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miércoles 29 de mayo de 2024
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Texas, Ohtani y Acuña: los amos del béisbol de EEUU en 2023

La Habana (Prensa Latina) La temporada del béisbol de Grandes Ligas tuvo tres insignias superlativas en 2023: los campeones Rangers de Texas, el alien japonés Shohei Ohtani y el fantástico jugador venezolano Ronald Acuña.

Por Yasiel Cancio

De la redacción de Deportes de Prensa Latina

Cuando arrancó la zafra, como es habitual, los expertos más reputados dieron sus pronósticos, y en muy pocos salía Texas como candidato de fuerza para llevarse el trofeo de la Serie Mundial.

De hecho, vaticinar que los Rangers ganarían el ‘Big Show’ de 2023 era más difícil que encontrar minerales preciosos en la Galaxia Enana Elíptica de Sagitario, ubicada a unos 70 mil años luz de distancia de la Tierra, mucho más después producirse la lesión de larga data de su as del pitcheo Jacob Anthony DeGrom.

Aún así, la escuadra de Arlington comenzó a remar contracorriente y a plantar bandera en la división Oeste de la Liga Americana, donde culminó con el mismo balance de ganados y perdidos que los ultrafavoritos y sempiternos candidatos al título Astros de Houston, 92-70.

Pese a quedar empatados, los Rangers apenas obtuvieron su boleto a postemporada en calidad de comodín (wildcard), pues perdieron la serie particular contra los Astros.

Ya en la ronda de juegos extra fue donde el equipo dirigido por el mítico Bruce Douglas Bochy, quien tomó las riendas de Texas este año, se elevó hasta una dimensión superior y sorprendió a propios y extraños.

Párrafo aparte para Bochy: Chris Young, el flamante nuevo gerente general de los Rangers, tomó un avión y fue hasta casa de Bruce, quien disfrutaba de su retiro del deporte tras casi 30 años en los ‘dogouts’ y tres anillos de Serie Mundial con los Gigantes de San Francisco, y -nadie sabe cómo- lo convenció para dirigir el naciente proyecto texano.

De regreso a los playoffs, los Rangers primero barrieron en la Serie de Comodines a Tampa (2-0), luego en la Serie de División a Baltimore (3-0) y más adelante, en la serie de campeonato, aniquilaron en siete juegos, en un enfrentamiento de infarto masivo, a los mismísimos Astros de Houston.

Ya plantados en la Serie Mundial, su rival parecía un manjar al lado de los adversarios depuestos, sin embargo, los Cascabeles de Arizona venían de eliminar a Milwaukee (2-0), Dodgers (3-0), y Filadelfia (4-3), y también habían sorprendido al planeta con su clasificación a la finalísima.

Pero entonces, Texas se creció y Arizona se desinfló. En la Serie Mundial menos vista en televisión de las últimas décadas, Texas arrolló a Arizona en cinco partidos (4-1) y conquistó el trofeo, el primero de su historia.

A la ofensiva, los pilares de los monarcas fueron, inobjetablemente, el fantástico Corey Seager, líder en hits (21) y anotadas (18), y el poderoso slugger cubano José Adolis García, este último con ocho cuadrangulares y 22 remolques, récords para la franquicia.

Desde el montículo, Nathan Eovaldi, con cinco victorias y 41 ponches, intimidó a todos sus oponentes y dirigió la orquesta texana con una potente sinfonía ecléctica.

Con esta coronación, Texas logró, por fin, abandonar la fastidiosa lista de equipos sin títulos en MLB, la cual ahora solo está compuesta por Tampa Bay, San Diego, Colorado, Milwaukee y Seattle.

Bochy, mientras tanto, elevó a otro nivel su candidatura al título nobiliario de mejor manager de la historia de las Grandes Ligas, junto a los John McGraw, Joe McCarthy, Walter Alston, Casey Stengel, Bobby Cox, Connie Mack, Sparky Anderson, Joe Torre, Tony La Russa y Tommy Lasorda.

OHTANI, EL MEJOR JUGADOR DE LA HISTORIA

Empecemos sencillo: Shohei Ohtani ganó el premio Jugador Más Valioso de la Liga Americana. Hasta ahí, algo grande, pero no tan impresionante. Entonces, vamos a ponerle valor agregado a ese producto.

El jugador de dos vías japonés ganó su segundo MVP de su carrera en la Gran Carpa, ambos de manera unánime, algo jamás conseguido por ningún otro pelotero que haya pisado un terreno de Grandes Ligas.

En 135 juegos, bateó 44 jonrones (líder de la Americana), impulsó 95 carreras y exhibió los promedios más altos de OBP (.412), slugging (.654) y OPS (1.066) de todo el joven circuito, una verdadera barbaridad, todo eso sin contar que bateó para .304 y robó 20 bases.

Solo con esos números ya tenía el MVP en el bolsillo, pero, recordemos, Shohei también lanza. Sí, lanza. Es un alien. Es el mejor jugador de la historia de todo el béisbol, con permiso de los Babe Ruth, Hank Aaron, Barry Bond, Lou Gehrig y compañía.

Entonces, desde el montículo, con equipo de pésima defensiva y balance negativo de ganados y perdidos, Ohtani obtuvo 10 victorias (con apenas cinco reveses), ponchó a 167 en 132 entradas lanzadas (11.4 por juego de 9 capítulos) y solo permitió 5.9 hits por cada nueve innings.

Como nota negativa sufrió una lesión en el codo en septiembre que puso final a su temporada (sí todos sus números son con un mes menos jugado) y lo obligó a pasar por el quirófano para una segunda operación Tommy John (TJ).

Aunque no podrá lanzar hasta 2025 por la TJ, el mundo del béisbol ya se imagina a Ohtani junto a Mookie Betts y Freddie Freeman en el orden al bate de los Dodgers 2024, posiblemente el mejor 1-2-3 del siglo XXI.

RONALD ACUÑA Y UN RÉCORD PARA SIEMPRE

Si Ohtani no hubiera nacido en el planeta Tierra, las hazañas de Ronald Acuña en 2023 hubieran tenido una connotación mucho más resonante de la que tuvo, que no fue poca, pero pudo ser mayor.

Acuña lideró la ofensiva de los Bravos de Atlanta con guarismos superlativos, al punto de llevarse la distinción de Jugador Más Valioso de la Liga Nacional, en dura porfía con Mookie Betts.

El todoterreno venezolano marcó un hito al convertirse en el primer jugador de la historia de las Grandes Ligas en conectar más de 40 jonrones (41) y robarse más de 70 bases (73) en una misma temporada para superar los 40-40 de Alex Rodríguez (1998), Barry Bonds (1996), José Canseco (1988) y Alfonso Soriano (2006).

Acuña, en la Nacional, lideró las carreras anotadas (149), los hits (217), las robadas (73), el OBP (.416), el OPS (1.012) y el total de bases (383), además de ser subcampeón de bateo con .337 (solo superado por Luis Arráez con .354).

EL RESTO

Más allá del dragón de tres cabezas (Rangers, Ohtani, Acuña), las Grandes Ligas tuvieron otros momentos descollantes en 2023.

El líder del staff de los Bravos, el derecho Spencer Strider, fue el único en ganar 20 juegos.

Matt Olson, el poderoso inicialista de los Bravos, fue el único con más de 50 cuadrangulares, 54, seguido por Kyle Schwarber (47), Pete Alonso (46), Ohtani (44) y Acuña (41).

Olson también comandó las carreras impulsadas, con 139.

Blake Snell, con los Padres de San Diego (ahora es agente libre), lideró el promedio de efectividad de todas las Mayores, con 2.25.

Precisamente, Snell y el jerarca de los Yankees de Nueva York Garrit Cole, ganaron los premios Cy Young.

Emanuel Clase, el cerrador de los Guardianes de Cleveland, fue el único con más de 40 juegos salvados (44).

Este año, en un hecho bastante inusual, seis jugadores robaron más de 40 bases: Acuña (73), Esteury Ruiz (67), Corbin Carroll (54), Bobby Witt Jr. (49), CJ Abrams (47), y Nico Hoerner (43).

arc/yas

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