Por Deisy Francis Mexidor
Corresponsal jefa en Estados Unidos
Estados Unidos e Israel iniciaron “operaciones de combate importantes” en Irán con el objetivo de destruir la capacidad militar del país y promover un cambio de régimen, anunció Trump en un comunicado en video publicado en redes sociales el 28 de febrero a las 2:30 am, hora del Este.
En el audiovisual Trump acusó a Irán de llevar a cabo “terrorismo masivo” desde la Revolución Islámica de 1979 y declaró: “No vamos a tolerarlo más”.
“Vamos a destruir sus misiles y a arrasar su industria misilística”, amenazó el mandatario estadounidense al recalcar: “Vamos a aniquilar su armada, vamos a asegurarnos de que los agentes terroristas de la región ya no puedan desestabilizar la región ni el mundo ni atacar nuestras fuerzas”. Y nos aseguraremos de que Irán no obtenga un arma nuclear”, añadió.
En una declaración de ocho minutos, publicada a través de su cuenta X, Trump, con una gorra blanca con la inscripción “USA” y de pie en un podio presidencial, admitió el riesgo de bajas estadounidenses en esta nueva aventura militar.
“Mi administración ha tomado todas las medidas posibles para minimizar el riesgo para el personal estadounidense en la región”, declaró en el video.
Instó al pueblo iraní a permanecer en sus hogares durante el bombardeo y “cuando terminemos, asuman su gobierno; será suyo. Esta será probablemente su única oportunidad durante generaciones”.
En Israel, el primer ministro Benjamín Netanyahu emitió un comunicado en el que afirmaba que el objetivo de la operación era “eliminar la amenaza existencial que representa el régimen terrorista en Irán”.
“Agradezco a nuestro gran amigo, el presidente Donald Trump, su liderazgo histórico… Nuestra acción conjunta creará las condiciones para que el valiente pueblo iraní tome las riendas de su destino”, indicó.
Algunos funcionarios estadounidenses han mostrado su preocupación por entrar en un conflicto de este tipo sin tener una idea clara de cómo terminará, comentan algunos observadores.
El presidente Trump llegó la noche del 27 de febrero a Mar-a-Lago, donde él y sus principales asesores monitoreaban la situación.
Hace tres semanas, el 6 de febrero, Estados Unidos e Irán se sentaron en sus primeras negociaciones indirectas desde junio pasado, después del ataque ordenado por Trump contra tres instalaciones nucleares iraníes.
Dadas las personalidades involucradas y la falta de confianza entre Teherán y Washington, así como las profundas diferencias sobre qué discutir, el proceso diplomático estaba destinado a fracasar en algún momento, apuntaron comentaristas de prensa.
El presagio resultó acertado. Tras el nuevo fracaso de las conversaciones, la guerra es la realidad. Por segunda vez en menos de un año, Trump ha ordenado una campaña de bombardeos estadounidenses contra Irán.
PIDEN ACCIÓN DEL CONGRESO
“Trump ha lanzado una guerra ilegal de cambio de régimen en Irán, poniendo en riesgo vidas estadounidenses”, escribió en X el representante demócrata Ro Khanna, quien patrocina junto al republicano Thomas Massie, una resolución destinada a frenar los poderes bélicos de Trump contra Irán.
Khanna instó en su mensaje que el “Congreso debe reunirse el lunes para votar” sobre esta iniciativa que está recibiendo el apoyo del líder demócrata de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries.
Jeffries emitió el 26 de febrero un comunicado junto con otros líderes de su partido en el que anticipaban que la semana entrante forzarán una votación sobre la resolución de Khanna y Massie.
“Tan pronto como el Congreso se reúna de nuevo la semana que viene, obligaremos a la Cámara de Representantes al completo a votar la resolución bipartidista Khanna-Massie sobre los poderes bélicos”, subrayó.
La iniciativa legislativa exigiría que el presidente Trump acudiera al Congreso para justificar el uso de la fuerza militar contra Irán. Emprender una nueva guerra en Medio Oriente es una imprudencia, advirtió.
Por su parte, el senador Tim Kaine denunció los ataques calificándolos de “peligrosos, innecesarios e idiotas” y de ser “un error colosal”. Rezo para que no les cueste la vida a nuestros hijos e hijas uniformados y en las embajadas de toda la región, declaró el legislador en un comunicado difundido el 28 de febrero.
Kaine dijo que el Senado debería reanudar inmediatamente sus sesiones y votar sobre su “Resolución de Poderes de Guerra para bloquear el uso de las fuerzas estadounidenses en hostilidades contra Irán”. Todos los senadores deben declarar públicamente esta acción peligrosa, innecesaria e idiota, reiteró.
Tras la operación militar del pasado 3 de enero contra Venezuela, Kaine también trató de lograr una respuesta de la Cámara Alta para limitar los poderes de guerra del presidente; sin embargo, no prosperó.
Similar petición hizo el senador demócrata por Nueva Jersey, Andy Kim, al solicitar el retorno de los legisladores a Washington y aprobar de inmediato una resolución sobre poderes de guerra.
“En este momento, no tengo ninguna confianza en este presidente que ha violado tan flagrantemente nuestra Constitución”, enfatizó.
Por eso deberíamos hacer que el Congreso vuelva a sesionar de inmediato para la votación sobre los poderes de guerra y reafirmar la voluntad del pueblo estadounidense, que, insisto, no quiere que esté en guerra, agregó Kim, miembro del Comité de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales del Senado.
“Estoy listo para regresar al Senado hoy mismo. Creo que el Congreso debería reunirse de inmediato para revisar esto”, precisó el senador en una entrevista concedida a CNN.
El Pentágono denominó los ataques Operación Furia Épica, mientras Israel lo llamó operación conjunta Rugido del León.
La administración Trump le colgó otra designación a Irán. “Hoy (27 de febrero) designo a Irán como Estado patrocinador de detenciones injustificadas (…) Esta práctica abominable debe cesar”, expresó el secretario de Estado, Marco Rubio.
El pasado año Trump emitió una Orden Ejecutiva para Proteger a los Ciudadanos Estadounidenses de la Detención Injustificada en el Extranjero y luego el Congreso aprobó la Ley para Contrarrestar la Detención Injustificada de 2025, que autoriza al Departamento de Estado a designar a Irán como Estado patrocinador de detenciones injustificadas.
El secretario de Estado exhortó incluso a que “ningún estadounidense debería viajar a Irán por ningún motivo” y llamó a los que se encuentran actualmente en Irán “a que se vayan de inmediato”.
Algunos reportes en medios locales señalan que Rubio alertó a algunos miembros del “Grupo de los Ocho” del Congreso antes de los ataques contra Irán.
De acuerdo con CBS News, el senador Mark Warner, vicepresidente del Comité de Inteligencia del Senado, fue uno de los legisladores notificados respecto a la inminente acción militar.
El Grupo de los Ocho está compuesto por los cuatro principales líderes de la Cámara de Representantes y el Senado, junto con los principales demócratas y republicanos de los comités de inteligencia de ambos órganos del legislativo.
Bases estadounidenses en Qatar, Arabia Saudita, Baréin, Kuwait, Iraq, Emiratos Árabes Unidos y Jordania fueron atacadas por misiles iraníes, reportó Axios.
Informes procedentes de Irán denunciaron que un ataque estadounidense e israelí impactó una escuela de niñas y causó decenas de muertes en el extremo sur del país.
“El edificio destruido es una escuela primaria para niñas en el sur de Irán. Fue bombardeado a plena luz del día, cuando estaba lleno de alumnas”, dio a conocer el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, en una publicación en redes sociales, donde compartió imágenes de las consecuencias de ese acto de agresión.
Los medios estatales iraníes informaron que 53 estudiantes murieron y 63 resultaron heridos.
ANTECEDENTES
Trump incrementó su retórica contra Irán a principios de este año y emitió opiniones injerencistas respecto a protestas que ocurrían en ese país.
Amenazó con castigar a Teherán si había represión a los manifestantes, pero después cambió el discurso hacia el tema nuclear, para lo cual mandó a sus enviados, Steve Witkoff y Jared Kushner, a mantener múltiples rondas de negociaciones en Ginebra. La tercera concluyó el 26 de febrero.
“Soy yo quien toma la decisión. Prefiero un acuerdo a no hacerlo, pero si no lo logramos, será un día muy malo para ese país y, muy tristemente, para su gente, porque son grandes y maravillosos, y algo así nunca debería haberles sucedido”, escribió Trump, quien había lanzado su ultimátum de 10 a 15 días para alcanzar el escurridizo pacto.
Ante el refuerzo del despliegue militar estadounidense en la región, se preguntó Witkoff por qué Irán no había “capitulado” y el interés del comentario no reside en su tono, sino en su premisa. Parte de la convicción de que la superioridad militar y financiera debería traducirse en concesiones políticas, destacó un artículo de la prensa iraní.
La combinación de sanciones económicas, aislamiento diplomático y presión militar se concibe como un lenguaje universal para Washington. Cuando no produce el resultado esperado, la conclusión habitual es que la presión debe intensificarse. Lo que Witkoff expresa es, en realidad, la incapacidad de concebir que Irán tenga una lógica propia, consistente y calculada, añadió.
El ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr al-Busaidi, quien se reunió con el vicepresidente JD Vance en esta capital, comentó su frustración por X.
“Estoy consternado. Una vez más, las negociaciones activas y serias se han visto socavadas. Esto no beneficia ni a los intereses de Estados Unidos ni a la causa de la paz mundial”, escribió el canciller omaní, quien sirvió en la mediación de las negociaciones.
La agresión -que incendiaría el Medio Oriente- se produjo horas antes de que Estados Unidos e Irán tuvieran “al alcance” un eventual acuerdo, según el propio al-Busaidi.
Irán aceptó en las negociaciones con Estados Unidos no almacenar uranio enriquecido, sobre lo que definió como un paso decisivo para evitar una guerra.
Aunque un alto funcionario iraní aseguró que el enriquecimiento de uranio “no se detendrá bajo ninguna circunstancia”, reiterando el principio del uso pacífico de la energía nuclear.
“En la propuesta presentada por Irán a Estados Unidos se han respetado todas las líneas rojas y las estrategias del Sistema Islámico en el ámbito nuclear, y el tema del enriquecimiento de uranio no se detendrá bajo ninguna circunstancia”, destacó el jefe del Comité de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, Ebrahim Azizi, citado por HispanTV.
También el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Seyed Abás Araqchi, describió la reciente ronda de negociaciones como una de las más serias y detalladas hasta el momento, pero la realidad decepciona.
En junio Trump quería destruir o al menos degradar gravemente el programa nuclear iraní. Esta vez, el objetivo es más ambicioso, quiere el cambio de régimen.
El mandatario republicano, que añora un Premio Nobel de la Paz, se jactó durante su campaña presidencial de 2024 de que no se involucraría en ningún conflicto bélico, pero al parecer está blandiendo la espada con cierta frecuencia.
En la Estrategia de Defensa Nacional de Estados Unidos 2026 se formaliza una redefinición profunda del uso de la fuerza, la gestión de alianzas y el papel de Washington en el sistema internacional.
Durante el discurso del Estado de la Unión la noche del 24 de febrero, Trump dedicó unos minutos a hablar de Irán. Apenas explicó por qué había acumulado la mayor cantidad de potencia de fuego militar estadounidense en Medio Oriente desde la invasión a Iraq en 2003, notó el diario The New York Times.
Alegó que Irán quería llegar a un acuerdo con Estados Unidos y que él prefería resolver las tensiones mediante la diplomacia, pero que no había escuchado decir a Teherán “esas palabras secretas: nunca tendremos un arma nuclear”.
REACCIONES MUNDIALES
De inmediato hubo reacciones, entre ellas, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia condenó los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, definiéndolos de “medida imprudente” y “acto de agresión armada deliberado, premeditado y no provocado”.
Por su parte, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, convocó a una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El estallido de la guerra entre los tres países conlleva graves consecuencias para la paz y la seguridad internacionales, apuntó.
Mientras, los presidentes del Consejo Europeo y de la Unión Europea, António Costa y Ursula von der Leyen, respectivamente, dijeron que los ataques son “sumamente preocupantes”. Al exponer sus mensajes por separado en la red social X, ambos abogaron para que ambos lados ejerzan la máxima moderación y que se respete el derecho internacional.
Pedro Sánchez, presidente de España, rechazó “la acción militar unilateral de Estados Unidos e Israel, que constituye una escalada y contribuye a un orden internacional más incierto y hostil”. No podemos permitirnos otra guerra prolongada y devastadora en Medio Oriente, puntualizó.
El ministro de Asuntos Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, dejó claro al condenar los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán que “estas acciones irresponsables quebrantan la paz y la seguridad internacionales y constituyen una clara violación del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas”.
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