sábado 1 de agosto de 2026

Aniversario 72 del natalicio del mejor amigo de Cuba, Hugo Chávez

La Habana (Prensa Latina) El mejor amigo de Cuba, cómo calificaría el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz al Comandante Eterno de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, cumpliría 72 años este 28 de julio si no hubiera pasado a la inmortalidad en su lucha por cumplir los sueños del Libertador Simón Bolívar.

Por Pedro Rioseco*

Colaborador de Prensa Latina

Para Fidel Castro, el Comandante Chávez fue “un soldado venezolano en cuya mente germinaron de modo natural las ideas de Bolívar. Basta observar cómo transitó su pensamiento por etapas diversas del desarrollo político a partir del origen humilde, la escuela, la academia militar, la lectura de la historia, la realidad de su país y la humillante presencia del dominio yanqui”.

Hace 13 años, el 5 de marzo de 2013 el mundo conoció la lamentable noticia del fallecimiento de Chávez, tras una lucha tenaz contra el cáncer que finalmente segó su vida a los 58 años, en los que estuvo hasta último momento al frente de su pueblo frente a las acciones de la derecha latinoamericana plegada a los dictados de Washington para subyugar a Venezuela.

“Perdimos nuestro mejor amigo”, escribió Fidel el 11 de marzo de 2013 tras destacar la lucha de Chávez, quien “ni siquiera él mismo sospechaba cuán grande era”.

El primer contacto con suelo cubano del entonces teniente coronel (r) Hugo Chávez Frías, cuando era el líder del Movimiento Bolivariano Revolucionario 200, fue cuando llegó a La Habana el 13 de diciembre de 1994.

Habían transcurrido pocos meses de salir de prisión, el 26 de marzo de ese año, por la presión popular tras dos años de cautiverio por liderar una sublevación militar contra el paquete de medidas económicas neoliberales del Fondo Monetario Internacional (FMI) implementadas por el presidente venezolano Carlos Andrés Pérez.

Invitado por el Historiador de la ciudad, Eusebio Leal Spengler, y para sorpresa del visitante, al pie de la escalerilla del avión lo recibió Fidel Castro con un fuerte abrazo, iniciador de una amistad que duraría hasta su muerte.

El militar y político venezolano nació en Sabaneta de Barinas el 28 de julio de 1954, como segundo de los seis hijos de Hugo y Elena, ambos maestros de educación primaria. Creció en la vivienda humilde de un pequeño pueblo del llano venezolano, y a corta edad su abuela paterna se ocupó de su crianza.

Desde joven fue aficionado al béisbol, y poseía inclinaciones por la pintura, la música, la escritura narrativa y el teatro.

Tres semanas después de obtener el título de bachiller ingresó a la Academia Militar del Ejército Nacional de Venezuela, donde se graduó y recibió el título de licenciado en Ciencias y Artes Militares, en la especialidad de Ingeniería, egresado con el grado de subteniente, en 1975.

Se destacó por obtener las más altas calificaciones en los diversos cursos que realizó en el seno de las Fuerzas Armadas. En 1977 fue ascendido a teniente y en 1979 realizó el Curso Medio de Blindados del Ejército donde ocupó el primer lugar entre todos los alumnos.

En 1982 resultó ascendido a capitán y realizó el Curso Avanzado de Blindados en 1983, con nuevamente el primer lugar. Fue profesor de estudios superiores y ocupó variados cargos en las Fuerzas Armadas.

Participó en el Curso Internacional de Guerras Políticas en Guatemala, en 1988. Cursó la maestría en Ciencias Políticas en la Universidad Simón Bolívar en los años 1989 y 1990, y ascendió al grado de teniente coronel en 1990.

Realizó un Curso de Comando y Estado Mayor en la Escuela Superior del Ejército en los años 1991 y 1992, y comandó un Batallón de Paracaidistas en Maracay.

El 4 de febrero de 1992, unos dos mil 350 jóvenes militares de 10 batallones de los estados Aragua, Carabobo, Miranda, Zulia y el Distrito Capital, guiados por Chávez, se alzaron contra el paquete de medidas económicas neoliberales implementadas por el presidente Carlos Andrés Pérez.

Muchos de los alzados formaban parte del Movimiento Bolivariano Revolucionario 200, cuya ideología política estaba basada en el pensamiento de Simón Bolívar.

El intento por derrocar al gobierno de Pérez y orientar la vida del país por un camino de justicia social falló. Según cifras oficiales, hubo 14 muertos y 53 heridos. pero estimaciones extraoficiales ubican dicho saldo en 50 muertos y más de 100 heridos.

Todos los participantes en esta acción fueron llevados a prisión. La causa fue sobreseída por presión popular y los militares fueron liberados dos años después, durante la presidencia de Rafael Caldera.

De la cárcel, lugar donde se consagró al estudio, reflexión y análisis de la realidad nacional e internacional, Chávez salió a recorrer todos los confines patrios, reivindicando predicamentos libertarios y justicieros que fueron compartidos por amplios sectores de la población.

Para llevar a cabo su programa popular fundó, junto con un grupo de sus antiguos compañeros de armas, el Movimiento V República.

Un amplísimo sentimiento popular a favor de cambios sustantivos en la conducción de los asuntos del Estado se hizo evidente el 6 de diciembre de 1998, cuando el 56,24 por ciento de los votantes eligió a Chávez como presidente de la entonces República de Venezuela.

Este hecho fue considerado uno de los logros más trascendentales en la historia política contemporánea de Venezuela.

El 15 de diciembre de 1999 convocó al pueblo venezolano a un referéndum, para decidir si aprobaba la nueva Constitución Bolivariana de Venezuela a través del sufragio directo, universal y secreto. Dicha propuesta fue respaldada de manera mayoritaria y publicada en Gaceta Oficial el 30 de diciembre de 1999.

Se instauró así una sociedad democrática, participativa, protagónica, multiétnica y pluricultural, en un Estado descentralizado y de justicia federal, que asegura el derecho a la vida, al trabajo, la cultura, la educación, la justicia social y la igualdad, sin discriminación ni subordinación alguna.

En las elecciones del 30 de julio de 2000, Chávez cristalizó el proyecto político constituyente y se relegitimó como presidente de la República Bolivariana de Venezuela con el 59,5 por ciento de los votos. Inició así la V República.

Durante 2001 se concretó la creación del sistema microfinanciero, así como de las leyes que regulan las actividades productivas del sector privado; se reformó la Ley de Hidrocarburos y se creó el Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela. Se retomó la industria petrolera como empresa perteneciente a la nación.

El 11 de abril de 2002 se produjo un Golpe de Estado, engendrado a partir del llamado a paro laboral de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), la Central de Trabajadores de Venezuela, partidos políticos de derecha y sectores militares contrarios a la transformación de la sociedad.

La planificación y puesta en ejecución del plan golpista contó con la aprobación y el apoyo del Gobierno estadounidense en la administración Bush. Su objetivo principal fue impedir la ejecución de las Leyes Habilitantes para dar al traste con la adecuación del Estado y la sociedad venezolana a los tiempos de Revolución Socialista.

Los militares venezolanos herederos de la tradición bolivariana decidieron ponerse de lado de las mayorías y, una a una, las guarniciones militares desobedecieron al gobierno de facto de Pedro Carmona Estanga decidiendo plegarse al clamor del pueblo y emprender la operación Rescate de la Dignidad, que terminaría con el regreso de Chávez de la Isla la Orchila, desde donde se pretendía expulsarle del país.

La jornada del 13 de abril de 2002, al regresar Chávez al Palacio de Miraflores, definió para siempre una de las principales fortalezas del Gobierno Bolivariano: la unidad cívico militar.

Durante 2003, la oposición continuó sus marchas, disturbios y cacerolazos promovidos por la Coordinadora Democrática, los canales de televisión, la patronal Fedecámaras y sus empresarios aglutinados, además del sindicato CTV y la iglesia católica, para forzar la renuncia de Chávez.

Incapaces de derrocar al presidente por medios violentos, la oposición, agrupada en una coalición denominada Coordinadora Democrática, aceptó la opción del plebiscito, contemplado en la Constitución Bolivariana de 1999.

En mayo de 2004 la oposición logró reunir 2 436 830 firmas, monto mínimo establecido por la constitución como requisito para convocar un referendo, que el Consejo Nacional Electoral fijó para 15 de agosto de ese año.

En el referendo, que la oposición llamó revocatorio y los chavistas calificaron de ratificatorio, se escrutaron 9 789 637 votos válidos, de un padrón electoral integrado por poco más de 14 millones de electores, y tampoco por esa vía electoral la oposición logró derrocar al presidente, pues contra la destitución de Chávez se pronunciaron 5 800 629 venezolanos (el 59,10 por ciento del total), mientras la opción contraria recibió 3 989 008 sufragios (el 40,64 por ciento).

Fidel y Chávez firmaron en La Habana, el 14 de diciembre de 2004, el Acuerdo para la creación de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), promoviendo la verdadera unión de los pueblos para contrarrestar los efectos del Tratado del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), y a la cual se sumaron posteriormente nueve estados latinoamericanos y caribeños.

El 2005 estuvo marcado por el salto hacia la construcción del socialismo del Siglo XXI en Venezuela, donde la gestión gubernamental logró posicionar la influencia y expansión de las misiones sociales.

En las elecciones presidenciales del 3 de diciembre de 2006, Chávez fue reelecto nuevamente presidente con una amplia ventaja, con más de siete millones de votos (para un 62.84 por ciento) frente al 36.90 por ciento del candidato de la oposición Manuel Rosales.

En octubre de 2012, Chávez volvió a ganar las elecciones presidenciales de su país para su tercer gobierno (2007-2013), esta vez derrotando con el 55 por ciento de los votos a Henrique Capriles, gobernador del estado de Miranda y candidato de la coalición opositora.

Con el objetivo de corregir los percances presentados en la administración pública y organizaciones políticas en la consolidación del socialismo bolivariano, Chávez presento la propuesta de Revisión, Rectificación y Reimpulso de los programas y proyectos del Gobierno Bolivariano (las tres R).

Chávez promovió la integración latinoamericana más que cualquier otro presidente venezolano. Estableció políticas como la venta de petróleo en condiciones de pago preferenciales a través de mecanismos integracionistas como Petrocaribe y el impulso de programas de cooperación en naciones pobres como Haití.

Fue impulsor junto a Fidel de la creación el 2 de diciembre de 2011 de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), así como promotor de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

Durante su mandato presidencial, entre 1999 y 2013, año en que fallece, las relaciones entre Venezuela y Cuba fueron prioridad para el gobierno de Chávez, que se fortalecieron mediante la firma de varios acuerdos y convenios, y ayudaron a establecer un puente entre las dos naciones.

El entonces vicepresidente y actual presidente de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, informó al pueblo el fallecimiento de Chávez el 5 de marzo de 2013.

Luego de diez días ininterrumpidos de multitudinarios homenajes en la capilla ardiente instalada en la Academia Militar, el féretro del líder de la revolución bolivariana fue trasladado al Cuartel de la Montaña en Caracas, desde donde se gestó la rebelión cívico-militar del 4 de febrero de 1992, génesis de la Revolución. Desde allí sigue guiando a su pueblo que lo llama el Comandante Eterno de su invicta Revolución.

arb/prl

*Periodista cubano.

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