miércoles 25 de marzo de 2026

Impacto del cambio climático desafía salud pública en África

Addis Abeba (Prensa Latina) Para África, el cambio climático y sus impactos profundos en el bienestar humano y la salud pública son cada vez más evidentes para uno de sus desafíos más apremiantes.

Por Nara Romero Rams

Corresponsal jefe en Etiopía

Según cifras oficiales, en el nivel mundial se proyecta que la crisis medioambiental causará 14.5 millones de muertes adicionales, más de dos mil millones de años de vida saludable perdidos y 12.5 billones de dólares en pérdidas económicas para 2050.

En el continente africano, de acuerdo con el director general de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África (Africa CDC), Jean Kaseya, una revisión de los más de dos mil eventos de salud pública de 2001 a 2021 indica que el 56 por ciento está vinculado con el cambio climático.

Kaseya precisó que los fenómenos meteorológicos extremos, los cambios en los patrones de enfermedades, la inseguridad alimentaria y las patologías transmitidas por el agua se intensifican, lo que plantea riesgos significativos para la salud y el bienestar de las comunidades.

En este contexto, subrayó, los Africa CDC) desarrollaron el Marco Estratégico para el Cambio Climático y la Salud, una hoja de ruta integral diseñada para abordar la intersección de ambos temas a través de acciones coordinadas basadas en la evidencia.

La propuesta representa un paso fundamental en la misión de la agencia sanitaria autónoma continental de salvaguardar la salud pública mediante el fomento de un enfoque unificado en toda África para la construcción de sistemas de atención médica y comunidades resilientes al clima.

De igual manera, hace hincapié en la necesidad crítica de arreglos institucionales sólidos mediante estructuras existentes de esa institución en el nivel continental, regional y nacional.

Al adoptar un enfoque integral que incluya unas medidas holísticas, el marco inclusivo garantiza que todos los niveles de la sociedad, desde los responsables de la formulación de políticas hasta los miembros de la comunidad, estén equipados para responder a los desafíos de salud relacionados con el clima.

Para Kaseya, la clave para el éxito de esa hoja de ruta son los principios rectores que defiende, incluido el Enfoque de Salud Única, las Asociaciones y Colaboraciones, la Inversión Sostenida, la Tecnología e Infraestructura Avanzada, el Compromiso de la Comunidad, la Responsabilidad y la Transparencia, y la Equidad e Inclusión.

Al centrarse en estos principios rectores, la estrategia promueve la resiliencia en los sistemas de salud por medio de la anticipación, adaptación y mitigación de los efectos adversos para ese sector del cambio climático.

Por otra parte, el documento aborda la necesidad de una fuerte capacidad institucional, mecanismos innovadores de financiación, adopción tecnológica, asociaciones de colaboración y voluntad política dentro de los Estados miembros para impulsar un progreso tangible.

“A medida que nos embarcamos en la aplicación de este marco estratégico, reconocemos la enormidad de la tarea que tenemos por delante. Requerirá compromiso, cooperación y una visión compartida para mejorar la seguridad sanitaria y la resiliencia climática en toda África”, aseveró el director general de los Africa CDC.

Consideró que, al alinear los esfuerzos y aprovechar las diversas fortalezas y complementariedades de las estructuras continentales, regionales y nacionales, están a punto de avances significativos en la protección de la salud de los pueblos contra los impactos de largo alcance del cambio climático.

“El viaje hacia la resiliencia climática es complejo y desafiante, pero con las estrategias, asociaciones e inversiones adecuadas, África puede construir un futuro donde los sistemas de salud sean robustos, las comunidades estén empoderadas y los impactos en la salud del cambio climático se gestionen de manera efectiva”, agregó.

Por último, expresó que la agencia sanitaria está a la vanguardia de esa misión crítica, y confía en que el Marco Estratégico servirá como una herramienta vital en el esfuerzo colectivo para asegurar un continente más saludable y resiliente para las generaciones venideras.

DEFINICIONES Y ESTRATEGIAS NECESARIAS

El Marco Estratégico para el Cambio Climático y la Salud establece enfoques coherentes, sostenibles y estratégicos para integrar la interrelación entre clima y salud en las iniciativas de los Estados miembros de la Unión Africana (UA).

Su objetivo principal es identificar las acciones clave que requieren atención, implementación y resolución en relación con esos temas.

Al adoptar ese marco, los Estados miembros de la UA pueden desarrollar una perspectiva unificada que permita una planificación armonizada, la asignación de recursos y la ejecución eficaz de las estrategias de clima y salud.

Asimismo, ofrece orientación para abordar los desafíos específicos de África, como las limitaciones de recursos e infraestructura, las brechas tecnológicas y de datos, las deficiencias en las políticas, la necesidad de fortalecer las instituciones y desarrollar capacidades. El documento sienta las bases para intervenciones eficaces para mejorar los resultados de salud pública en todo el continente.

Un análisis de la situación realizado por los Africa CDC identificó vulnerabilidades críticas, las cuales constituyen la base de las prioridades estratégicas e intervenciones descritas en el marco.

Según la fuente, el cambio climático agrava los problemas de salud pública en África al alterar los patrones de enfermedades, amenazar la seguridad alimentaria y aumentar la frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos.

Identificó siete riesgos clave, entre ellos enfermedades transmitidas por vectores y zoonóticas, por el agua y el aire; inseguridad alimentaria y nutricional; salud mental y ocupacional; daños a infraestructuras clave.

Asimismo, los fenómenos meteorológicos extremos (inundaciones, ciclones, sequías y olas de calor).

Sobre la base de esas definiciones, priorizó estratégicamente cinco vulnerabilidades clave que deben abordarse dentro de este marco: enfermedades transmitidas por vectores y zoonóticas: Su creciente prevalencia y gravedad representan un importante problema de salud pública, lo que exige una intervención inmediata.

De igual manera, las olas de calor y temperaturas extremas. Estas condiciones, cuya frecuencia e intensidad están aumentando, representan riesgos para la salud tanto a corto como a largo plazo, especialmente para las poblaciones vulnerables, a la vez que exacerban las afecciones de salud preexistentes.

Incluyó además en sus vulnerabilidades la nutrición e inseguridad alimentaria. La inseguridad alimentaria tiene un impacto significativo en la salud, especialmente entre los niños, y está estrechamente relacionada con las perturbaciones en la productividad agrícola provocadas por el cambio climático.

En el caso de las enfermedades transmitidas por el agua, precisó que los cambios en los patrones de lluvia y la infraestructura insuficiente de agua y saneamiento aumentan la prevalencia de esas patologías que son bastante comunes en África.

Por último, ubicaron a las enfermedades transmitidas por el aire, al considerar que la crisis medioambiental afecta la calidad de este último.

Al centrarse en estas cinco áreas críticas, el Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades busca optimizar la asignación de recursos e implementar intervenciones específicas para construir sistemas de salud resilientes al clima en todo el continente.

arc/nmr

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