Por Nara Romero Rams
Corresponsal jefe en Etiopía
El director ejecutivo de la Oficina de Coordinación del Proyecto de la Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD), Aregawi Berhe, así lo consideró al recordar que Addis Abeba ha mantenido conexiones marítimas durante siglos mediante puertos y rutas de navegación en el mar Rojo para el comercio, la defensa nacional y el desarrollo de capacidades navales. Berhe mencionó a Zeila, Massawa y Assab como puertos históricamente vinculados al país africano, subrayando que la pérdida de un acceso directo al mar no borró los lazos históricos ni los intereses legales en los asuntos marítimos.
Destacó la importancia de exponer la experiencia legal, de larga data y operativa de Etiopía ante la comunidad internacional, mientras el país defiende sus intereses marítimos mediante medios lícitos y diplomáticos.
A su juicio, el compromiso con la salvaguarda de los intereses nacionales cobró un nuevo protagonismo tras las reformas políticas emprendidas en el país. Añadió que el apoyo público a las aspiraciones marítimas está creciendo, lo que refuerza la sintonía entre el gobierno y la ciudadanía.
«El pueblo etíope también está asimilando esta perspectiva y apoyándola. Por lo tanto, si existe una alineación entre el gobierno y la población, no hay razón por la cual no podamos garantizar nuestros derechos», afirmó.
Asimismo, sostuvo que las instituciones estatales de larga trayectoria de Etiopía y su experiencia en gobernanza podrían contribuir a la estabilidad en la región del mar Rojo y más allá.
«Etiopía es un país con una larga historia que ha contado con un sistema de gobierno desde la antigüedad. Este antiguo sistema de gobierno ha hecho que Etiopía se rija por el orden y la legalidad», enfatizó.
Argumentó que fortalecer la capacidad institucional y desarrollar habilidades navales podría ayudar a proteger los intereses nacionales, al tiempo que contribuye a la seguridad marítima en toda la región.
Según el ejecutivo, la GERD demuestra la capacidad de Etiopía para llevar a cabo grandes proyectos nacionales mediante el uso de conocimientos técnicos propios y el esfuerzo colectivo.
En tal sentido, expresó su confianza en que una determinación y cooperación similares podrían impulsar las ambiciones marítimas del país y contribuir a la paz y la seguridad regionales.
RÍO NILO Y MAR ROJO, REFUERZO DE INTEGRACIÓN REGIONAL
El río Nilo y el mar Rojo constituyen pilares interconectados de los intereses estratégicos de Etiopía, con el potencial de impulsar la integración económica regional, la seguridad compartida y la cooperación en todo el Cuerno de África, señalaron diversos investigadores durante el Foro Estratégico sobre el Nilo y el mar Rojo.
Durante el evento realizado recientemente, Berhe subrayó los vínculos estratégicos entre ambas vías fluviales.
Señaló que el Nilo Azul nace en Etiopía, lo que otorga al país un interés directo en sus aguas, aunque no ha aprovechado plenamente el potencial del río para su desarrollo nacional.
También hizo referencia con los vínculos centenarios de Addis Abeba con el mar Rojo, recordando el uso histórico de puertos como Adulis, Zeila y Assab.
Argumentó que el acceso marítimo ha estado estrechamente ligado, desde hace mucho tiempo, a la seguridad y a las relaciones internacionales del país, y abogó por una comprensión común de la soberanía y los intereses nacionales.
Por su parte, Shimelis Hailu, investigador en diplomacia marítima del Instituto de Asuntos Exteriores, describió el mar Rojo como un corredor de navegación global fundamental que ofrece importantes oportunidades económicas.
Al mismo tiempo, mencionó Hailu, plantea graves desafíos de seguridad, tales como actividades ilícitas y la posible instrumentalización —con fines bélicos— de puntos de estrangulamiento marítimo, como el estrecho de Bab el-Mandeb.
Consideró que un acceso al mar diversificado y sostenible es fundamental para el desarrollo económico a largo plazo de Etiopía y para su papel en la región. Esbozó posibles enfoques, entre ellos el uso compartido de corredores de tránsito, la propiedad y el desarrollo conjuntos de puertos, y la titularidad soberana.
Gashaw Ayferam, investigador sénior en asuntos africanos del Instituto de Asuntos Exteriores, subrayó que la seguridad hídrica y el acceso al mar deben abordarse dentro de un marco estratégico unificado.
Describió la finalización de la Gran Presa del Renacimiento Etíope como un logro técnico de gran envergadura, con importantes implicaciones geopolíticas y económicas, y destacó el potencial del Nilo para favorecer la seguridad energética regional, la agricultura, la producción de alimentos, el turismo y el desarrollo.
Ayferam precisó que el comercio regional de electricidad y la interconexión de infraestructuras podrían reforzar aún más la cooperación entre los países de la cuenca del Nilo.
Hizo hincapié en la necesidad de contar con instituciones regionales eficaces y una gobernanza equitativa del agua, señalando el Acuerdo Marco de Cooperación de la Cuenca del Nilo como base para el aprovechamiento conjunto de los recursos compartidos.
Por otra parte, Mulugeta Ayele, investigador de paz y seguridad en la Universidad de Addis Abeba, destacó las presiones superpuestas de la inseguridad regional, el cambio climático y la creciente participación de las potencias mundiales en el Cuerno de África.
Ayele sostuvo que los recursos hídricos transfronterizos y el acceso marítimo no tienen por qué convertirse en fuentes de conflicto si los países priorizan los acuerdos jurídicos, el beneficio mutuo y el diálogo transparente.
Los investigadores subrayaron que la cooperación institucionalizada puede ayudar a alejar a la región de una dinámica de competencia de suma cero y orientarla hacia una prosperidad compartida y una paz duradera.
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