sábado 29 de noviembre de 2025

Legado ancestral y cultura científica en redes sociales

La Habana (Prensa Latina) En febrero de 2023, la Unesco, en ocasión de la conferencia Por un internet confiable, realizó un ejercicio de diálogo interactivo con cuatro mil personas de 134 países. Uno de los objetivos fundamentales del encuentro centró su interés en el ejercicio de buenas prácticas en el diseño y control de los contenidos proyectados para las plataformas digitales.

Por Miguel Gerardo Valdés Pérez*

Colaborador de Prensa Latina

Un año antes, en sus Directrices para la Gobernanza de las Plataformas Digitales, había convocado a las organizaciones e instituciones educativas para el trazado de políticas que contribuyeran a la educación y al fomento de la cultura científica, como un recurso para la formación de valores y el desarrollo humano.

Oportuno sería destacar que, desde finales de los 80 del pasado siglo XX, Marshall McLuhan, -con fundamento en su teoría de “la aldea global y del medio como mensaje”- había alertado acerca del papel que las redes sociales podrían llegar a desempeñar.

Hasta la fecha, mucho se ha debatido en torno al potencial avance del control tecnológico- informacional en el ciberespacio. Bien pudiera decirse, que, desde vertientes o riberas contrapuestas, en las que “apocalípticos o integrados” -retomando el apotegma del semiólogo Umberto Eco- han defendido sus puntos de vista, de encuentro, y en no pocas ocasiones, de desencuentro.

Sin embargo, como bien ha enfatizado la Unesco en sus directrices, el ejercicio de buenas prácticas en el diseño de contenidos para el ciberespacio, deberá ser tarea y misión educativa colectiva como recurso para revertir los procesos globalizadores y de despojo cultural.

Especial atención habrá de demandar todo lo relacionado con la cultura científica o con aquellos portadores de identidad o prácticas culturales que sean expresión de la historia o las tradiciones de grupos o naciones; pues son las plataformas digitales, con las bondades que los recursos del hipertexto le confieren, un indiscutible y ventajoso universo para la socialización y apropiación de saberes.

EXPRESIÓN DE CONFLUENCIAS

“La milpa. Plantas ancestrales de México”, muestra del Botanical Art Worldwide 2025, en la que participa un grupo de ilustradores científicos de México, España y Colombia, puede ser localizada en Facebook y deviene expresión de la confluencia entre arte, identidad, tradición, cultura científica y plataformas digitales.

Destaca en la colección de dibujos, el empleo de trazos y el tratamiento de colores de un conjunto de plantas y de otros elementos simbólicos de las culturas prehispánicas.

La milpa o kool -término procedente de la lengua maya y expresión de la riqueza de las ancestrales culturas prehispánicas- refiere un policultivo integrado por el maíz (Zea mais) -esencial en sus cosmogonías-, por el camote y la calabaza, así como por otros tipos de leguminosas.

Actualmente, la milpa es exponente de la utilidad que entraña el empleo de la agroecología para la conservación de los ecosistemas y la subsistencia alimentaria de grupos o comunidades.

En la concurrencia de lo histórico y lo ancestral, en la muestra también subyace el legado y convergencia que se establece entre magisterio y aprendizaje, pues dos de los artistas expositores refieren esa condición.

Licenciado en Artes Visuales con Mención Honorífica por parte de la Escuela Nacional de Artes Plásticas -hoy Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional Autónoma de México- y graduado de Maestro en Educación por la Universidad Tecnológica Latinoamericana, Tomás González Dávila actualmente ejerce su magisterio en la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Integra el segundo catálogo de artistas de Xochimilco y cuenta con más de 30 exposiciones colectivas, entre ellas, la presentada en Nueva Delhi, India.

Ha formado parte de jurados en eventos realizados en la Universidad del Valle de México, en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y ha cursado talleres de Museografía y Curaduría, convocados por la UNAM.

Las piezas de González Dávila combinan arte y heredad cultural, desde el precepto de la urgente relación que -para la supervivencia de la especie humana- debe existir entre el hombre y la naturaleza.

También participante en la muestra de ilustradores científicos que se expone en Facebook, Ramón Agustín Rosas- egresado de Diseño y Comunicación Visual por la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional Autónoma de México- toma como referente para su creación artística, el equilibrio entre la naturaleza animal, la naturaleza vegetal y el hombre, como reclamo para la protección y conservación del medio ambiente y de los ecosistemas.

Integrante activo del grupo de ilustradores de ciencia y naturaleza, en sus trabajos combina el empleo de materiales tradicionales y técnicas pictóricas clásicas, como el temple, el óleo y la litografía tradicional, en piedra caliza alemana y mexicana; elementos que ha trabajado por más de 15 años.

Ambos artistas colaboraron, en el año 2010, en el mural conmemorativo por el bicentenario de la independencia y el centenario de la Revolución Mexicana, del creador Alejandro Reyna. Mural que se encuentra ubicado en el aeropuerto de Toluca, estado de México.

El sociólogo Pierre Bourdieu, en su definición del habitus como manifestación de lo simbólico de las prácticas culturales, ha destacado el papel del campus arte como escenario y reflejo del capital cultural humano, todo lo que remite a la importancia que entraña su socialización con carácter participativo.

El conocimiento y el legado cultural -en la presencia y estética del arte y la cultura científica- se erigen en indiscutibles recursos axiológicos y didácticos como herramientas para el ejercicio de las buenas prácticas y la gobernanza de contenidos de las plataformas digitales, a las que la Unesco ha convocado.

“La milpa. Plantas ancestrales de México” es loable expresión de cuánto se puede contribuir a ello.

arb/mgv

*Doctor en Ciencias de la Comunicación. Actualmente se desempeña como Profesor Titular de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Es miembro de la Cátedra Honorífica de Cultura Científica “Félix Varela” de la Universidad de La Habana.

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