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lunes 20 de mayo de 2024
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Paz, economía y cambio climático, claves para Unión Africana en 2023

Addis Abeba (Prensa Latina) Conflictos internos, desafíos económicos, cambio climático, entre otros temas, ocuparon el 2023 de la Unión Africana (UA), organización política con seis décadas de fundada apostando por soluciones a disímiles problemas.

Por Nara Romero Rams Corresponsal jefa en Etiopía

“Nuestra África, Nuestro Futuro”, fue el lema de las celebraciones por el aniversario 60 de la Organización para la Unidad Africana (OUA), actualmente UA.

Fue fundada en esta capital el 25 de mayo de 1963 por 32 jefes de Estados independientes junto con líderes de movimiento de liberación para diseñar un camino hacia la independencia completa del imperialismo, el colonialismo y el apartheid.

Como resultado del encuentro, resultó creada la primera institución continental posterior a la independencia de África, como una manifestación de la visión panafricana de un continente unido, libre y en control de su propio destino.

Esto se solemnizó en la Carta de la organización que se adoptó el 25 de mayo, Día de África.

Posteriormente, en 1999, durante la Asamblea de Jefes de Estado y de Gobierno de la OUA se decidió convocar una sesión extraordinaria para acelerar el proceso de integración económica y política continental. El 9 de septiembre de ese año fue emitida la Declaración de Sirte para establecer la Unión Africana.

En 2002, durante la Cumbre de Durban, se lanzó oficialmente la UA como sucesora de la OUA.

LA BÚSQUEDA DE LA PAZ Varias fueron las iniciativas impulsadas durante el año que concluye por la UA en la búsqueda de la paz duradera y la estabilidad entre sus Estados miembros, ejemplo de esto fue la Tercera Reunión del Mecanismo Ampliado sobre la Crisis de Sudán convocada por Moussa Faki Mahamat, presidente de la entidad, en mayo pasado.

El encuentro reunió a representantes del Mecanismo Trilateral (UA, Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD) y ONU), la Liga de los Estados Árabes y la Unión Europea, entre otros.

La reunión tuvo como objetivo discutir los próximos pasos con respecto a Jartum, incluida la implementación de la Hoja de ruta de la Unión Africana para la resolución del conflicto en estrecha colaboración con las partes interesadas sudanesas.

El texto reiteró la condena enérgica de la organización política a los enfrentamientos brutales e injustificados en curso entre las Fuerzas Armadas de Sudán (SAF) y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), que dio lugar a la matanza indiscriminada de civiles inocentes y la destrucción desenfrenada de la infraestructura.

Apegada a la Constitución de cada Estado miembro, la UA expresó su posición contundente sobre determinadas situaciones como en agosto pasado al suspender de forma inmediata la participación de Gabón de las actividades, órganos e instituciones de esa organización hasta el restablecimiento del orden constitucional.

El Consejo de Asuntos Políticos, Paz y Seguridad de la UA hizo el anuncio tras reunirse para valorar la situación en ese país africano y condenó de forma enérgica el golpe de Estado que derrocó al presidente Ali Bongo Ondimba.

Posición similar ocurrió con Níger cuando el Consejo Asuntos Políticos, Paz y Seguridad de la UA pidió a los Estados miembros y a la comunidad internacional rechazar el cambio de gobierno inconstitucional y abstenerse de cualquier acción que pueda otorgar legitimidad al régimen ilegal de Niamey.

Reiteró su profunda preocupación por el resurgimiento de los golpes de Estado militares y condenó la asonada golpista que tuvo lugar el 26 de julio pasado en ese país africano.

También condenó en este diciembre los actos violentos en Guinea-Bissau, tras el fallido intento de un supuesto golpe de Estado por elementos de la Guardia Nacional, además de su preocupación por la disolución de la Asamblea Nacional por parte del mandatario Umaro Sissoco Embalo.

UNIÓN AFRICANA Y EL MUNDO

Durante el año que concluye, la Unión Africana fortaleció sus relaciones con varios países y organizaciones internacionales, y condenó el genocidio contra el pueblo palestino cometido por Israel.

Esto último centró en octubre pasado un diálogo entre el presidente de la UA, Moussa Faki Mahamat, con secretario general de la Liga Árabe, Aboul Gheit, sobre “la situación cada vez más catastrófica en los territorios palestinos ocupados”.

Así lo definió Mahamat en su cuenta de la red social X, anteriormente Twitter, al referirse al encuentro con Gheit en Egipto durante el cual reiteró la posición de la UA, de preocupación por el aumento de las hostilidades contra palestinos, con graves consecuencias para vidas civiles.

En una la declaración publicada el 7 de octubre pasado, el presidente de la organización política africana recordó que la negación de los derechos fundamentales del pueblo palestino, en particular el de un Estado independiente y soberano, es la causa principal de la tensión permanente entre ambas partes.

Por otra parte, en mayo pasado el impulso de la asociación de cooperación estratégica integral entre África y China para construir una comunidad entre ambas partes centró un seminario a fin de conmemorar los 60 años de la Unión Africana.

La misión de Beijing ante la UA copatrocinó el evento bajo el lema “Fomentar nuevos aspectos destacados en la cooperación China-África Construir una comunidad China-África con un futuro compartido en la nueva era”.

El seminario ofreció sugerencias para la cooperación entre el gigante asiático y el continente africano, la revitalización de la región con la exploración de formas para resolver los desafíos en el camino hacia la modernización, además de profundizar en el intercambio de experiencias en gobernanza, y desarrollo económico y social.

Siguiendo esa línea, ambas partes manifestaron el compromiso de aumentar la cooperación bajo la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI), así como el apoyo financiero necesario para impulsar esas relaciones.

El jefe de la misión china ante la UA, Hu Changchun, recordó que en los últimos 10 años, su país alinea activamente la BRI con la Agenda 2063 de la Unión Africana, así como con sus planes de desarrollo de infraestructura y estrategias.

ECONOMÍA, CLIMA Y OTROS DESAFÍOS

El vínculo entre los flujos financieros ilícitos, la gestión de la deuda y el desarrollo de África centraron los debates de especialistas y miembros de la diáspora en el sexto Congreso de Economistas Africanos que acogió Zambia en este diciembre.

La Comisión de la UA, encabezada por el Departamento de Desarrollo Económico, Comercio, Turismo, Industria y Minerales, organiza cada dos años el cónclave considerado una plataforma continental de diálogo político para analizar cuestiones emergentes de estos sectores con miras a diseñar e implementar soluciones óptimas.

Se conoció que el crecimiento de África está por debajo del promedio prepandémico del cinco por ciento y por debajo del necesario entre un siete y diez por ciento.

Los gobiernos aumentaron el gasto fiscal en un contexto de disminución de los ingresos. Para financiar de manera sostenible el desarrollo, debe mejorar la movilización de recursos internos.

Además de los altos costos de la deuda, los países africanos también enfrentan desafíos derivados de la mala gestión de los recursos internos, lo cual causa pérdidas de casi 90 mil millones de dólares en flujos financieros ilícitos.

El congreso realizado bajo el tema “Financiamiento del desarrollo de África más allá de la crisis”, profundizó en cuestiones que son fundamentales para los Estados miembros de la UA en un esfuerzo por abordar su déficit de financiación para hacer realidad la Agenda 2063.

Además de los desafíos económicos, el cambio climático y sus devastadores efectos en varios países del continente también estuvo en la mira de la organización política, siendo así que la Cumbre Africana sobre el Clima celebrada en septiembre pasado en Kenya concluyó con la Declaración de Nairobi.

Con esta última, líderes del continente pidieron a las naciones desarrolladas cumplir sus compromisos de proporcionar 100 mil millones de dólares en financiación climática anual.

El texto exigió una nueva arquitectura financiera que responda a las necesidades de África, incluida la reestructuración y el alivio de la deuda, a medida que aumenta la frustración por el alto costo de esos recursos económicos en el continente.

La declaración pidió a los grandes contaminadores de carbono que cumplan los compromisos climáticos de larga data con las naciones más pobres y a los líderes mundiales respaldar una propuesta de “impuesto al carbono sobre el comercio de combustibles fósiles, el transporte marítimo y la aviación”.

Mucho ha sido el trabajo desarrollado por la Unión Africana y sus diversas estructuras durante 2023, periodo en el cual llegó a 60 años de luchar por la integración del continente, la visión panafricana y la estabilidad de sus Estados miembros, y no cesa en sus empeños bajo principios rectores y sin interferencias externas.

arb/nmr

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