miércoles 22 de julio de 2026

Panamá apuesta por tradición deportiva

Ciudad de Panamá (Prensa Latina) Con una historia estrechamente ligada a los Juegos Centroamericanos y del Caribe (JCC), tanto como país organizador como protagonista en numerosas disciplinas, Panamá se prepara para afrontar la edición de Santo Domingo 2026 con la aspiración de ampliar su legado deportivo y mejorar resultados en el certamen regional más antiguo del continente.

Por Mario Hubert Garrido

Corresponsal jefe en Panamá

Los XXV JCC, previstos del 24 de julio al 8 de agosto de 2026 en República Dominicana, tendrán un significado especial al conmemorar el centenario de estas justas, inauguradas en México en 1926 y convertidas desde entonces en el principal escenario del deporte regional.

Panamá figura entre las naciones con mayor tradición dentro del movimiento centrocaribeño.

Su mayor aporte histórico ocurrió en 1938, cuando la capital istmeña acogió la IV edición de los Juegos, convirtiéndose en el primer país de Centroamérica en organizar el evento.

Aquella cita reunió a cientos de atletas de la región y representó un impulso decisivo para el desarrollo de la infraestructura deportiva nacional, además de consolidar al país como un referente organizativo dentro del ciclo olímpico.

La organización de aquellos Juegos dejó instalaciones que durante décadas sirvieron de escenario para competencias nacionales e internacionales, y fortaleció la institucionalidad deportiva panameña en momentos de crecimiento del deporte organizado. Desde entonces, Panamá ha participado de forma constante y volvió a ser escenario de la magna justa en 1970, aportando figuras que han brillado en disciplinas como atletismo, boxeo, béisbol, levantamiento de pesas, natación, judo, gimnasia y lucha, entre otras, contribuyendo al incremento sostenido del medallero nacional.

FÚTBOL Y BÉISBOL

Uno de los deportes que genera mayor expectativa para Santo Domingo 2026 es el fútbol masculino. El sorteo oficial ubicó a Panamá en el Grupo B, junto a Cuba, Costa Rica y Colombia, mientras que el Grupo A quedó integrado por México, Guatemala, República Dominicana y Venezuela.

El objetivo del conjunto canalero será avanzar a las semifinales en un torneo de elevada exigencia competitiva, donde enfrentará a varias de las selecciones con mayor tradición futbolística en el área.

Sin embargo, el deporte que históricamente mayor identificación despierta entre los aficionados panameños continúa siendo el béisbol, disciplina que ha otorgado importantes satisfacciones internacionales al país y que volverá a ocupar un lugar protagónico dentro de las aspiraciones nacionales en Santo Domingo.

La Selección Mayor inició su preparación oficial para los Juegos bajo la dirección del experimentado entrenador Alberto Macré, quien encabeza un proceso de trabajo enfocado en conformar un plantel competitivo para enfrentar uno de los torneos de mayor nivel del ciclo olímpico regional.

Los entrenamientos comenzaron en la Academia Mariano Rivera, ubicada en La Chorrera, provincia de Panamá Oeste, instalación considerada uno de los principales centros de desarrollo del béisbol aquí y que lleva el nombre del legendario expelotero miembro del Salón de la Fama de las Grandes Ligas.

El torneo de béisbol reunirá a ocho selecciones: Panamá, República Dominicana, Cuba, Puerto Rico, Colombia, Curazao, Nicaragua y México, un cartel que refleja la fortaleza tradicional de este deporte en el Caribe y Centroamérica.

La competencia se disputará bajo el sistema de todos contra todos a una sola ronda. Los dos primeros equipos de la clasificación general disputarán la medalla de oro, mientras que los ocupantes del tercer y cuarto lugar jugarán por el bronce.

Para Panamá, el desafío será considerable, teniendo en cuenta la calidad de rivales como República Dominicana, Cuba, Puerto Rico y México, habituales protagonistas en torneos internacionales.

No obstante, el béisbol panameño mantiene una rica tradición sustentada en generaciones de jugadores que han sobresalido tanto en ligas profesionales como en Grandes Ligas, convirtiéndose en uno de los principales símbolos deportivos del país. El conjunto nacional buscará regresar al podio regional.

EN LA CIMA DEL PODIO

Más allá de las aspiraciones en fútbol y béisbol, Panamá llegará a Santo Domingo 2026 con una delegación que combinará experiencia y juventud en disciplinas como atletismo, boxeo, pesas, judo, natación, gimnasia y taekwondo, con la meta de superar sus actuaciones recientes y contribuir al crecimiento del deporte nacional.

A casi nueve décadas de haber organizado unos históricos Juegos Centroamericanos y del Caribe, Panamá afrontará la edición del centenario con el propósito de honrar esa tradición, reafirmar su competitividad y seguir escribiendo nuevas páginas en la historia deportiva de la región.

La historia de Panamá en los Juegos Centroamericanos y del Caribe también está marcada por atletas que alcanzaron la cima del podio y se convirtieron en referentes del deporte nacional.

Entre ellos sobresale el nadador Edgar Crespo, ganador de la medalla de oro en los 50 metros pecho en los Juegos de Barranquilla 2018, donde además estableció un récord para la competencia.

En el atletismo, figuras como Irving Saladino, campeón olímpico de salto de longitud, también conquistaron títulos centrocaribeños, al igual que Alonso Edward, uno de los velocistas más exitosos de la historia panameña, múltiple campeón regional en los 200 metros.

En el boxeo, Panamá ha mantenido igualmente una tradición de campeones, mientras que el béisbol ha sido uno de los deportes de mayor arraigo popular, con actuaciones que han colocado a las novenas nacionales entre las más competitivas del área, aunque la medalla de oro centrocaribeña continúa siendo uno de los grandes objetivos pendientes para la pelota panameña.

En el medallero histórico de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Panamá acumula 420 preseas (89 de oro, 156 de plata y 175 de bronce), y se ubica entre las 10 naciones con mejores resultados en la historia del certamen.

arb/yma/ga

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