domingo 30 de noviembre de 2025

Baracoa, un lugar maravilloso de Cuba

La Habana (Prensa Latina) Uno de los lugares más maravillosos de Cuba para el turismo de naturaleza, aventuras y ruralidades lo es sin dudas la oriental ciudad de Baracoa y sus alrededores, con un paisaje envidiable.

Por Roberto F. Campos

De la redacción de Economía

Se trata de un municipio ubicado en la oriental provincia de Guantánamo que resultó la primera población fundada por los españoles y donde se erigió la primera catedral que tuvo el país. Los colonizadores españoles la nombraron Villa de Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa, el 15 de agosto de 1511, al iniciar la colonización en el siglo XVI.

Su nombre, de origen arahuaco, significa Tierras altas, y hoy la llaman Ciudad Primada de Cuba, Ciudad Paisaje, Ciudad de las Aguas y Ciudad de las Montañas.

Está rodeada de macizos montañosos, adornados por una vegetación de bosques vírgenes, pletóricos de flora y fauna endémica, con ríos cristalinos y playas rodeadas de uvas caletas, almendros y cocoteros, lo que le otorga un sello distintivo.

Por las cercanías del centro urbano fluye el río Miel y entre otras vías fluviales se cuentan el río Toa, el más caudaloso de Cuba y el Yumurí.

UN VIAJE INOLVIDABLE

El Castillo de Seboruco de Santa Bárbara (actual hotel El Castillo) radica en la parte noroeste de la ciudad de Baracoa, sobre una falda de más de 100 metros sobre el nivel del mar.

Su posición es muy ventajosa ya que desde esa altura se mantenía controlada la bahía de Baracoa, la ensenada del Miel y el resto de la ciudad.

Es el tercer edificio del sistema defensivo y el más importante de todos y aunque subir hasta la instalación hotelera se hace un poco trabajoso para quienes lo hacen a pie, por una larga escalinata, vale la pena, pues las mejores fotografías se toman desde ese promontorio.

Componente de las tres principales edificaciones del sistema defensivo desarrollado en Baracoa en el siglo XVIII, fue declarado monumento nacional en 1978.

Sufrió numerosas transformaciones en su arquitectura a través de los años hasta quedar en su formación actual. En 1898 alojó a las tropas invasoras norteamericanas.

Después de 1959 se utiliza como cuartel de la milicia. En la década del 70, del siglo XX es convertido en hotel y en 1992 fue objeto de una remodelación que le aportó mayores comodidades y servicios.

Su planta está diseñada para adaptarse a las características del terreno irregular en el cual se encuentra enclavado, sus muros son de mampuesto de 0,60 metros de espesor con aspilleras, con una estructura en el techo de madera compuesta por alfarjes, soleras, entablamento y la cubierta es de tejas francesas.

El edificio principal se extiende sobre un área de mil 820 metros cuadrados (m2) y el conjunto en su totalidad , un área total de tres mil 968 m2.

Sus características arquitectónicas unidas a las particularidades del área de enclave revisten a esta edificación y su entorno de gran valor monumental y se encuentra en muy buen estado de conservación.

Otras fortalezas son el El Fuerte La Punta, situado al noroeste de la ciudad de Baracoa, en la punta de Burén en la entrada del puerto y su principal misión era proteger el mismo.

Es parte del sistema defensivo construido en la Villa en el siglo XVIII, en previsión de los conflictos bélicos entre las potencias dominantes en el mar Caribe y para la defensa de la ciudad contra el ataque de corsarios y piratas.

Su muro perimetral ó parapeto presenta grandes almenas y mide 3,6 metros, construido con mampuesto de gran espesor y el tambor con el muro más de 5,5 metros.

En 1978, se le practica una intervención dirigida por el Arquitecto Walter Betancourt, quien lo convierte en un restaurante con elementos que refuerzan el carácter de esta edificación y lograron mantenerse en muy buen estado de conservación hasta estos días.

Le sigue el Fuerte Matachín, cuando desde la primera mitad del siglo XVIII se estableció en Baracoa un sistema defensivo frente a las crecientes incidencias comerciales, el corso, la piratería y las rivalidades entre España e Inglaterra, que repercutían de una forma u otra sobre la ciudad.

En aquella época la nombraban Defensa de Playa de Miel o Punta de Esteban, pero fue a inicios del siglo XIX cuando recibió el nombre Fuerte de Matachín, sin saberse hasta nuestros días cuándo ni por qué.

La fortaleza permite proteger, además de la playa y la ensenada, la entrada de la ciudad por tierra y por el puerto, hacia el Este.

Las autoridades rescataron el Fuerte de Matachín y bajo la asesoría de la dirección de Patrimonio Cultural lo restauraron e reinauguraron el 10 de octubre de 1981 y pasó a ser el Museo Municipal de Baracoa.

Se trata de una urbe históricam pero viva, de la que ha dado referencia en varias ocasiones el historiador Alejandro Hartman.

La región está enmarcada como parte del Parque Nacional Alejandro de Humboldt.

Baracoa limita con otros municipios: al sureste con Maisí, al suroeste con Imías y San Antonio del Sur, y al oeste con Yateras y Moa, este último perteneciente a la provincia de Holguín.

El territorio ocupa un área de 976,6 kilómetros cuadrados y alcanza su mayor extensión de este a oeste entre la desembocadura de los ríos Yumurí, al Oriente, y Jiguaní, al Occidente. Es el mayor municipio de la provincia de Guantánamo y ocupa 15,3 por ciento del territorio provincial.

A partir de 1976, como parte de la división político-administrativa, se crea Baracoa, perteneciente a la Oriental provincia de Guantánamo, el cual queda estructurado por 15 consejos populares enumerados de oeste a este para conformar el municipio número cuatro del territorio:

Consejos con nombres muy peculiares como Nibujón, Cayo Güin, Quiviján, Mabujabo, El Turey, La Playa, La Asunción, La Reforma, Cabacú, 30 Aniversario, Sabanilla, Kamal, Mosquitero, Mata-Guandao y Mandinga.

El municipio se enfrenta a un gran reto natural y geográfico, el predominio de áreas montañosas con un 95 por ciento y una inclinación del terreno de más de 15 por ciento.

EL YUNQUE, SIEMPRE EL YUNQUE

Baracoa es conocida como la tierra de las cuchillas, las Terrazas Marinas, los Tibaracones y el Yunque.

Tiene una topografía abrupta, con muy pocas zonas llanas. Cerca del 95 por ciento del área total del municipio tiene un relieve de alturas clasificado como pre-montañoso, de montañas pequeñas y bajas. Caracteriza el relieve la existencia de cuchillas con pendientes, así como la formación geológica.

El café y el coco, son productos predominantes en la región con nueve mil 455 hectáreas de cocoteros y seis mil 216 de cacao.

Y el turismo, representa en la actualidad una posición económica fundamental, con lugares maravillosos para los viajes de naturaleza y aventuras, con tres hoteles como Porto Santo, El Castillo y La Rusa, este último con la latente presencia de una ciudadana del país eslavo que quedó en la literatura universal plasmada en una novela del cubano Alejo Carpentier.

Se suman Villa Maguana, fincas, parques, recorridos de río y montaña, viajes al Yunque de Baracoa, por un ascenso de unos cinco kilómetros, para los más aventureros, y un sistema que incluye también la Finca turística Duaba.

Lugares históricos, relacionados con la guerra de independencia del colonialismo español, y la belleza de un entrono que sorprende a cada paso, tanto en los recorridos de ciudad como de naturaleza.

Los visitantes que lleguen a la Ciudad Primada de Cuba disponen de otras opciones como: Finca la Esperanza de Flora y Fauna, Finca turística Duaba, instalaciones de la Cadena Palmares, otras organizadas por las cadenas turísticas que operan en el municipio.

Ruta del chocolate, visita al centro histórico, la iglesia, la casa de la trova, dialogar con los lugareños, conocer las leyendas, hay mucha tela por donde cortar, para una estancia que por lo general genera una segunda y tercera visitas, por la belleza, el entorno y la magia de esa parte de Cuba.

arc/rfc

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