viernes 29 de mayo de 2026

Brasil entre la pasión y el deseo de la sexta estrella (+Fotos +Info +Video)

Brasilia (Prensa Latina) Brasil presume un orgullo exclusivo en el fútbol, al tener la única selección masculina con cinco títulos mundiales; pero esa gloria histórica también alimenta una obsesión permanente: volver a conquistar la cima, esquiva desde 2002.
Por:
Martha Andrés
Corresponsal en Brasil
Diony Sanabia
Corresponsal en Brasil

El gigante sudamericano llega a la Copa Mundial de 2026 entre expectativas, dudas y una pasión convertida en identidad nacional.

Durante ese torneo próximo a comenzar, la “Canarinha” intentará romper una sequía de 24 años y recuperar el prestigio de un fútbol que durante décadas simbolizó excelencia, creatividad y hegemonía global.

Por un lado, existe una generación joven encabezada por Vinícius Júnior, Rodrygo, Raphinha y Endrick, llamada a liderar el futuro inmediato del elenco.

De otra parte, persiste el peso simbólico y mediático de Neymar, finalmente incluido en la lista definitiva de 26 jugadores anunciada el pasado 18 de mayo por el técnico italiano Carlo Ancelotti.

El reconocido periodista deportivo brasileño Juca Kfouri analizó en declaraciones exclusivas a Prensa Latina el complejo escenario que rodea a la selección sudamericana, desde sus posibilidades de título hasta el debate político y futbolístico generado alrededor de Neymar y el impacto del trabajo de Ancelotti.

EL PESO DE LA HISTORIA MUNDIALISTA

La historia de Brasil en las citas del orbe constituye uno de los capítulos más emblemáticos del fútbol internacional, pues ningún otro equipo ganó tantas Copas del Mundo ni participó en todas las ediciones del torneo desde 1930.

Los títulos conquistados en 1958, 1962, 1970, 1994 y 2002 construyeron una identidad futbolística asociada al talento ofensivo, la improvisación técnica y el espectáculo.

Figuras como Pelé, Garrincha, Zico, Romário, Ronaldo, Cafú y Ronaldinho consolidaron la imagen de Brasil como la gran potencia estética y competitiva del fútbol mundial.

Sin embargo, desde el título conquistado en Corea del Sur y Japón 2002, Brasil encadenó frustraciones que alimentaron la percepción de decadencia futbolística, especialmente tras la histórica derrota 1-7 ante Alemania en semifinales del Mundial de 2014 y las eliminaciones posteriores en Rusia 2018 y Qatar 2022.

Kfouri considera que el actual ciclo refleja precisamente esa pérdida de supremacía internacional.

“Como regla, Brasil siempre va a las Copas del Mundo entre los favoritos, entre los cuatro primeros. Pero esta vez no es así”, afirmó.

Según el analista, selecciones como Francia, España, Portugal, Inglaterra y Argentina llegan al evento por delante del equipo brasileño debido a la estabilidad mostrada durante el último ciclo y a sus resultados recientes.

De cualquier forma, consideró que el gigante sudamericano sí aparece como candidato, porque no se puede despreciar nunca lo que “La Verdeamarela” puede hacer en un torneo de este tipo, aunque recordó que el país atraviesa una sequía inédita en su historia moderna.

EL FÚTBOL COMO SENTIMIENTO NACIONAL Y LA CONTROVERSIA SOBRE NEYMAR

Pocas naciones viven el fútbol -o cualquier otro deporte- con la intensidad cotidiana de Brasil, donde esta disciplina continúa funcionando como un elemento de identidad nacional, una expresión cultural y también una vía de ascenso social en las periferias urbanas y comunidades populares.

En ciudades como Río de Janeiro, São Paulo, Salvador o Brasilia, el ambiente mundialista transforma completamente la rutina diaria.

Así lo presenció Prensa Latina en algunos espacios donde desde semanas antes del Mundial los amantes de este deporte se reúnen a coleccionar e intercambiar figuritas para completar los álbumes de los equipos y jugadores, una práctica que también forma parte de las tradiciones que hacen vibrar el país cada cuatro años.

Durante la competencia, las calles se llenan de banderas “verdeamarelas”, los comercios decoran sus vitrinas con camisetas de la selección y millones de personas reorganizan horarios laborales para seguir los partidos.

Incluso con los descalabros de los últimos mundiales, el público brasileño sigue apasionadamente a su equipo, aunque ahora con una mezcla de esperanza, desconfianza y crítica permanente.

Las redes sociales intensificaron además ese fenómeno y convirtieron a futbolistas y entrenadores en figuras constantemente sometidas a debates políticos, ideológicos y culturales.

Neymar es el mejor ejemplo de esa transformación y su figura divide profundamente al país.

Para algunos, sigue siendo el principal talento brasileño de las últimas décadas y un futbolista decisivo en cualquier contexto; mientras, para otros, representa el fracaso de una generación que priorizó la exposición mediática y la celebridad por encima del rendimiento deportivo.

Kfouri fue particularmente severo al referirse al atacante del club Santos y al máximo goleador de Brasil a nivel de selección.

“Aquellos que quieren que Neymar vaya al Mundial, aunque hace mucho tiempo no sea un jugador de fútbol competitivo, quieren que vaya por motivos ideológicos, porque apoya a Bolsonaro”, manifestó en referencia al respaldo público del jugador al expresidente Jair Bolsonaro.

El comunicador rechazó la idea de que las críticas técnicas contra Neymar tengan motivaciones políticas.

“Acusan a quienes hacen un análisis técnico de Neymar de no querer que participe porque es bolsonarista. Y eso es una tontería”, expresó.

Para Kfouri, la orientación política no debería influir en las convocatorias deportivas. “La mayor parte de los jugadores de fútbol, infelizmente, son de derecha. Y ese no es el criterio técnico que debe tomarse en cuenta para convocar o no a un jugador”, añadió.

La convocatoria definitiva anunciada por Ancelotti el 18 de mayo confirmó el regreso de Neymar y convirtió nuevamente al delantero en el centro absoluto de la conversación nacional.

Kfouri sostuvo que este jugador “fue uno de los mayores talentos de la historia del fútbol”, pero consideró que desperdició parte de su potencial al priorizar la celebridad sobre el rendimiento deportivo. Según el periodista, Neymar perdió competitividad y su enorme centralidad mediática limita el protagonismo de jóvenes como Vinícius Júnior y Endrick.

Antes de conocerse oficialmente la inclusión de Neymar en el equipo del Mundial, Kfouri comentó a Prensa Latina que el atacante no debía ser convocado.

Diversos medios brasileños y europeos señalaron que la decisión de Ancelotti de reincorporarlo se dio bajo nuevas reglas internas de disciplina y convivencia, sin garantizarle automáticamente la titularidad.

La convocatoria mostró además una mezcla de experiencia y renovación, en la que aparecen futbolistas consolidados como Casemiro, Marquinhos y Alisson Becker junto a jóvenes como Endrick, Rayan y otros talentos ofensivos que representan la apuesta de futuro del nuevo ciclo brasileño.

ANCELOTTI Y UNA SELECCIÓN EN RECONSTRUCCIÓN

La llegada de Carlo Ancelotti al banquillo brasileño constituye uno de los acontecimientos más singulares de la historia reciente del fútbol mundial.

Por primera vez, esta nación afronta una Copa del Mundo con un entrenador extranjero y Kfouri considera que el desafío asumido por el italiano es extremadamente complejo.

“Él abordó el avión ya en pleno vuelo y tuvo que arreglarlo en pleno vuelo. Esa es una tarea muy difícil, incluso cuando se trata de una selección nacional brasileña”, comentó.

Reconoció además la dimensión histórica del entrenador, quien, puntualizó, “es, sin duda, uno de los técnicos más capacitados del fútbol mundial. Tiene una historia brillante, digna de aplausos”.

No obstante, insistió en que todavía es temprano para evaluar resultados concretos.

“Los resultados de él hasta aquí no son mejores que los resultados de otros entrenadores. Como resultado futbolístico, hasta ahora no presentó nada que merezca aplausos”, afirmó.

Aun así, destacó que la figura de Ancelotti produjo un cambio importante en el entorno interno del equipo, porque mejoró el ambiente, y lo calificó como superior a los técnicos que lo antecedieron.

Kfouri estima que el verdadero examen para el italiano comenzará durante el Mundial, cuando finalmente tenga tiempo para trabajar de manera continua con el conjunto.

“Ahora vamos a verlo trabajar durante un mes con un equipo para ver qué consigue extraer”, expresó.

MARRUECOS, EL PRIMER GRAN EXAMEN

Brasil abrirá su participación mundialista frente a Marruecos, que sorprendió al planeta en Qatar 2022 al convertirse en el primer equipo africano en alcanzar unas semifinales a ese nivel.

Para Kfouri, el conjunto marroquí representa el principal obstáculo de la fase inicial.

“No solo por ser el estreno, que siempre es un partido complicado, sino por el hecho de que Marruecos hoy tiene una selección muy respetable. No se puede olvidar que estuvo entre las cuatro mejores selecciones en la cita de 2022”, remarcó.

Después de ese desafío, Brasil, ubicado en el Grupo C, tendrá partidos ante Haití y Escocia, pero ese será solo el comienzo de un evento en el que, para avanzar en fases siguientes, deberá apelar a lo mejor de su calidad actual y de su estirpe histórica.

En el torneo organizado por Estados Unidos, México y Canadá del 11 de junio al 19 de julio, la “Canarinha” volverá a convivir con la contradicción que la acompaña desde hace más de dos décadas: sigue siendo una potencia capaz de competir con cualquier rival, pero ya no intimida como antes.

Entre la nostalgia de su pasado glorioso y la presión por conquistar la sexta estrella, Brasil buscará demostrar que todavía puede recuperar el lugar dominante que durante tanto tiempo ocupó en el fútbol mundial.

arb/yma/dsa-mar

Colaboraron en este trabajo:
Amelia Roque
Editora Especiales Prensa Latina
Laura Esquivel
Editora Web Prensa Latina
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