miércoles 30 de septiembre de 2026

Brasil 2026: 11 candidatos más allá de Lula y Flávio

Brasilia (Prensa Latina) La disputa presidencial en Brasil muestra proyectos que van desde el socialismo y una mayor intervención estatal hasta el liberalismo económico, el conservadurismo, la democracia cristiana y propuestas que buscan distanciarse de la polarización política.

Por Martha Andrés Román

Corresponsal jefa en Brasil

Además de los dos aspirantes favoritos, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, otros 11 candidatos aparecen actualmente en la relación de aspirantes y programas presidenciales del Tribunal Superior Electoral (TSE) para contender por el Palacio de Planalto, sede del Ejecutivo.

La lista de esos otros aspirantes está integrada por Augusto Cury (Avante), Clariana Barão (Democracia Cristiana, DC), Edmilson Costa (Partido Comunista Brasileño, PCB), Hertz Dias (Partido Socialista de los Trabajadores Unificado, PSTU) y Leonardo Avalanche (Partido Renovador Laborista Brasileño, PRTB).

También se incluyen Renan Santos (Misión), Romeu Zema (Nuevo), Ronaldo Caiado (Partido Socialdemócrata, PSD), Rui Costa Pimenta (Partido de la Causa Obrera, PCO), Samara Martins (Unidad Popular, UP) y Wilson Grassi (Demócrata).

LA IZQUIERDA SOCIALISTA: CUATRO PROYECTOS DE RUPTURA Edmilson Costa, Hertz Dias, Rui Costa Pimenta y Samara Martins representan diferentes corrientes de la izquierda socialista brasileña.

Aunque sus programas tienen matices, coinciden en ampliar derechos laborales, revertir privatizaciones, fortalecer el control público de sectores estratégicos y cuestionar el peso del capital financiero.

Costa, candidato del PCB, propone reducir la jornada laboral a 30 horas semanales sin pérdida salarial, terminar con la escala 6×1 (seis días de trabajo por uno de descanso), derogar el actual marco fiscal y avanzar hacia un sistema de Poder Popular mediante consejos organizados en centros de trabajo, estudio y comunidades.

También defiende la reforma agraria y una mayor presencia estatal en sectores estratégicos.

Hertz Dias, del PSTU, plantea una jornada de 36 horas, fin de la escala 6×1, revocación de las reformas laboral y previsional, reestatizaciones y reindustrialización. Su proyecto incorpora además la desmilitarización policial, derechos reproductivos y ampliación de las demarcaciones indígenas y quilombolas.

Rui Costa Pimenta, del PCO, coloca el salario entre sus ejes: propone elevar el mínimo a siete mil 500 reales (unos mil 400 dólares), reducir la jornada, revertir privatizaciones y ampliar sustancialmente los servicios públicos.

Samara Martins, de UP, por su parte, defiende duplicar el salario mínimo, establecer una escala laboral 4×3, nacionalizar bancos y recuperar para el Estado empresas de energía, minería, transporte y otros sectores estratégicos. Ambos cuestionan las políticas económicas que consideran subordinadas al capital financiero.

Las diferencias aparecen en el alcance y la estrategia de la transformación propuesta. PCB y PSTU ponen mayor énfasis en la organización política de trabajadores; PCO concentra buena parte de su programa en salarios, propiedad y servicios públicos; mientras UP combina nacionalizaciones con una plataforma amplia de vivienda, reforma agraria y políticas sociales.

Las objeciones a estos programas proceden principalmente de sectores liberales, que cuestionan el costo de los aumentos salariales, las estatizaciones y una eventual suspensión o revisión del servicio de la deuda.

Estos candidatos responden que las medidas propuestas buscan redistribuir recursos actualmente concentrados en grandes empresas y el sistema financiero.

ZEMA Y SANTOS: MENOS ESTADO Y MAYOR ESPACIO PARA EL MERCADO

Romeu Zema, de Nuevo, y Renan Santos, de Misión, presentan las propuestas más claramente orientadas hacia la reducción del gasto estatal y una mayor participación privada en la economía.

Zema propone privatizaciones, disminución de impuestos, reducción de gastos obligatorios y un régimen laboral alternativo a la actual Consolidación de las Leyes del Trabajo. También plantea retirar a Brasil de los Brics y profundizar los vínculos comerciales con economías

occidentales.

Renan Santos va más lejos en determinados aspectos fiscales. Su proyecto prevé modificar las reglas previsionales, desvincular beneficios sociales del salario mínimo y eliminar la vinculación constitucional de determinados gastos en salud y educación.

También propone sustituir el programa de transferencia de ingresos Bolsa Familia por las llamadas Frentes Ciudadanas, un sistema de actividades comunitarias remuneradas.

Apuesta Zema fundamentalmente por privatizar y desregular, mientras Santos combina la reducción del Estado con una revisión profunda de beneficios y mecanismos de gasto social.

Los candidatos defensores de estas propuestas sostienen que la reducción del gasto y una mayor participación privada permitirían aumentar inversiones y mejorar la eficiencia económica.

Desde sindicatos y sectores vinculados a políticas públicas, sin embargo, este tipo de proyectos genera preocupación por sus posibles efectos sobre servicios públicos, salarios y protección social.

CAIADO: LA SEGURIDAD COMO PRIORIDAD

Ronaldo Caiado, del PSD, construye su programa alrededor de la seguridad pública, acompañado por propuestas de disciplina fiscal e inversiones en infraestructura.

Defiende la creación de un Ministerio de Seguridad Pública, cárceles federales de mayor capacidad, medidas más severas contra organizaciones criminales y la reducción a 16 años de la edad de responsabilidad penal para determinados delitos graves.

Caiado presenta los resultados durante su gobierno en Goiás como argumento para extender su modelo de seguridad al conjunto del país.

Ese enfoque ha generado cuestionamientos de organizaciones sociales y de derechos humanos que sostienen que el aumento de penas y encarcelamiento debe acompañarse de políticas de prevención, educación, empleo y protección de jóvenes.

CURY Y BARAO: REFORMAS INSTITUCIONALES Y POLÍTICAS SOCIALES

Augusto Cury, de Avante, intenta diferenciarse mediante una agenda centrada en educación, salud mental, emprendimiento y reformas institucionales.

Propone semipresidencialismo, mandatos de ocho años para ministros del Supremo Tribunal Federal, educación integral y una diplomacia económica orientada hacia nuevos mercados. También concede importancia a la innovación, pequeñas empresas y políticas dirigidas a personas

neurodivergentes.

Clariana Barão, de DC, concentra su programa en protección de mujeres y niños, primera infancia, combate a la violencia y fortalecimiento de pequeños negocios. Su proyecto combina políticas sociales con simplificación administrativa, inversión privada y asociaciones

público-privadas.

Ambos intentan ocupar un espacio distinto de los principales polos electorales, aunque Cury pone más énfasis en instituciones, educación e innovación, mientras Barão incorpora una identidad democristiana y una agenda familiar y de protección social.

AVALANCHE Y GRASSI: IMPUESTOS SIMPLES, TECNOLOGÍA Y SEGURIDAD

Leonardo Avalanche, del PRTB, y Wilson Grassi, de Demócrata, comparten propuestas de simplificación tributaria.

Avalanche plantea sustituir diferentes impuestos por un tributo único del 3,5 por ciento, incentivar empresas tecnológicas e incorporar inteligencia artificial, telemedicina y reconocimiento facial a diferentes políticas públicas.

Grassi también defiende un Impuesto Único Federal sobre movimientos bancarios que sustituiría nueve tributos, junto con exenciones del Impuesto de Renta para ingresos de hasta cinco salarios mínimos.

La principal diferencia está en que el primero apuesta con mayor fuerza por tecnología, emprendimiento y digitalización, mientras el segundo destaca la reducción de la carga sobre salarios y una estrategia de seguridad basada en inteligencia financiera y confiscación de bienes de organizaciones criminales.

La tributación sobre transacciones financieras, sin embargo, mantiene abierto un viejo debate brasileño: los defensores destacan su facilidad de recaudación, mientras los críticos advierten que puede trasladarse sucesivamente a los precios.

DIFERENTES RESPUESTAS PARA LAS MISMAS PREOCUPACIONES

Estos 11 candidatos que compiten junto a Lula y Flávio Bolsonaro muestran proyectos muy distintos para cuestiones centrales de Brasil: trabajo, salarios, propiedad estatal, seguridad, sistema tributario y política exterior.

La izquierda socialista propone ampliar derechos y control público; Zema y Renan Santos reducen el papel del Estado; Caiado privilegia el endurecimiento de la seguridad; mientras Cury, Barão, Avalanche y Grassi combinan reformas institucionales, políticas sociales, emprendimiento y simplificación económica.

Aunque estos aspirantes presidenciales aparecen muy por detrás de Lula y Flávio Bolsonaro en los sondeos de intención de voto, la diversidad de sus propuestas permite apreciar cuáles son algunos de los temas centrales que pueden marcar la decisión de los electores en los comicios de octubre.

arb/mar

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