que aumentó 87,2 por ciento hacia el mercado chino.

Aunque estos porcentajes deben analizarse junto con los valores absolutos y el peso de cada producto en el conjunto de las exportaciones nacionales, reflejan una oportunidad para ampliar la presencia de la producción panameña en una economía de gran dimensión.

En términos generales, el comercio bilateral pasó de seis mil 380 millones de dólares en 2016 a 12 mil 860 millones en 2025, de acuerdo con las cifras divulgadas para este balance. Es decir, el intercambio se duplicó en ese período, lo que muestra la expansión de los vínculos económicos entre ambas naciones.

INVERSIONES, EMPLEO E INFRAESTRUCTURA

La presencia empresarial china constituye otro componente de esa relación. Estimaciones divulgadas por medios panameños indican que más de 200 compañías privadas de ese país desarrollan actividades comerciales en la Zona Libre de Colón, mientras que más de 40 grandes empresas operan en distintos sectores de la economía nacional.

Las inversiones abarcan actividades financieras, tecnológicas, telecomunicaciones, logística e infraestructura. Las cifras aportadas sitúan en alrededor de ocho mil 700 a nueve mil los empleos directos generados por esas compañías, además de los puestos indirectos asociados a sus operaciones.

Por su parte, la inversión china en Panamá pasó de 270 millones de dólares en 2016 a mil 950 millones en 2025, una cifra superior en más de siete veces a la registrada antes del establecimiento de relaciones diplomáticas.

Este indicador permite dimensionar el crecimiento de la presencia económica, aunque para evaluar su impacto integral también resulta necesario conocer su distribución sectorial y la evolución de los capitales efectivamente ejecutados.

En materia de infraestructura, varios proyectos con participación de empresas chinas tienen relevancia para la conectividad y el desarrollo urbano.

La terminal de cruceros de Amador y el Centro de Convenciones de Panamá son dos instalaciones que amplían la capacidad del país para recibir visitantes, desarrollar actividades turísticas y captar eventos internacionales.

A esas obras se suman el Cuarto Puente sobre el Canal y la Línea 3 del Metro, proyectos que buscan mejorar la movilidad entre la capital y Panamá Oeste, reducir los tiempos de desplazamiento y facilitar la integración de áreas con creciente actividad residencial, comercial y logística.

El Cuarto Puente, con una inversión estimada en unos dos mil 600 millones de dólares, está concebido para facilitar el tránsito de decenas de miles de vehículos diarios. Su impacto deberá medirse, una vez concluido, por la reducción efectiva de los tiempos de traslado, la conectividad territorial y las oportunidades económicas que genere.

El Acuerdo sobre Transporte Marítimo entre ambos países constituye otro elemento de cooperación. Según una publicación de Infobae del 20 de julio de 2026, los buques de bandera panameña reciben en puertos chinos el trato de nación más favorecida, lo que contempla ventajas en materia de tarifas portuarias y procedimientos.

Este aspecto adquiere particular importancia para Panamá, que cuenta con uno de los mayores registros de buques mercantes del mundo y cuyos servicios marítimos representan una actividad económica estratégica.

CAPACITACIÓN Y COOPERACIÓN SOCIAL

La cooperación bilateral también comprende la formación de recursos humanos. Informes públicos citados en el balance de esta relación indican que cerca de 10 mil profesionales panameños han participado en programas chinos de capacitación de corta duración.

A ello se agregan iniciativas de cooperación y asistencia ante emergencias. Tras el fuerte terremoto que afectó a varias provincias panameñas, la Embajada de China realizó donaciones de ambulancias, paneles solares, carpas y alimentos, entre otros recursos, mientras que la Cámara de Comercio de China en Panamá aportó 70 mil dólares para respaldar las labores de reconstrucción.

Estas acciones forman parte de una dimensión de la relación que no siempre aparece reflejada en las estadísticas comerciales, pero que también contribuye al intercambio institucional y a la cooperación entre ambas sociedades.

EVALUACIÓN OBJETIVA

En perspectiva, los datos muestran que la relación entre Panamá y China ha adquirido una dimensión que trasciende el intercambio diplomático. Su alcance se manifiesta en el comercio exterior, la actividad del Canal, la Zona Libre de Colón, las inversiones, la infraestructura, los servicios marítimos y la capacitación profesional.

Sin embargo, el análisis de sus beneficios debe considerar también aspectos como la generación de valor agregado nacional, la transferencia tecnológica, la participación de proveedores panameños, las condiciones de empleo, la sostenibilidad financiera de los proyectos y el acceso efectivo de los productos nacionales al mercado chino.

En un escenario internacional caracterizado por la competencia entre grandes potencias, Panamá enfrenta el desafío de preservar su capacidad de decisión y aprovechar su posición geográfica para ampliar las oportunidades económicas, sin quedar condicionado por disputas ajenas a sus intereses nacionales.

La diversificación de sus relaciones comerciales y de inversión constituye, en ese sentido, una herramienta para fortalecer la capacidad de negociación y reducir la dependencia de mercados o socios únicos.

Las cifras del intercambio bilateral, el peso de China en la Zona Libre de Colón y su participación en el movimiento de carga del Canal ofrecen elementos concretos para comprender la importancia económica alcanzada por ese vínculo desde 2017.

A juicio de analistas como el abogado e historiador Jaime Flores, el debate, por tanto, no debería limitarse a una discusión sobre alineamientos geopolíticos, sino incorporar una pregunta fundamental: cómo convertir las relaciones económicas internacionales en mayores oportunidades de empleo, producción, tecnología y bienestar para la población panameña.

arb/ga

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