Por Juan Carlos Díaz Guerrero
Corresponsal jefe en Venezuela
En conversación con Prensa Latina en la Plaza de la Juventud de Caracas, a propósito de la campaña “Amor con Amor se Paga”, donde cubanos y venezolanos se mezclaron en la música, el baile y la culinaria, la política venezolana reflexionó sobre diversos temas de actualidad.
Declaró que como parte de la batalla sistemática “somos la alegría y la vida en tremendo combate permanente contra la tristeza y la muerte” y por eso llamamos a que “no nos quiten la alegría, pero, sobre todo, ese vínculo “que nos hace indestructible: el amor entre nuestros pueblos”.
La integrante de la Dirección Nacional del Partido Socialista Unido de Venezuela expresó que la Revolución bolivariana desde su inicio tuvo la compañía y experiencia de la Revolución cubana.
Rememoró los primeros médicos que llegaron a cada barrio, cerro, montaña y campo de Venezuela, donde nunca antes fue un médico, y ese pueblo, se salió de la única habitación que tenía para que llegaran los cubanos, así como los primeros maestros que vinieron a multiplicar y a decirnos “Yo sí puedo”.
Nosotros, aseveró, hemos tejido una historia común, que viene de lejos, y evocó al líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, cuando responsabilizó al apóstol José Martí de ser el impulsor del movimiento que condujo al asalto al cuartel Moncada.
“También nos dijo que el héroe cubano era el principal y el más importante bolivariano de nuestra América”.
La diputada a la Asamblea Nacional por el oficialista Bloque de la Patria manifestó que la Revolución cubana también tiene una génesis en la lucha de nuestros libertadores, en el “proyecto de Bolívar de la Patria Grande nuestroamericana”.
Puntualizó que en la agenda del Padre Libertador estaba la libertad de Cuba y Puerto Rico, como “una sola nación de Repúblicas libres”.
Los comandantes Hugo Chávez (1954-2013) y Fidel Castro (1926-2016), destacó Eekhout, lograron en el siglo XXI “unir esas dos luchas en esta Revolución nuestroamericana”, la cual nos permitió avanzar, pero “hoy pasa por un momento muy complejo y difícil”, alegó.
Refirió que no solo por “la agresión brutal, bélica, genocida del imperialismo” el 3 de enero pasado, sino “por sus intentos de dividirnos, de quebrar esa unidad, de borrar esa memoria y quitarnos esta historia, que solo se preserva con hermandad y la celebración de la vida”.
Así como nos enseñó Fidel, que con solo 12 hombres y siete fusiles dijo “vamos ganar esta guerra”; y Bolívar en Pativilca, Perú, cuando al parecer todo estaba perdido, estaban divididos, no tenían municiones, y le preguntaron “Y qué piensa usted hacer ahora”, y respondió con firmeza: ¡Triunfar!
La diputada afirmó que también Chávez nos enseñó el “por ahora”, sin dejar de reconocer que “estamos en un momento difícil”, pero es el instante de la hermandad, para que “no nos dividan, siembren cizaña y prevalezca la verdad y el amor entre los pueblos”.
EL MUNDO VA A DECIR “NO AL BLOQUEO”

Interrogada sobre la votación contra el bloqueo a Cuba en la Asamblea General de la ONU el 28 de octubre, Eekhout manifestó estar segura que como ha ocurrido en los últimos 34 años, el mundo va a decir “no al bloqueo”, pero no hay un marco jurídico internacional, acotó.
Nuestra América está bajo una agresión bélica, una guerra no declarada, con un Caribe ocupado, del que no puede salir para Cuba gasolina de Venezuela, pero tampoco de México, Brasil ni puede llegar de Rusia, por lo que “hay en este momento una ocupación”, expuso.
Eso no es producto solo del poder, subrayó, sino de la desesperación de quienes no tienen la razón y “ya no pueden convencer a través de las ideas, ni de las herramientas para persuadir de que una cultura, una economía, un modelo político en crisis, deslegitimado, es una alternativa para la humanidad”.
Por eso lo que les queda es la violencia y las guerras, insistió, pero por lo que hemos andado, como decía el Padre Libertador: “el velo se ha rasgado”, somos libres y pase lo que pase “seguiremos siendo libres”.
La política bolivariana remarcó que la fórmula la dejó Chávez con la unidad, no solo la interna, sino en la región, con espíritu de lucha y acudir a todas las luchas, la económica, política, cultural, social y la mediática, para conseguir, con cada una de esas batallas, la victoria.
ALTERNATIVA SOCIALISTA
Sin embargo, reconoció que “no es un proceso sencillo” al estar la humanidad en un momento crucial en donde, como nunca antes, está la disyuntiva: socialismo o barbarie.
“Nos toca la construcción del socialismo, no será fácil, pero es el único camino que nos queda; si nos unimos estoy segura que lograremos ser invencibles, es complejo, difícil, pero hay que alimentarlo con amor, cultura y con lucha”, enfatizó.
A juicio de la presidenta del ISB, es fundamental entender que lo logrado por América Latina en este siglo XXI “es indetenible”, y lamentó que “apostamos mucho a una estructura que no es estable, los gobiernos en base a la democracia representativa, son absolutamente inestables”.
Citó al comandante Chávez cuando dijo que esa estructura solo “nos podía servir como un andamio donde apoyar la construcción de lo nuevo, un injerto como decía él”, pero había que construir el nuevo Estado.
Lamentablemente, añadió, no hemos logrado, en buena parte de nuestra América, esa construcción, al tratarse de un proceso complejo, “pero la conciencia de los pueblos está despierta y nadie la va a detener”.
Eekhout aludió a Fidel, quien manifestó que el “arma fundamental de un revolucionario son las ideas”, las cuales se convirtieron en un proyecto como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos, que trajo vida y luz para millones de seres humanos, acotó.
De igual manera, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, que definió que esta era una región de paz, y eso “no lo podemos perder”, por lo cual el debate no solo puede ser en las estructuras del poder convencional, sino “construir en la base, donde está el poder emancipador y liberador del pueblo”, reflexionó.
Enfatizó que estamos en medio de una contraofensiva imperialista desesperada ante un mundo que está cambiando y a América Latina le toca en estos momentos forjar una unidad en la base de los pueblos, sin caer en la retórica del imperio, en las campañas mediáticas, en las cizañas y la intriga.
Lo que hemos hecho juntos es demasiado grande para que nos lo quiten porque “es más grande lo que está por hacerse”, esa es la misión que tenemos, y Cuba y Venezuela seguirán al frente, unidos en esa tarea, acentuó.
arb/jcd





