Por Adis Marlén Morera
Redacción de Cultura
Italiano radicado en Cuba, es testigo de cuán difícil resulta resistir las presiones del gobierno de Estados Unidos, que no cede en su política de asfixia a través de la cual intenta dividir y socavar la estabilidad en la nación.
Nosotros estamos con ustedes, resistimos con ustedes y estaremos a su lado, declaró en exclusiva con Prensa Latina el también presidente de la Agencia para el Intercambio Cultural y Económico con Cuba, que ha coordinado la European Convoy Let Cuba Brith y parte del Convoy Nuestra América.
Curto no esconde su indignación ante las recientes medidas de la administración de Donald Trump y en respuesta a ello insta a los cubanos a preservar su soberanía.
Nos lleva el deber de recordarles cuan grande son y las cosas que han hecho. Por muy cansados que puedan estar, no vale la pena perder esta maravilla construida a lo largo de más de 60 años de historia, enfatizó.
Miembro activo de esa marea de solidaridad que ha propiciado el envío al país de suministros y equipos médicos, alimentos, fuentes renovables de energía y otros recursos indispensables, ha intercambiado con los cubanos desde múltiples escenarios y hecho de nuestra causa un compromiso con la verdad y la justicia social.
En nombre de la amistad, alzó su voz en días recientes en el Palacio de Convenciones de La Habana y en el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos. También se le vio entre los que saludaron la llegada de la embarcación Granma 2.0, con 14 toneladas de ayuda humanitaria procedente de México.
-La solidaridad de Cuba es reconocida a nivel mundial y ahora es momento de apoyarla. ¿Qué significa ser parte de nuestra realidad en tiempos tan convulsos?
-Es un deber estar aquí cuando quienes lo necesitan son ustedes, lo que podamos hacer es un granito de arena. Creo que la solidaridad no se contabiliza ni se retribuye, se intercambia, y es una maravilla.
He aprendido que con los cubanos ganan siempre ellos, pues cuando estoy con mi campesino en el oriente de Cuba y mi cafetalero, aprendo de su grandeza, añadió.
El cubano es noble, pero el campesino es una especie noble entre los nobles, dijo. “Así los médicos, los científicos, los creadores de la vacuna Soberana del Instituto Finlay, con los cuales trabajamos, del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología y del Centro de Inmunología Molecular”.
Hay tantos monumentos de humanidad vivientes en este país, que existen miles de razones para defenderlos, aseveró.
A esto se refiere cuando procura recordar a los cubanos sus obras y grandeza, por la cual, confesó, vale la pena levantarse en defensa nuestra.
Casi con lágrimas en los ojos, el activista italiano comparte cada vivencia que lo lleva a amar a esta tierra y su gente, al tiempo que recuerda sus experiencias como traductor voluntario de los médicos cubanos que presentaron ayuda en Italia durante la pandemia de la Covid-19.
Somos la organización que solicitó la presencia de la segunda brigada médica cubana. Muchos de los muchachos que están aquí, incluyéndome, estuvimos cuatro meses en la zona roja del hospital de Turín, rememoró.
Recuerdo la primera vez que me coloqué la careta y el traje de bioseguridad, me temblaban completamente las manos, contó.
Fue una experiencia maravillosa en la que fuimos parte de ese grupo de médicos y paramédicos, algunos de los cuales no están entre nosotros porque murieron en otras circunstancias de la Covid-19. “Así que soy testigo viviente de la grandeza de estos hombres y mujeres”.
-¿Qué opina del recrudecimiento de la política estadounidense?
-Esto es criminal y tan antiguo como el mundo, es la guerra llevada con otros medios. A ellos no les importa el pueblo de Cuba, no crean esa historia.
Son odiadores y llevan años hiriendo a la familia cubana, tratando de poner cubanos contra cubanos. No pertenecen al grupo de los que aman y fundan, sino al que odia y deshace, precisó. En relación al bloqueo impuesto a Cuba desde hace más de seis décadas, expresó que con las 243 medidas adoptadas por la Casa Blanca “el poder se quitó la careta” y el cerco es evidente, “tanto que hoy lo declaran”.
Siempre ha existido, solo que ahora podemos reconocerlo, apuntó, y aseguró que la solidaridad y el compromiso de apoyar a este pueblo no cesará, “sería un error”.
Mañana continúa nuestro trabajo en la región oriental con los campesinos del café y las labores que realiza la Agencia para el Intercambio Cultural y Económico con Cuba, adelantó.
En un intento por llevar la verdad de la nación antillana y contagiar a Europa de la solidaridad brindada, se hizo un llamado a diputados y organizaciones con el propósito de impedir que “permanezca callada ante una situación de este tipo”.
A su juicio, no puede hablar de democracia y luego crear muros y paredes, cada vez más altos, como si fuese una fortaleza. Debe abrirse al mundo y nosotros tenemos que estar ahí para forzarlo a hacer y representar a la mejor Europa, aseveró.
-La gran mayoría reconoce el impacto del bloqueo en la vida cotidiana del cubano. Sin embargo, hay quienes lo niegan, ¿qué les diría?
-Hay una certeza, hoy Cuba está sufriendo y no existe razón alguna para que un pueblo sufra.
Independientemente de la ideología política, seas de izquierda o derecha, debes poner a salvo al pueblo y asegurar sus derechos, consideró. “El derecho a comprar su combustible, vender sus medicamentos y mercancías”.
A aquellos que en ocasiones no ven la realidad les pido que despierten, porque esto no es querer, es odiar, y usted no debe ser parte del bando de quien odia, significó.
No se trata de política, sino de humanismo, dijo. “Yo estoy aquí como ser humano, amigo de los cubanos en esta tierra”. arb/mml/amr





