sábado 22 de agosto de 2026

Belka y Strelka, le abrieron el camino a Gagarin

Moscú (Prensa Latina) El pasado 19 de agosto se cumplen exactamente 66 años del momento en que dos pequeñas perritas callejeras salieron desde el cosmódromo de Baikanur en la estepa kazaja con rumbo al espacio y la inmortalidad.

Por Germán Ferrás Álvarez

Corresponsal jefe en Rusia

Belka y Strelka era los nombres de estos dos seres vivos, los primeros en la historia en orbitar por espacio de 25 horas alrededor de nuestro planeta.

La historia comenzó mucho antes, pues poco después de haber culminado la Gran Guerra Patria, el equipo del constructor de cohetes, Serguei Koroliov, trabajaba en una pregunta fundamental ¿podría un organismo sobrevivir a un lanzamiento, la ingravidez y el regreso desde el espacio?

Antes de arriesgar la vida de un ser humano, los científicos soviéticos necesitaban respuestas. Y los perros fueron elegidos porque eran resistentes, podían entrenarse y los investigadores conocían bien su fisiología.

Belka y Strelka no fueron las primeras. Antes habían volado otros perros y algunos experimentos terminaron en tragedia. Laika, lanzada en 1957, llegó a convertirse en el primer animal en orbitar la Tierra, pero no sobrevivió.

En el caso de Belka y Strelka, ambas pasaron meses de entrenamiento y tuvieron que vivir en espacios reducidos, junto con vibraciones, aceleraciones, centrifugadoras y largos periodos dentro de una cápsula hermética, diseñada por los científicos para ña ocasión.

También aprendieron a alimentarse mediante un sistema especial diseñado para funcionar durante la ingravidez.

Por fin el histórico lanzamiento ocurrió a las 15:44 (Hora de Moscú) del 19 de agosto de 1960.

Desde Baikanur se elevó al firmamento el Sputnik-5, que alcanzó una órbita de unos 306-339 kilómetros de altura. A bordo no viajaban solamente Belka y Strelka: también había ratones, insectos, plantas, semillas y otros organismos destinados a diferentes experimentos científicos. Era prácticamente un pequeño laboratorio biológico volando alrededor de nuestro planeta.

Durante el vuelo los médicos registraron sus electrocardiogramas, presión arterial, temperatura, respiración y movimientos. Las cámaras permitían observarlas desde tierra. Al principio todo transcurrió con normalidad, aunque Belka se mostró bastante nerviosa durante parte de la misión.

Después de 17 vueltas alrededor de la Tierra y más de 25 horas en el espacio, llegó el momento decisivo. El 20 de agosto, la cápsula descendió y aterrizó aproximadamente a 10 kilómetros del punto previsto. Belka y Strelka estaban vivas.

El éxito fue mucho más que una curiosidad científica. Demostró que la tecnología soviética podía mantener con vida a un organismo durante un vuelo orbital y, sobre todo, devolverlo sano a la Tierra.

Después de regresar, las dos se convirtieron en auténticas celebridades. Aparecieron ante la prensa, las llevaron a escuelas y se las mostraron a niños de toda la Unión Soviética.

Una de ellas, Strelka, incluso tuvo cachorros, uno de los cuales, Pushok se lo regalaron a Jacqueline Kennedy, la esposa del entonces presidente estadounidense.

Casi 8 meses después, el 12 de abril de 1961, Yuri Gagarin realizó el primer vuelo espacial tripulado en la historia de la humanidad.

arc/gfa

RELACIONADOS