viernes 15 de mayo de 2026

Cancilleres Brics en India, prueba de fuego para el Sur Global

Nueva Delhi (Prensa Latina) India acoge la reunión de cancilleres de los Brics, una prueba de fuego, en tiempos convulsos, para impulsar la capacidad del bloque de proyectar un consenso político en hojas de ruta concretas.

Livia Rodríguez Delis

Corresponsal jefe en India

La cita bajo la presidencia india, en su decimoctava edición, también tiene como particularidad especial que se desarrolla en un año en que el grupo celebra dos décadas de existencia y busca consolidarse como un actor indispensable en la escena internacional.

En el encuentro de la organización llamada a desempeñar un papel protagónico en la construcción de un mundo multipolar justo e inclusivo.

Los participantes analizarán en dos jornadas temas globales y regionales de interés común, para la resiliencia, la innovación, la cooperación y la sostenibilidad, y sobre la reforma de la gobernanza global y el sistema multilateral, entre otros.

Con el lanzamiento de su logotipo y sitio web oficiales, India asumió en enero de manera oficial la presidencia rotatoria de los Brics para 2026, un bloque que hoy agrupa a 11 economías emergentes de cuatro continentes: Brasil, China, Egipto, Etiopía, India, Indonesia, Irán, Rusia, Arabia Saudita, Sudáfrica y Emiratos Árabes Unidos.

Belarús, Bolivia, Kazajistán, Cuba, Malasia, Nigeria, Tailandia, Uganda, Uzbekistán y Vietnam se unieron al Brics como países socios en 2025.

La organización representa más de 46 por ciento de la población mundial y cerca de 36 por ciento del Producto Interno Bruto global medido por paridad de poder adquisitivo.

El peso económico y creciente influencia en la arena internacional, a partir de la amplia agenda de temas en los que trabaja, hacen del grupo intergubernamental una organización clave hacia el futuro.

La cita de Nueva Delhi adquiere relevancia porque, entre otros aspectos, la presidencia india se propone transitar del diagnóstico compartido a la ejecución concreta y de igual modo propicia el intercambio acerca de importantes cuestiones de carácter global, de interés prioritario para el Sur.

Bajo el lema “Construir para la resiliencia, la innovación, la cooperación y la sostenibilidad”, Nueva Delhi busca demostrar que el bloque puede ser algo más que un foro de alto nivel, es decir, una plataforma efectiva para los intereses del desarrollo.

Brics en evolución pero con grandes desafíos

La evolución de los Brics en sus 20 años no solo se ve en el plano de la expansión de miembros y socios, pues en el ámbito económico también se ha registrado una actividad significativa.

El Nuevo Banco de Desarrollo del bloque aprobó proyectos de infraestructura valorados en unos mil millones de dólares para ofrecer así una alternativa a las condiciones leoninas y rigurosas impuestas por el Fondo Monetario Internacional.

Entre otras iniciativas, el Acuerdo de Reservas de Contingencia protege a los miembros frente a posibles crisis de balanza de pagos.

Uno de los ejes de la presidencia india es facilitar el comercio intra-Brics que antes de la ampliación ya superaba los 600 mil millones de dólares anuales.

Para ello, se impulsan medidas prácticas como la armonización de procedimientos aduaneros, reconocimiento mutuo de estándares en sectores seleccionados, expansión del comercio sin papeles y cooperación entre autoridades portuarias para reducir tiempos de espera.

En el plano financiero, el debate sobre alternativas al dólar se encara con pragmatismo, pues no se trata de una confrontación con el sistema actual, sino de diversificar opciones para proteger a las economías emergentes de la volatilidad externa.

Se explora ampliar el uso de monedas locales en los trasiegos comerciales y avanzar en la interoperabilidad de los sistemas digitales de pago y aprovechar experiencias exitosas como la interfaz de pagos unificados (UPI) de la India.

Otro proyecto estratégico es el Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC), una ruta multimodal de siete mil 200 kilómetros que conecta a India con Rusia y Europa a través de Irán.

Según datos recientes, el INSTC es aproximadamente un 30 por ciento más barato y un 40 por ciento más rápido que la ruta tradicional del Canal de Suez, y ya movió cerca de 27 millones de toneladas de carga en 2024.

Su impulso encaja con la visión india de fortalecer la conectividad regional sin depender de actores externos.

Sin embargo, las referidas iniciativas se enfrentan al desafío sin precedentes como el impacto a lo interno del bloque de la agresión militar de Estados Unidos e Israel contra Irán que involucra, además, a Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.

Ante ese complejo panorama, la presidencia india tiene por delante varios frentes: consolidar la integración de los nuevos miembros; avanzar en la creación de una secretaría permanente que le dé estabilidad institucional al grupo; profundizar la cooperación en energías limpias, salud y transformación digital y probar que el Sur Global puede cooperar sin tutelajes ni exclusiones.

Si Nueva Delhi logra que los Brics 2026 pasen de las buenas intenciones a los mecanismos concretos, no habrá sido una presidencia más.

Habrá contribuido a demostrar que el multilateralismo entre países en desarrollo puede ser eficaz, respetuoso de las soberanías y, sobre todo, útil para mejorar la vida de millones de personas.

arc/lrd

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