lunes 23 de febrero de 2026

La industria argentina hace agua

Buenos Aires (Prensa Latina) El cierre de Fate, con una historia de 80 años fabricando neumáticos en el partido bonaerense de San Fernando, y el de la fábrica de alfajores La Paila en Córdoba, reflejan un marcado deterioro de la producción y el empleo en Argentina que algunos llaman “industricidio”.

Por Martin Hacthoun

Corresponsal jefe en Argentina

Y lo peor es que esa tendencia puede agravarse: “Esto recién empieza” es la alerta industrial que pronostica un 2026 con más casos como Fate y La Paila, advierte en un comentario Ariel Maciel, editor de Economía Política del diario Perfil.

En febrero también cerraron Stellantis, Tres Arroyos, Metalfor, Corona, Paty, Verónica, Marengo, La Anónima, La Paila y Galeno ART, mientras otras están en muy sensible estado.

La histórica fábrica de tractores Pauny en Las Varillas, Córdoba, cuyos habitantes le dieron el voto a Javier Milei, entró en crisis y la planta de cerveza Corona planea echar a la mitad de sus trabajadores por la caída del consumo.

Esa es hoy una realidad que no se puede ignorar. El cierre de Fate el 18 de febrero dejó en la calle a 920 trabajadores y afectó duramente a una amplia cadena comercial y de proveedores.

Inmediatamente, el gobierno dictó la conciliación obligatoria durante 15 días para un arreglo entre la patronal y los obreros, y así esta quiebra no enrareciera más el ambiente cuando se debate en el Congreso la conflictiva reforma laboral.

Otro ejemplo del “industricidio” que ha generado la política económica de la administración de Javier Milei es la crisis que vive Granja Tres Arroyos, el mayor frigorífico de Argentina que está al borde de la quiebra a causa de la desmedida importación de pollo desde Brasil, permitida por el ejecutivo.

Se habla del despido de 450 trabajadores en marzo. Su dueño, Joaquín de Grazia, defendía públicamente el modelo Milei y en este momento “quedó de cara al precipicio”, señala un artículo en la revista digital LaPolíticaOnLine.

La crisis en la industria comenzó a mostrar su dimensión estructural en el modelo económico de Milei y ya impacta en empresarios que hasta hace poco festejaron con bombos y platillos el proyecto libertario, como el caso de Joaquín de Grazia, añade la publicación.

Granja Tres Arroyos vive días críticos debido a la importación descontrolada de pollos de Brasil, que en el 2025 se acercó a las 20 mil toneladas, creciendo más de 300 por ciento respecto al año anterior.

Además de la avalancha de pollos brasileños -indica la publicación- la empresa también sufrió el cierre de exportaciones de carne avícola al mercado europeo a raíz de las restricciones sanitarias por el rebrote de la gripe aviar. Esto agravó el cuadro financiero en un sector donde la venta externa es clave para equilibrar costos.

LPO cita otro caso que desata alarma en el sector avícola: el destino de Cresta Roja, la empresa viene a los tumbos desde hace más de una década. Fue absorbida por Tres Arroyos y luego se hizo cargo la familia Peña de La Anónima, muy cercana al expresidente derechista Mauricio Macri, pero no lograron acomodarla. En 2024 hubo nuevos despidos de su planta de Esteban Echeverría y ahora hablan directamente de cerrarla.

Más de 21 mil firmas cerraron desde que Javier Milei llegó a la Presidencia en diciembre de 2023, y eso provocó la pérdida de 250 mil a 300 mil puestos formales de trabajo, según la fuente que se consulte.

En un agravamiento de la disputa entre el presidente y la vicepresidenta, Victoria Villarruel en funciones de ejecutiva durante el viaje de Milei a Washington, criticó el modelo económico oficial y opinó que “sin producción nacional no hay política de gobierno”.

“Pero el problema no es lo que pasó hasta ahora, sino lo que vendrá”. Esa es la gran preocupación del sector industrial que ve en la icónica fábrica argentina de neumáticos el futuro inmediato de sus negocios, señaló Maciel.

“El caso de FATE es notorio, porque se trata de un grande. Pero habrá más casos FATE, más medianas y más pymes que no podrán seguir con una competencia desleal y una crisis de consumo”, aseveró.

El cierre de Galeno ART, una aseguradora de riesgos laborales, hizo sonar de nuevo la alarma, pues no solo dejó a 600 empleados y agentes en la calle, sino que el Grupo Galeno que tiene agencias en varias ciudades del país es incapaz de dar amparo a esos desempleados.

Jorge Sola, uno de los dirigentes de la CGT y secretario general del gremio del Seguro, advirtió que la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei genera mucha preocupación en este sector pues no resuelve esta problemática, sino -temen- dispare un incremento mayor de la litigiosidad.

Aparte del económico, al empresariado le preocupa el creciente conflicto social, y avizoran un derrumbe más contundente del empleo, que “puede ser la piedra en el zapato del programa económico y político de Javier Milei, como le sucedió a Carlos Menem en la última parte de la década del 90”, según recordó otro líder industrial citado por el diario Perfil.

Un estudio del Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella concluye que la economía argentina tiene 99 por ciento de caer en recesión. El Índice Líder (IL) que elabora la institución busca anticipar los cambios de ciclos económicos, y marca que la actividad no tendrá el repunte previsto.

Sus expertos advierten que sigue cayendo el desempeño de sectores altamente relevantes para la actividad económica y para el empleo, como la industria manufacturera, la construcción y el comercio; y también se están estancando los salarios, acompañado de una pérdida de puestos formales.

Por lo tanto, se espera un mayor estancamiento de la demanda que conduzca a un menor nivel de actividad.

En un análisis de los últimos informes de comercio exterior, el diario Página12 detectó una agudización de la crisis del sector fabril, ya que se desploman las importaciones de insumos y maquinarias, al tiempo que se multiplican las de bienes de consumo.

Las importaciones ligadas a la inversión productiva registraron en enero una caída alarmante. Las compras de bienes intermedios, es decir, de insumos para la elaboración de productos, se desplomaron 18,8 por ciento contra igual mes de 2025. Las de piezas y accesorios, peor: bajaron 36,5 por ciento. Las de maquinarias y equipos disminuyeron 14 por ciento, detalla el periódico.

Esos datos anticipan una agudización del proceso de desindustrialización que pesa sobre el país. Ya no alcanza ni con el dólar barato para convencer a los industriales a arriesgar capital para producir, en un escenario de achicamiento del mercado interno, mientras que las divisas sí se van cada vez más en importaciones de bienes de consumo, en plataformas como Shein, Temu o Amazon, y en autos, explica Página12.

Y compara: la adquisición de vehículos en el exterior trepó 106,8 por ciento frente a enero del año pasado, mientras que la producción nacional de automóviles retrocedió en el mismo mes 30,1 por ciento interanual.

La crisis condujo al grupo Stellantis, que produce vehículos Peugeot y Citroën, a la suspensión de la producción hasta marzo, por lo cual los trabajadores de la planta de Martín Coronado cobrarán solo el 70 por ciento del salario hasta que vuelvan a echar a andar las maquinarias. Eso, si Stellantis decide abrir.

arb/mh

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