Por Livia Rodríguez Delis
Corresponsal jefE en India
Porque si hay algo que une cada pase, cada disparo a gol de ese torneo que comenzó el 11 de junio, es el balón que los protagoniza: el Adidas Trionda, hecho en Sialkot con una participación destacada femenina, cuyas manos expertas cosieron, literalmente, los sueños de millones de aficionados.
Puede que Pakistán nunca haya logrado clasificar para una Copa Mundial de la FIFA, pero su presencia en cada torneo ha sido tan constante como invisible.
Durante décadas, Sialkot, ubicada en la provincia de Punjab, ha sido el corazón palpitante de la industria mundial de fabricación de balones de fútbol con una producción de más del 70 por ciento de los balones cosidos a mano del planeta.
Este año, Forward Sports, la empresa local que comenzó como un pequeño taller en la década de 1990, ha vuelto a posicionar a Pakistán en el mapa mundial al conseguir el contrato para producir el balón oficial del certamen deportivo más visto del planeta.
La trayectoria de Forward Sports con Adidas y la FIFA no es nueva: la empresa ya había fabricado el Brazuca para Brasil 2014, el Telstar 18 para Rusia 2018 y el Al Rihla para Qatar 2022.
Trionda: un nombre que une tres naciones
El balón que rueda en la corriente Copa Mundial no es cualquier esferoide. Adidas lo ha bautizado como Trionda, un nombre para destacar el formato único de tres países anfitriones—Estados Unidos, México y Canadá y el ritmo del juego.
Su diseño es una declaración visual: una combinación de rojo, verde y azul sobre fondo blanco, con una hoja de arce por Canadá, un águila por México y una estrella por Estados Unidos.
Pero más allá de la estética, el Trionda incorpora tecnología de vanguardia: su construcción de solo cuatro paneles, la menor cantidad utilizada en un balón de la Copa Mundial, y la tecnología Connected Ball, que proporciona datos en tiempo real a los árbitros.
Cada balón pasa por exactamente 17 controles de calidad antes de ser empaquetado para la FIFA.
Asimismo, más de un millón de unidades, incluidos balones de entrenamiento, ediciones promocionales y los balones oficiales de partido, saldrán de las fábricas de Sialkot. Y detrás de cada uno de ellos, hay una historia de manos que tejen precisión.
Manos femeninas que tejen la gloria
Entre bastidores se desarrolla otra historia igualmente fascinante, la del creciente y fundamental papel de las mujeres de Sialkot en la industria que mueve al mundo.
Porque en esta ciudad, coser balones de fútbol no es simplemente un trabajo, es una oportunidad de independencia económica en hogares que luchan contra el aumento del costo de vida y la incertidumbre económica y la posibilidad de que las hijas permanezcan en la escuela en lugar de incorporarse prematuramente al mercado laboral.
Según declaraciones a la prensa de Ayesha, una costurera experta que trabaja en Forward Sports, también es orgullo plasmado en cada balón. Las mujeres constituyen hoy una parte significativa de la plantilla en muchas fábricas de balones de Sialkot, en funciones que van desde la costura y el control de calidad hasta los acabados y el embalaje, significaron sus directivos.
Fabricar un balón profesional no es tarea sencilla. Cada panel debe coserse con precisión, las medidas deben ser exactas, las imperfecciones más leves pueden afectar al producto final. El trabajo exige paciencia, concentración y destreza técnica, cualidades que destacan en las mujeres de Sialkot, aseguraron.
Para atraer y retener a trabajadoras, muchas empresas han tenido que replantearse la organización del lugar de trabajo con instalaciones separadas, espacios dedicados a la oración, servicios de transporte y, en algunos casos, apoyo para el cuidado de los hijos, significaron varias de las protagonistas.
El acuerdo con la FIFA registró un efecto multiplicador en la economía de Sialkot y más allá con la creación de empleos en la confección, el empaquetado, la logística y el manejo de maquinaria.
Las pequeñas y medianas empresas están expandiendo sus operaciones y contratando talentos y los jóvenes de Sialkot se sienten motivados a aprender oficios y emprender.
En el año fiscal 2024-25, las exportaciones de artículos deportivos alcanzaron más de 400 millones de dólares y se prevé un aumento de 10 a 15 por ciento tras la exposición del Mundial.
No obstante, el trabajo de las mujeres rara vez ocupa los titulares, aunque haya transformado una industria y miles de hogares en toda la ciudad, reconoce un informe del sector citado por la prensa paquistaní.
Quizás esa es la belleza de esta historia, que el fútbol, en su esencia más pura, pasa fronteras, selecciones nacionales y clasificaciones, y a su vez encuentra su alma en los rincones más insospechados del planeta.
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