sábado 4 de abril de 2026

China, inmenso mercado para América Latina

La Paz (Prensa Latina) Pese a las presiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por disminuir los intercambios comerciales entre China y América Latina, las cifras registradas en 2025 demuestran que una cosa son las pretensiones geopolíticas y otra la realidad.

Por Jorge Petinaud Martínez

Corresponsal jefe en Bolivia

Las transacciones mercantiles entre ambas zonas del mundo en esos 12 meses ascendieron a 500 mil millones de dólares, lo cual demuestra que el mercado chino constituye una oportunidad gigantesca para Latinoamérica y el Caribe, según confirmó en entrevista exclusiva con Prensa Latina el embajador de la nación asiática en Bolivia, Wang Liang.

“Se calcula que los intercambios actuales entre China y América Latina ascienden a un valor de 500 mil millones de dólares, somos los segundos socios comerciales de los países de esta región, algo muy importante para las relaciones de China y Latinoamérica”, dijo el diplomático a esta agencia de noticias.

Agregó Wang que su país ofrece un mercado abierto, grande, “en el que estamos hablando de una población que supera los mil 400 millones de personas, y entre ellos, 400 o 500 millones que viven en condiciones de clase media”.

“Todo esto quiere decir que cuentan con un alto poder adquisitivo y tienen la intención de consumir productos de otros continentes que antes no conocíamos -subrayó el diplomático-, lo cual brinda una gran oportunidad a las exportaciones de la región”.

Describió que ahora muchos consumidores chinos tienen preferencia por la carne vacuna de esta zona del planeta, las semillas de chía, el sorgo, la cereza y la frutilla (fresa), así como otros productos procedentes de América Latina y el Caribe.

“Igualmente, tenemos muchos proveedores, exportadores a clientes que dependen mucho del mercado chino para absorber más inversiones en proyectos locales”, subrayó.

Consideró que todo esto es una gran oportunidad, reforzada en los próximos años por el XV Plan Quinquenal que prevé un significativo crecimiento económico y social de calidad, el cual también establece que China aplicará una política más abierta.

“Quiere decir todo esto -insistió el embajador-, que incentivaremos más las importaciones para el mercado de China, por lo cual hasta 2030 crecerán más las oportunidades de comercio para esta región”.

Razonó el diplomático que esta realidad constituye un factor importante de estabilidad, con un trasfondo de mucha incertidumbre por la existencia de muchos conflictos en distintos continentes.

“En este contexto -acotó Wang-, se puede confiar en China, que ofrece una gran oportunidad de mercado a largo plazo”.

Sostuvo el embajador que su país está dispuesto a trabajar junto con Latinoamérica, con todos los países de esta región, para expandir los intercambios comerciales en áreas como agricultura e infraestructuras, lo cual constituiría más oportunidades en el campo de la colaboración para América Latina y el Caribe.

EN BOLIVIA, NUEVAS OPORTUNIDADES

Al referirse a Bolivia, el embajador explicó que el XV Plan Quinquenal (2026-2030) trazado recientemente en las Dos Sesiones de China abre nuevas oportunidades para las relaciones entre los dos países.

Afirmó que “(…) el nuevo gobierno de Bolivia está elaborando el Plan de Desarrollo Económico y Social 2026-2030 (PDES), que definirá la estrategia de desarrollo del país para los próximos cinco años”.

Consideró al respecto que los temas destacados en las Dos Sesiones, tales como el desarrollo de alta calidad, la innovación, la transición verde y baja en carbono y la ampliación de la apertura al exterior, tiene en gran medida sinergias y compatibilidad con la planificación de desarrollo de Bolivia.

Señaló que los dos países son altamente complementarios en ámbitos como el comercio, la inversión, la economía digital, el desarrollo de nuevas energías, la construcción de infraestructuras y la protección ambiental.

“Esto abre amplias posibilidades para profundizar una cooperación mutuamente beneficiosa y lograr un desarrollo común”, sostuvo.

Wang recordó que China y Bolivia son socios estratégicos, y que su cooperación es abierta e inclusiva, no cerrada ni excluyente.

Enfatizó el diplomático en que China no tiene cálculos geopolíticos, tampoco interviene en los asuntos internos de otros países, ni impone condiciones.

“Como señaló el ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, en la conferencia de prensa durante las Dos Sesiones, la cooperación entre China y América Latina y el Caribe no apunta contra terceras partes ni debe ser objeto de presiones o interferencias por terceras partes”, recordó.

Wang indicó que todos estos elementos armonizan con la política resumida por el presidente Rodrigo Paz con la expresión de “Bolivia en el mundo y el mundo en Bolivia”.

Añadió que, durante más de 40 años de relaciones diplomáticas de China y Bolivia siempre se han tratado con respeto, comprensión e igualdad.

“Hoy China es el mayor socio comercial de Bolivia (con un intercambio mercantil que en 2025 llegó a cuatro mil 500 millones de dólares), y los elementos vinculados con China se ven en todas partes de la vida cotidiana de los bolivianos”, describió.

El embajador expresó plena confianza en el futuro de las relaciones entre China y Bolivia, independientemente de cómo cambie la situación internacional y regional.

“China está dispuesta a trabajar junto con Bolivia -ratificó el diplomático-, para promover los intercambios y la cooperación, de modo que la asociación estratégica entre ambos países beneficie aún más a nuestros pueblos”.

arb/jpm

RELACIONADOS