martes 20 de enero de 2026

Venezuela, América Latina y los ataques de Trump al orden mundial

Ciudad de México (Prensa Latina) Violación al derecho internacional y golpe a la Carta de las Naciones Unidas fueron algunas de las expresiones utilizadas en México para definir la agresión de Estados Unidos contra Venezuela el 3 de enero último.

Por Lianet Arias Sosa

Corresponsal jefe en México

Políticos, intelectuales, artistas y representantes de disímiles sectores de la sociedad, incluso algunos alejados de la izquierda del espectro político, denunciaron el peligroso rumbo impuesto al planeta en lo que algunos califican de nuevo “desorden” global.

En entrevista con Prensa Latina, el doctor en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México, José Antonio Hernández, consideró que los ataques militares de Washington marcan otro paradigma dentro de las relaciones internacionales.

“Tenemos una clara violación a la Carta de las Naciones Unidas, sobre todo este artículo que prohíbe de cualquier forma la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial de cualquier Estado. Hay una violación de la soberanía de Venezuela y a la no intervención”, sostuvo.

En este sentido, señaló como otra grave violación el secuestro a un jefe de Estado en ejercicio pleno, el presidente Nicolás Maduro, lo cual a su juicio marca un precedente alarmante para cualquier otro país de América Latina o en general del sur global.

Aludió al impacto en el multilateralismo, sobre todo a partir del discurso del mandatario estadounidense, Donald Trump, acerca de la salida de diversos organismos internacionales, que “afecta sin duda esta arquitectura global creada después de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945)”.

En su opinión, a través de lo que el republicano llama la “Doctrina Donroe” (en alusión a la Doctrina Monroe, concebida por Washington para imponer sus intereses en el área) hay un debilitamiento muy fuerte de la ONU y del multilateralismo en América Latina.

“Me parece que con esto se normaliza la idea de que cualquier país o cualquier potencia, en este caso, Estados Unidos, puede atacar unilateralmente a cualquier otro Estado con pretextos como la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico” u otro, advirtió.

El investigador refirió que en la alocución de Trump horas después del ataque contra Venezuela, que dejó un saldo de unos 100 muertos, entre ellos, 32 cubanos, el magnate ni siquiera se tomó el trabajo de ocultar su verdadero objetivo: el petróleo del país de Suramérica.

Para el también especialista del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe, entramos a un mundo en el que “la ley del más fuerte es la que se hace aplicable, algo bastante peligroso sobre todo para las naciones periféricas”.

¿QUÉ ESCENARIO SE ABRE PARA AMÉRICA LATINA?

Tras los ataques militares contra Caracas y otras zonas de la República Bolivariana, Hernández auguró una reconfiguración del escenario regional, con una mayor polarización hemisférica entre los países que apoyan a Washington y los que se oponen a un tutelaje o intromisión.

Además, mencionó las amenazas de Estados Unidos contra Colombia, México o Cuba, y consideró que se vuelve más latente el peligro de que Washington agreda militarmente o trate de tener injerencia por otros medios como las elecciones, lo cual fue patente hace poco en Honduras.

Unos días antes de los comicios en la nación centroamericana, Trump publicó una serie de mensajes en los cuales dio su apoyo explícito a Nasry Asfura, presidenciable del derechista Partido Nacional, quien el 24 de diciembre fue proclamado mandatario electo.

El republicano llamó a los hondureños a no votar por la candidata del oficialista Partido Libertad y Refundación, Rixi Moncada, a quien calificó de comunista, y amenazó con cortar toda ayuda económica a aquella nación si ello sucedía.

Sobre la próxima cita ante las urnas en Colombia, prevista para mayo, el analista pronosticó que Trump tratará de respaldar a la oposición al presidente Gustavo Petro, como lo hizo en el caso de Honduras, y modificar el tipo de gobierno en ese país de Suramérica.

Acerca de la relación de Washington con México, una nación cuya economía está profundamente interconectada con la de su vecino por el tratado de libre comercio entre ambos y Canadá, calificó de “muy complicado que pueda ir hacia algún tipo de intervención militar”.

Sin embargo, dijo, “existirán las amenazas y la intimidación, sobre todo para poder llevar a cabo negociaciones a su favor”.

Ante el nuevo escenario internacional, el doctor destacó la postura de principios mantenida por México, en la cual sobresale una condena muy explícita al intervencionismo y la aplicación de una diplomacia dirigida a proteger la soberanía nacional.

“Creo que de alguna forma la presidenta (Claudia Sheinbaum) ha hecho lo posible por mantener una relación cordial (con Estados Unidos) sin abandonar el llamado a la no intervención y la defensa de la soberanía”, apreció Hernández.

LÍMITES A TRUMP

Al responder a una pregunta sobre cuál pudiera ser la vía para poner límites a Trump, quien abiertamente demuele el derecho internacional y las reglas hasta ahora establecidas, el investigador apuntó que estos límites tendrán que venir del propio Estados Unidos.

“Veo una respuesta bastante débil, tanto a nivel regional como de las otras potencias a nivel mundial, en el caso de Venezuela y, por lo tanto, no veo que haya algún tipo de límites para el gobierno de Trump desde afuera, aún menos de los organismos internacionales”, expuso.

El experto sí percibe, en contraste, fuertes límites que pudieran generarse a partir de la política interna del país norteño, en el cual se han producido movilizaciones muy importantes en aquel territorio, en tanto la aceptación del republicano registra una caída.

“Vienen elecciones justamente en noviembre para el Congreso y ahí, si pierde la mayoría, pues este puede ir poniéndole no solamente límite, sino que incluso se podría hablar de un impeachment (juicio político), como en el primer período, hacia Donald Trump”, comentó.

“Todo este cuadro de las movilizaciones, de las elecciones, de la caída en las encuestas, de las afectaciones económicas que han tenido los estadounidenses y, por lo mismo, la baja simpatía hacia Trump, va a ir generándole diversas limitaciones”, afirmó.

A ello se suman también cuestiones legales que todavía tiene abiertas el magnate dentro de Estados Unidos.

“Veo más unas fuerzas internas que puedan poner estos límites, una presión interna a través de la oposición, de los Congresos, de la opinión pública. Justamente esta opinión que, en la gran mayoría, se opone a las intervenciones militares”, manifestó.

arc/las

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