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domingo 19 de mayo de 2024
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Panamá y los desafíos del agua

Por Mario Hubert Garrido

Corresponsal jefe en Panamá

En el interior del país, en la zona metropolitana o en el corazón del canal falta mucha agua, y su ausencia pone al borde la capacidad de producir suficiente comida, de pasar suficientes barcos por la vía interoceánica y de tener suficiente para que la gente consuma.

La situación se agrava al saber que, en la cuenca del Canal -la cual tiene las reservas artificiales de agua más grandes del país-, llovió menos de lo usual, y sólo se reservó el 50 por ciento del vital líquido necesario para este verano.

El lago Gatún, el cual permite que los barcos pasen, debería tener 89 pies de agua acumulada, y finalizando 2023 tenía poco más de 80.

En consecuencia, el Canal ha estado reduciendo el número de embarcaciones que pueden pasar porque no alcanza el agua, y porque Gatún -y su banco de agua, el lago Alajuela- sostiene el consumo de más de dos millones de personas residentes en Colón, Arraiján, La Chorrera, Panamá y San Miguelito.

En 2019, un estudio que el Gobierno contrató a la Autoridad del Canal concretó la necesidad de buscar agua para la cuenca en el río Indio, el cual surca la costa abajo de la oriental provincia de Colón, pero aún este año el Ejecutivo todavía no decide qué hacer.

DIVERSAS ALTERNATIVAS

Según explicó recientemente a medios de prensa nacionales y extranjeros el administrador de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Ricaurte Vásquez, se sigue trabajando con múltiples alternativas para poder encontrar agua, de las cuales posiblemente la más eficiente y con mucho mayor avance es la posible construcción de un embalse en el río Indio.

El administrador aclaró que se trata de una medida que se viene considerando desde antes de la transferencia del Canal a la administración panameña, en 1999. El tema del agua es de alcance nacional, aunque sin duda, la vía acuática resulta el mayor usuario de agua dulce, pero genera la mayor cantidad de ingresos por metro cúbico, precisó.

A pesar de las advertencias que hace la ACP, el tema sigue estancado, pese a la crisis que enfrenta el Canal de Panamá en las operaciones, impulsada por el Fenómeno de El Niño, cuyo impacto se reflejará hasta por lo menos finales del primer trimestre de 2024.

DEFINIR LA CUENCA

Vásquez indicó que el Canal no está pidiendo una autorización para construir en río Indio, sino que el Gobierno debe definir de forma clara los límites geográficos de la cuenca para poder tener un mandato o la facultad de obrar.

También se debe llegar a un entendimiento con las personas afectadas -unas dos mil, según cálculos preliminares- de cualquier tipo de proyecto que se proponga en la cuenca hidrográfica.

Al respecto agregó que inicialmente se hizo una propuesta a la Junta Directiva del Canal de Panamá, pues la Ley establece que es esa instancia la que propone los límites de la Cuenca Hidrográfica de la vía interoceánica.

No se trata solamente del hecho de si se requiere una cuenca mayor o menor, sino de una definición clara y geográfica de cuáles son los límites de las cuencas hidrográficas del Canal de Panamá, remarcó.

Según el funcionario, esta definición es importante porque la Constitución le otorga responsabilidades al Canal de Panamá en la cuenca y no fuera de ellas.

“El tema es que el Canal de Panamá tiene la responsabilidad, mas no tiene la autoridad sobre la cuenca. Y más importante que eso, la Cuenca hidrográfica del Canal no es propiedad del Canal”, insistió.

La cuenca hidrográfica aprobada mediante la Ley 44 de 1999 eran más de 500 mil hectáreas; con su derogación en 2006, el Canal de Panamá regresó a la cuenca que estaba definida era de usos de agua y suelos de la antigua Zona del Canal.

PROPUESTA DE RÍO INDIO

Bajo este principio, la propuesta elevada por la Junta Directiva del Canal de Panamá al Órgano Ejecutivo incluyó aguas abajo del río Indio, porque si se circunscribía a la población aguas arriba, se desmejoraban las condiciones de los pobladores en la parte inferior, explicó.

La respuesta del Ejecutivo adjunta la necesidad de tener la aprobación para hacer un proyecto. Al respecto, el administrador aclaró que el Canal de Panamá no requiere del consentimiento del Ejecutivo para ejecutar un programa.

“Las aprobaciones están a través de la Junta Directiva, vía presupuesto, aprobada de alguna manera por el Consejo de Gabinete, hechas ley de la República en la Asamblea Nacional. No obstante, el programa de inversiones se define dentro del Canal de Panamá”, comentó.

Vásquez aclaró que el proyecto de Ley presentado al Ejecutivo no incluía ninguna solicitud de aprobación para la construcción de embalse. Lo que propone el proyecto de Ley es la delimitación clara y geográfica del Canal de Panamá.

De otra parte, esclareció que si la cuenca se hace más grande, los costos para mantenerla, imputables a la operación del Canal de Panamá, también aumentan por el incremento de la superficie y el número de la población atendida igualmente crece.

La norma, tal cual está, estableció hacer un referendo para la ampliación del Canal de Panamá, no para ningún otro proyecto, aclaró, aunque reconoce que el agua es un tema de interés nacional.

La definición de la cuenca hidrográfica tampoco equivale a que el Canal de Panamá puede hacer lo que quiera en esa propiedad, sino está obligado a establecer consultas con la comunidad, por el respeto a los derechos humanos y las cuestiones públicas, aclaró.

Funcionarios del Canal de Panamá vienen hablando con las comunidades en río Indio desde el momento que se dio el contrato para estudiarlo, así como en el río Bayano y el río La Villa, señaló.

MÁS DEMANDA

La variación climática ha tenido un impacto más significativo en cómo opera el Canal de Panamá y la necesidad de obtener agua, especialmente, para consumo humano.

“Si se operara simplemente con Gatún y Alajuela a plena capacidad, la operación del Canal de Panamá estaría normalizada. Lo que está incrementándose muy rápido es el ritmo de crecimiento de la demanda de agua para el consumo humano”, indicó Vásquez.

Actualmente el Canal de Panamá hace 24 tránsitos, antes 32 y en promedio 36, para ello se le agregan los siete tránsitos equivalentes que representan las extracciones de agua para consumo y cuando terminen de construirse las plantas potabilizadoras que la extraen del lago Alajuela serán 11.

AGENDA PAÍS

Ante el mayor gremio empresarial privado del país y los candidatos presidenciales para las elecciones de mayo de este año, el vicepresidente de Proyectos Hídricos de la ACP, John Langman, insistió en que río Indio es la alternativa más viable para obtener el agua que la vía interoceánica necesita tanto para el consumo humano como para su operatividad.

El experto resaltó la urgencia de encontrar alternativas de agua para el Canal, porque la situación se hace cada vez más compleja y difícil pues las demandas siguen creciendo, además de que hay una condición hidrológica con escasez más frecuente.

“Estamos aumentando las demandas y las consecuencias van a ser con mayor frecuencia. Vamos a tener que enfrentar situaciones como esta (sequía), salvo que encontremos soluciones reales al problema hídrico del Canal.

“Las soluciones reales pasan por trasvasar, conseguir agua de otras cuencas, porque los consumos de la población y el tránsito de buques exceden lo que a futuro vamos a tener de aportes en la cuenca hidrográfica”, señaló.

Además, indicó que, sin duda alguna, el requisito de un proyecto como ese es que las comunidades terminen con condiciones iguales o mejores a las actuales.

Sobre los plazos de la solución de río Indio para la crisis de agua del Canal, respondió que “desafortunadamente no hay solución a corto plazo suficientemente capaz de dar la certeza”.

“Con río Indio es un proyecto que conlleva una ejecución en la parte social, inicialmente entre 12 y 18 meses, y la construcción de un proyecto tomaría varios años, porque de nuevo hay que llenar el embalse”, continuó.

Precisó que si se superan todas las limitaciones políticas y sociales, “tendríamos un proyecto a finales de 2030 capaz de aportar agua para la estación seca de 2031”.

Langman dictó la conferencia titulada “Agua: una tarea de país”, en la cual destacó que se requieren acciones para atender las amenazas sobre la disponibilidad de agua para el consumo humano y el Canal.

Sobre el tema Jessica Young, gerente nacional de Programa para Ambiente, Desarrollo Sostenible y Cambio Climático del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, puso el dedo en la llaga: el agua no es un sector del cambio climático, tampoco es un sector del ambiente.

La gobernanza agua es un espacio para procedimientos y mecanismos a fin de tomar decisiones y crear colaboración entre todos los sectores que permitan la inclusión, adaptación y capacidad de recuperación y más cercanía con la comunidad.

arb/ga

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