Por Luis Beatón
Corresponsal jefe en El Salvador
El muestreo incluyó consulta, con papeleta en mano, sobre la preferencia electoral de cara a las próximas elecciones en 2027 y resultó que el partido Nuevas Ideas ganará en la presidencial.
Aunque aún no presentó de manera oficial su candidatura a un tercer mandato, Bukele tiene todo a su favor para aspirar y ganar un tercer periodo. Los resultados de las pesquisas muestran que no se aprecia desgaste en el ejercicio del gobierno.
Su imagen se mantiene impoluta. Pese a críticas opositoras y revelaciones de publicaciones como El Faro, que lo vinculan en negociaciones con las pandillas, y criterios de algunos analistas de que hay alguna red de corrupción bien oculta, aunque no hay pruebas, si se postula arrasa en las urnas, al menos eso dicen los sondeos.
Este muestreo de Data Poll, además del apoyo al presidente reveló que solo un cinco por ciento desaprueba su gestión y un dos por ciento optó por no opinar, resultados que se reiteran en casi todos los estudios camino al 28 de febrero de 2027, cuando los salvadoreños acudirán a las urnas.
Datos de esta investigación sostienen que un 89 por ciento de los preguntados votaría por Bukele como presidente, un cuatro por ciento por el candidato de la Alianza Nacionalista Republicana (Arena) y un tres por el del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).
Según Romeo Auerbach, presidente de Data Poll, esta ponderación demuestra que el mandatario es reconocido por los salvadoreños ante los cambios que desarrolla en el país luego de más de seis años al frente del Gobierno.
La reelección presidencial es un tema que se mantiene en el tintero en el país, y año tras año, luego de alcanzar mayoría en la Asamblea Legislativa, el partido Nuevas Ideas labró el camino para mantenerse por muchos años en el poder.
Reformas introducidas a la Constitución de 1983 durante el año 2025 dejaron el camino abierto a la reelección indefinida y que sea el pueblo con su voto quien decida la continuidad de un gobernante, y, hasta ahora a Bukele le va muy bien, según sus seguidores.
A finales de 2025, el propio mandatario en declaraciones al youtuber español David Cánovas Martínez, conocido como The Grefg, sostuvo que le gustaría seguir gobernando el país centroamericano por “diez años más”, aunque aclaró que es solo un deseo.
“No me gustaría irme ahorita, pero vamos a ver qué dice Dios, mi familia y el país, (…) pero si fuera por mí, yo sigo diez años más”, dijo, lo cual es casi una confirmación, más cuando la oposición navega sin rumbo y no ofrece ni candidatos ni alternativas para sacarlo de Casa Presidencial.
El jefe de Estado reveló que tenía un acuerdo con su esposa, la primera dama Gabriela de Bukele, de estar frente al Gobierno hasta el 2029, pero que una reforma exprés aprobada y ratificada en el Congreso por el partido oficialista Nuevas Ideas (NI) habría cambiado el plazo.
“El acuerdo que tengo con mi esposa, aunque está en negociación, es que llegamos hasta 2029, (…) pero yo lo que le he dicho es que si me presento a la otra elección, el período termina en 2033, entonces no me puedo ir“, indicó Bukele.
El escenario está pintado luego que la Asamblea Legislativa, dominada por NI, aprobó y ratificó, en una sola jornada el 31 de julio de 2025, sin un análisis anterior ni debate, la reforma a los artículos 75, 80, 133, 152 y 154 con la que el presidente tiene la vía libre para optar por un tercer mandato consecutivo.
Bukele confirmó lo que puede ser su intención. “El 90 por ciento de los países desarrollados permiten la reelección indefinida de su jefe de gobierno, y nadie se inmuta“, apuntó en X.
Para algunos analistas esta es una reelección cantada, pues Bukele consolidó en 2025 su control institucional a través de profundas reformas constitucionales, en un contexto político en el que goza de alta popularidad, aunque recibe cada vez más críticas debido a su alta concentración de poder.
Pesa mucho en la alta popularidad los resultados contra la inseguridad y las pandillas, sin dudas la llave que abrirá la puerta de los próximos comicios.
Según el sociólogo y escritor René Martínez, en declaraciones a la Agencia Sputnik, Bukele ‘heredó’ un país notoriamente peligroso, con una institucionalidad fundada sobre la corrupción y la impunidad, y una población sumida en la decepción, la desilusión y el desencanto con los gobiernos previos.
La premisa elemental que explica ese respaldo mayoritario es haber resuelto los retos estratégicos que heredó -la delincuencia, ante todo- y los emergentes que tuvo que asumir al inicio de su gestión’, destacó Martínez.
Sobre la continuidad del mandatario, su número dos, Félix Ulloa, afirmó que “es el pueblo quien elige a sus gobernantes a través de un proceso electoral, siendo este quien ha manifestado su deseo de dar continuidad a la gestión presidencial de Nayib Bukele”.
Cuando un pueblo delega su cuota de poder en un gobernante, y lo gobierna bien, se lo ratifica; si lo gobierna mal y no está de acuerdo, se lo retira. Son los mecanismos de la democracia, las elecciones, remarcó el vicemandatario.
Al respecto, la mayoría de los legisladores coincidieron en que la elección de 2027 puede servir como un termómetro político que castigue o premie la gestión del actual Gobierno luego que suprimieron el “candado constitucional” para permitir a un gobernante, si lo hace bien, estar de forma indefinida al comando del país.
Observando cómo marchan los acontecimientos, no es arriesgado decir que Bukele trabaja con resultados que lo pueden eternizar en el gobierno, al menos así lo reflejan las encuestas.
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