Por Pedro Rioseco*
Colaborador de Prensa Latina
Después del triunfo del 1 de enero de 1959, una enorme masa de adolescentes de 13 años en adelante y de jóvenes que no estudiaban ni trabajaban estaban deseosos de incorporarse a la defensa de la Revolución cubana y participar activamente en todas las tareas de esa etapa donde todo estaba por hacer.
Fue el propio Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz quien confirmó que la AJR se constituyó por inspiración del comandante Guevara, reveló un primer documento fechado el 30 de agosto de 1959, donde aparecen las primeras ideas del Che para crear una organización integrada por jóvenes de 13 a 18 años y que sugirió llamar Asociación de Jóvenes Rebeldes.
Ese documento fue elaborado en las oficinas del Departamento de Instrucción del Ejército Rebelde, que entonces dirigía el Che Guevara, quien para hacer realidad la idea asignó esa encomienda al entonces comandante Joel Iglesias Leyva, el más joven oficial con tal grado en el Ejército Rebelde, al entonces capitán Fernando Ravelo y al soldado José R. Calderón.
En su discurso del 28 de enero de 1960 en el Capitolio Nacional, el Che informó que la AJR ya contaba en esos momentos con más de siete mil miembros, y en todos los municipios y ciudades comenzaron a verse los primeros pelotones de adolescentes y jóvenes aprendiendo a marchar.
Luego comenzaron a organizarse los Jóvenes Rebeldes en centros de trabajo y estudiantiles (con las Brigadas José Antonio Echeverría), en las nacientes granjas del pueblo.
También se crearon las primeras Escuelas Provinciales de Instrucción Revolucionaria de la AJR, por donde pasaron muchos jóvenes que luego ocuparían cargos de dirección en diversos organismos del país.
La primera gran tarea que Fidel asignó a la AJR fue la creación de las Brigadas Juveniles de Trabajo Revolucionario, donde se logró incorporar a una gran masa de jóvenes que se establecieron en campamentos ubicados en la Sierra Maestra.
En condiciones de campaña recibían preparación cultural, política y militar, realizaban tareas de reforestación, construcción de casas y escuelas, y la prueba de fuego era subir cinco veces el Pico Turquino.
Según la actitud demostrada y el nivel escolar alcanzado, podían continuar sus estudios en diferentes carreras o incorporarse a las escuelas militares, donde muchos de los conocidos por “cinco picos” alcanzaron con los años importantes grados y cargos, y otros jóvenes rebeldes de la enseñanza secundaria fueron pioneros de las nacientes tropas coheteriles.
Para las muchachas se creó el Centro Educacional de Industria y Artesanía Clodomira. Adolescentes de 13 a 17 años cursaron allí las enseñanzas primaria y secundaria, y aprendieron algún oficio útil para salir adelante en la vida y apoyar a la Revolución.
La integración del movimiento juvenil revolucionario cubano tuvo lugar el 21 de octubre de 1960 y colocó a la AJR como la agrupación unitaria de la juventud cubana, con independencia del sexo, origen social, religión o ideología, siempre que apoyaran el programa de la Revolución cubana.
Con esta integración el entonces secretario general de la Juventud Socialista (JS), Isidoro Malmierca Peoli, anunció su disolución para “integrarse a la AJR y trabajar más estrechamente unidos por nuestros ideales de defender y hacer avanzar a la Revolución”.
Todas las organizaciones juveniles revolucionarias existentes en el país, incluyendo las estudiantiles, también se integraron en la AJR, aunque se decidió que la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) mantuviera su personalidad política, en consideración a su histórica tradición de luchas y prestigio internacional.
En la Primera Plenaria Nacional de los Jóvenes Rebeldes, el 21 de octubre de 1960 en el teatro Payret de La Habana, se aprobó que las Patrullas Juveniles, dependientes de la División Juvenil del Ejército Rebelde, fueran dirigidas por la AJR, en lo que pasaría a ser la génesis de la Unión de Pioneros de Cuba.
En esa Plenaria se cambió el carácter y contenido de trabajo de la AJR, que realizaría todas las tareas de la Revolución, el límite de edad se extendió hasta los 25 años, y se decidió su afiliación a la Federación Mundial de Juventudes Democráticas (FMJD), por coincidir en su programa revolucionario.
El trabajo de la AJR se hizo entonces más complejo y hermoso. El sentido fundamental de su labor se concentró en la educación política e ideológica de la heterogénea masa juvenil que constituía su membresía, y la preparación de ésta para ser cada día más útil en la nueva Cuba que Fidel estaba forjando.
Una tarea estratégica de la AJR fue recaudar fondos en todo el país mediante múltiples actividades para la celebración, del 30 de marzo al 4 de abril de 1962, del Primer Congreso de la Asociación de Jóvenes Rebeldes, donde cambiaría su nombre a Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), para convertirse en la indiscutible vanguardia de las nuevas generaciones de obreros, estudiantes y campesinos que tan importante papel juega desde entonces en Cuba.
arb/prl
*Corresponsal jefe de Prensa Latina en Nicaragua y concurrente en El Salvador, Guatemala y Honduras durante 10 años; corresponsal jefe en República Dominicana, Ecuador y Bolivia. Creó y dirigió la Editorial Génesis Multimedia que hizo la Enciclopedia Todo de Cuba y 136 títulos más. Anteriormente, director del periódico Sierra Maestra en la antigua provincia de Oriente, ayudante del ministro de Cultura Armando Hart; jefe de la Redacción Internacional de la revista Bohemia con coberturas internacionales en más de 30 países y es autor del libro Comercio Electrónico, la nueva conquista. Dirige la revista Visión de la UPEC y es presidente de su Grupo Asesor.





