sábado 23 de mayo de 2026

Mundial 2026: Fútbol en tiempos de endurecidas fronteras (+Fotos + Video)

Washington (Prensa Latina) La Copa Mundial de la FIFA 2026 será un torneo histórico, no solo porque por primera vez participarán 48 selecciones nacionales y tres países compartan la sede: Estados Unidos, México y Canadá, sino por el contexto político particularmente complejo en que se desarrollará.
Por:
Deisy Francis Mexidor
Corresponsal jefa en Estados Unidos

El endurecimiento de las políticas migratorias de la administración de Donald Trump contrasta con la movilidad que genera un evento de tal magnitud y ha puesto en centro de atención visados para viajar a la cita mundialista, porque si bien la Copa comparte sede, será Estados Unidos el verdadero eje de la competencia.

De los 104 partidos previstos desde que el 11 de junio comience a rodar la pelota en el campo hasta el 14 de julio, en Estados Unidos se disputarán 78 juegos (tres cuartas partes de todos los encuentros del torneo), incluyendo todos los choques a partir de cuartos de final y, por supuesto, la gran final en Nueva Jersey.

Pero no hay mucho ambiente de Copa, a diferencia de lo que quizás estaría viviendo en este momento América Latina, afirma el colega de TeleSur José Lebeña, quien compartió opiniones con Prensa Latina.

Pese a que se habla de los cientos de miles de personas que intentarán abrirse un espacio en los estadios de las 11 ciudades estadounidenses donde habrá partidos, Lebeña considera que “aún las expectativas de la industria hotelera están por los suelos”.

No se trata únicamente del miedo a asistir a actos y eventos masivos por las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por su sigla en inglés), sino porque quienes desean venir a vivir la fiebre del Mundial en Estados Unidos enfrentan dificultades para sacar visados, acotó el periodista.


¿ENTONCES…?

Los obstáculos son evidentes, aunque el Gobierno federal llegó a un acuerdo con la FIFA para otorgar esos permisos si el solicitante cuenta con un boleto, apuntó Lebeña al explicar que “en muchos lugares las filas para las citas con el objetivo de sacar una visa para Estados Unidos tienen una demora que rebasa un año”.

Miguel García, coeditor de ANTICONQUISTA y presentador del podcast ‘Sports As A Weapon’, coincide con Lebeña en que la administración Trump ha dificultado que los aficionados de todo el mundo viajen a la Copa Mundial debido a la imposición de fuertes restricciones de visado.

“Los aficionados internacionales provenientes del Sur Global que deseen viajar a los Estados Unidos para asistir a la Copa Mundial tendrán que revelar además sus registros financieros personales, historiales laborales, someterse a entrevistas presenciales y pasar por un escrutinio de sus redes sociales, tan solo para poder solicitar las visas”, advirtió en declaraciones a Prensa Latina.

Los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP) están revisando los teléfonos de los viajeros a un ritmo creciente en los puertos de entrada -no escapa la actividad en redes sociales-, con más de 55 mil registros tan solo en el año fiscal 2025, señalan datos oficiales.

Por su parte, el director interino del ICE, Todd Lyons (cuya renuncia se hará efectiva a partir del 31 de mayo), pronosticó que su agencia desempeñaría un “papel clave” en la seguridad durante la Copa del Mundo, de manera similar a la función que han cumplido en otros grandes eventos deportivos.

Asimismo, en diciembre de 2025, Trump impuso una prohibición de viaje a 39 países, la cual afecta a cuatro naciones que participan en la Copa Mundial de 2026: Irán, Haití, Senegal y Costa de Marfil, recordó García.

En efecto, el Gobierno de Trump emitió dos proclamas que restringían o limitaban la entrada de ciudadanos de ese número de países y como resultado de ello, los aficionados procedentes de esas naciones no podrán asistir a ningún partido de la Copa Mundial en los Estados Unidos.

Podrían asistir si hubieran obtenido sus visados antes de la entrada en vigor de la prohibición de viaje o logren acogerse a una de las dos excepciones, de alcance muy limitado.

De las 48 naciones que se han clasificado para el torneo, los aficionados de Costa de Marfil, Haití, Irán y Senegal están sujetos a dicha prohibición.

Hay 19 países sujetos a una prohibición total de viaje: Afganistán, Birmania, Burkina Faso, Chad, República del Congo, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Haití, Irán, Laos, Libia, Malí, Níger, Sierra Leona, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Siria y Yemen, además de las personas que posean pasaportes emitidos por la Autoridad Palestina.

Los 19 países sujetos a una prohibición parcial de viaje (proscripción de todas las visas de inmigrante, así como de visas de turista, estudiante y visitante de intercambio (visas B-1, B-2, B-1/B-2, F, M y J): Angola, Antigua y Barbuda, Benín, Burundi, Costa de Marfil, Cuba, Dominica, Gabón, Gambia, Malaui, Mauritania, Nigeria, Senegal, Tanzania, Togo, Tonga, Venezuela, Zimbabwe y Turkmenistán.

A partir del 2 de abril, el Departamento de Estado implementó una ampliación de su ‘Programa de Fianzas de Visa’ (Visa Bond Program), que exige a los ciudadanos o nacionales de 50 países el pago de una fianza de hasta 15 mil dólares antes de viajar temporalmente a los Estados Unidos por motivos de negocios o placer.

La decisión sobre el monto (que es reembolsable) corresponde al análisis de riesgo realizado por el oficial consular a cargo del trámite, de acuerdo con las normativas del Departamento de Estado. Justo cinco naciones clasificadas para la Copa del Mundo -Argelia, Cabo Verde, Costa de Marfil, Senegal y Túnez- están afectadas por esta medida, aunque la FIFA está gestionando exenciones para los jugadores y el personal técnico que competirán este verano.

Como norma, las selecciones nacionales están exentas de las prohibiciones de viaje y se les concede una excepción específica para los atletas, los entrenadores y sus familiares directos.

Sin embargo, a causa de la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán -y a una reciente publicación de Trump en su red social Truth Social en la que ponía en duda la seguridad de los jugadores del país persa en caso de que viajaran-, la participación del plantel iraní está en el limbo.

Incluso la federación iraní solicitó formalmente a la FIFA que trasladara sus tres partidos de la fase de grupos de la Copa del Mundo de los Estados Unidos a México, pero su petición fue denegada. Todavía existe incertidumbre sobre la selección nacional de fútbol de Irán y su presencia en la Copa.

El equipo de la República Islámica partió el 18 de mayo hacia Turquía para realizar su última concentración preparatoria antes del Mundial, todavía sin haber recibido los visados necesarios para trasladarse a Estados Unidos, donde tendrá que disputar sus partidos de la fase de grupos.

El primer compromiso de Irán está previsto para el 15 de junio frente a Nueva Zelanda en Los Ángeles, recordó Lebeña.

DEL AMBIENTE GENERAL…

“Tendremos Copa mientras el ICE continúa secuestrando a latinos”, subrayó el presentador del podcast ‘Sports As A Weapon’ respecto al ambiente general de cara a la ya cercana cita deportiva.

“La administración Trump, así como los gobiernos locales de las ciudades anfitrionas -tales como Santa Clara (Área de la Bahía de San Francisco) y Los Ángeles-, han confirmado que el ICE estará presente durante toda la Copa Mundial”, acotó.

El 21 de mayo, en un video publicado en la cuenta de X del ICE, el secretario del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, Markwayne Mullin, reafirmó que la agencia federal estará “ahí fuera todos los días” en todas las ciudades anfitrionas.

En Los Ángeles, el SoFi Stadium será la sede que albergará el torneo de la Copa Mundial; sin embargo, el sindicato Unite Here Local 11 -que representa a los dos mil trabajadores de la instalación- ha amenazado con ir a la huelga si el ICE está presente en cualquiera de los ocho partidos que se disputarán en Los Ángeles, agregó García.

Como comentó, existe una campaña organizada por la Black Alliance for Peace para boicotear el evento y lograr que los partidos sean trasladados fuera de los Estados Unidos.

La Copa Mundial de la FIFA 2026 dará comienzo en unas pocas semanas, cuando el 11 de junio México se enfrente a Sudáfrica en la Ciudad de México, una de las 16 ciudades anfitrionas distribuidas entre los tres países sedes.

Urbes como Nueva York, Los Ángeles, Miami, Dallas y Atlanta serán una especie de vitrinas globales durante más de un mes, indican algunas reseñas de prensa.

El Gobierno Estados Unidos espera que, pese a todo, millones de visitantes dejen un impacto económico multimillonario, mientras la FIFA calcula que será el Mundial más rentable de su historia.

Pero es justamente el papel de Estados Unidos en esta Copa el que con sus políticas internas terminará condicionando la experiencia global de un certamen que llama multitudes.

La preocupación no es teórica. Diversos comités organizadores de ciudades sedes ya reconocen internamente que las restricciones migratorias pueden afectar la asistencia al Mundial, mientras defensores de derechos humanos han pedido una especie de “tregua migratoria” durante la celebración de la fiesta futbolística para evitar redadas, detenciones o controles excesivos cerca de estadios y eventos afines.

Así que el Mundial 2026 podría quedar asociado a otro debate global: el choque entre la globalización cultural y el resurgimiento de políticas nacionalistas y antiinmigración, planten críticos.

La contradicción es evidente, alegan. El torneo más multicultural del planeta se jugará principalmente en un país que debate con intensidad quién puede entrar, permanecer o circular dentro de sus endurecidas fronteras.

arb/dfm

Colaboraron en este trabajo:
Amelia Roque
Editora Especiales Prensa Latina
Laura Esquivel
Editora Web Prensa Latina
RELACIONADOS