Por Wilfredo Camero Hernández
Redacción Cuba
Durante la estancia en la isla de integrantes del proyecto solidario “Ruta a Cuba” y la caravana “Energía para la Vida, encendamos la luz en Cuba”, entre los que figuran diputados europeos e italianos y representantes de la sociedad civil de Italia, se patentizó la condena a la política de máxima presión impuesta por Washington a La Habana.
En declaraciones exclusivas a Prensa Latina, Papacci relató el origen de este proyecto solidario, así como los objetivos que persiguen.
“La idea surgió una noche cuando leía en el sitio web Cubadebate una noticia sobre las acciones que estaba realizando el pueblo vietnamita para ayudar a sus amigos cubanos, y decidimos que debíamos emprender una iniciativa similar”, afirmó.
Agregó que ver morir a niños, el aumento la mortalidad infantil, la cantidad de pacientes que esperan para tratarse el cáncer, la carencia de medicamentos, la falta de alimentos provocada por el bloqueo… todo ello constituye para los miembros de la Anaic un acto de genocidio.
Con respecto a la organización, señaló que durante un encuentro con la representación diplomática de Cuba en Roma, informó la disposición de actores sociales y políticos italianos de realizar campañas de recaudaciones para hacer llegar a la mayor de las Antillas insumos médicos, materiales escolares y paneles solares.
“Convocamos a grandes formaciones como la Asociación Nacional Partisana de Italia, la Organización no Gubernamental Nexus ETS y la Confederación General Italiana del Trabajo, así como a parlamentarios del Movimiento Cinco Estrellas, y de la Alianza Verde e Izquierda”, ejemplificó.
Papacci relató que las anteriores caravanas han traído donativos, pero en esta ocasión vinieron a inaugurar proyectos sociales en beneficio de 800 mil personas en todo el país, que abarcan los sectores de la educación, la salud, la cultura y la industria.
Apuntó que los círculos de la Anaic en toda Italia tienen como misión principal dar a conocer la realidad cubana y las consecuencias de las medidas impuestas por Donald Trump e instrumentadas por su secretario de Estado, Marco Rubio.
“Mantener el anonimato de las acciones que realizamos para poder sortear la persecución política y proteger a las organizaciones y personas que nos ayudan, constituye uno de los principales retos que hemos tenido que asumir para poder cumplir con nuestro encargo hacia el pueblo cubano”, señaló.
La labor comunicacional en redes sociales, realizada por jóvenes de la asociación, ha sido un puntal clave para transmitir la razón de la lucha de la nación antillana, posibilitando además contrarrestar las campañas mediáticas llevadas a cabo por los grandes medios informativos europeos y estadounidenses, añadió.
“En Italia se acercan las elecciones y espero que los diputados que nos acompañaron en esta ocasión tengan el coraje de decir la verdad sobre lo que vieron aquí en Cuba”, mencionó.
También criticó Papacci la posición actual del gobierno dirigido por la primera ministra Giorgia Meloni, al abstenerse en las votaciones efectuadas en la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la necesidad de poner fin al bloqueo contra Cuba en julio.
“Cuba no necesita clases de nadie para seguir recorriendo su propio camino y lo ha demostrado desde el año 59 hasta la actualidad”, sentenció.
“El gobierno de Italia debe tener la fuerza de decirle a Estados Unidos que no está de acuerdo con su actuar en relación a Cuba. Aquí han muerto más de tres mil personas, entre ellos, un italiano por culpa del terrorismo promovido por la nación norteña”, sentenció.
Asimismo recalcó que los gobernantes italianos y europeos no deben olvidar estos hechos.
Papacci catalogó como primordial los acuerdos tomados en el XIV Congreso de la Anaic, celebrado en la ciudad de Pescara en abril, para el fortalecimiento del trabajo de la organización.
En su mensaje a las autoridades europeas e italianas, exhortó a denunciar con coraje el crimen que actualmente se comete contra la nación caribeña.
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