Por Isaura Diez
Corresponsal jefe en China
Así lo ha denunciado la comunidad internacional, con expertos y académicos que además advierten sobre el alcance extraterritorial de las sanciones y el impacto humanitario de un bloqueo que se mantiene por más de seis décadas.
En entrevista exclusiva con Prensa Latina, el doctor Pan Deng, director del Centro de Investigación en Derecho y Política Pública Latinoamericana de la Universidad de Política y Derecho de China, afirmó que la lógica central de la orden ejecutiva es “utilizar el palo arancelario para coaccionar a todos los países a interrumpir la cooperación energética normal con Cuba”.
El especialista señaló que la medida intenta “cortar la línea vital energética de la nación cubana” y presionar mediante afectaciones directas a la vida cotidiana de su población.
Desde el punto de vista jurídico, Pan sostuvo que la disposición se basa “exclusivamente en el derecho interno estadounidense, por encima de la Carta de las Naciones Unidas y de todo el sistema del derecho internacional”, por lo que carece de fundamento legal internacional.
A su juicio, se trata en esencia de una injerencia en los asuntos internos de Cuba y en las relaciones económicas y comerciales normales de otros Estados soberanos.
El experto subrayó que, en el plano humanitario, la orden no impacta a “un objetivo estatal abstracto”, sino a sectores como la sanidad, el transporte, la electricidad y la vida productiva básica de la población.
Pan consideró que ello lesiona directamente el derecho a la vida y al desarrollo del pueblo cubano.
Recordó además que la Asamblea General de la ONU lleva más de 30 años pidiendo por abrumadora mayoría el fin del bloqueo contra Cuba, lo que refleja, en sus palabras, que la política estadounidense se sitúa “en contra de la justicia y la equidad internacional”.
LOS ERRORES DE WASHINGTON
Sobre los errores de cálculo de Estados Unidos, el académico opinó que no son tácticos, sino estratégicos y de raíz.
En primer lugar, afirmó que Washington ha subestimado la resiliencia de la nación y el pueblo cubanos, al creer que la presión económica puede generar inestabilidad y un cambio de sistema político.
Según Pan, la historia demostró que “cuanto mayor es la opresión, más fuerte se afianza la voluntad del pueblo cubano de defender su soberanía y luchar unido”, y que las sanciones terminaron por consolidar la unidad interna.
En segundo lugar, señaló que Washington erró al interpretar la evolución de América Latina, donde -dijo- la autonomía, la independencia y la oposición a la injerencia externa son tendencias irreversibles.
A su juicio, cuanto más presiona Estados Unidos a los países de la región para que tomen partido, más refuerzan estos la defensa de su soberanía y su acercamiento a Cuba.
El tercer error, añadió, radica en ignorar la voluntad mayoritaria de la comunidad internacional que, en votaciones sucesivas de la ONU, incluidas las de aliados tradicionales de Washington, rechaza el bloqueo.
Pan advirtió que la obstinación estadounidense erosiona su credibilidad y lo coloca en una posición de creciente aislamiento internacional.
El cuarto fallo estratégico, indicó, consiste en sobreestimar la eficacia de las sanciones unilaterales, sin considerar su “efecto boomerang” sobre las cadenas comerciales y energéticas globales.
El experto explicó que esas medidas perjudican a empresas de terceros países y también a compañías estadounidenses, que pierden mercados y asumen costos económicos.
QUÉ HACER FRENTE A UN ORDEN INTERNACIONAL EN CRISIS
En cuanto a la respuesta internacional, Pan consideró que la clave no está en escalar la confrontación, sino en defender el multilateralismo y el derecho internacional.
Propuso que la comunidad internacional continúe expresando posiciones colectivas en foros como la ONU, el Consejo de Derechos Humanos y el Movimiento de Países No Alineados para condenar las sanciones unilaterales y la jurisdicción extraterritorial.
Asimismo, sugirió que los países que apoyan a Cuba fortalezcan redes de cooperación práctica en energía, comercio y finanzas, incluidas vías de liquidación en monedas nacionales y mecanismos que eludan restricciones unilaterales.
Mencionó también la posibilidad de recurrir a mecanismos de solución de diferencias en la OMC para impugnar medidas arancelarias que violen normas del comercio internacional.
Pan instó a organizaciones regionales como la CELAC, los Brics y el Movimiento de Países No Alineados a coordinar posturas comunes contra lo que definió como diplomacia coercitiva.
Destacó además el papel de centros de estudios y medios de comunicación en exponer los daños concretos del bloqueo sobre la vida cotidiana en Cuba y la ilegalidad de las medidas unilaterales.
El académico sostuvo que el orden internacional no se ha derrumbado, sino que atraviesa una fase de ajustes y reconfiguración.
Afirmó que el sistema centrado en la ONU y basado en el derecho internacional sigue siendo el marco mayoritariamente reconocido por los Estados.
Según Pan, las acciones unilaterales de Estados Unidos constituyen una violación de ese orden, pero no su colapso, y subrayó que identificar la postura de un solo país con el derrumbe del sistema internacional subestima a los Estados que defienden las normas.
El experto consideró que existen medios para contener las posturas que calificó de erróneas, sobre la base de la solidaridad entre países y el respeto a las normas internacionales.
En el plano jurídico, indicó que los Estados soberanos pueden rechazar la aplicación extraterritorial del derecho interno estadounidense mediante protestas diplomáticas y acciones en instancias multilaterales.
Respecto al ámbito económico, propuso acelerar sistemas de pago diversificados y acuerdos comerciales regionales para reducir la dependencia de un solo sistema financiero. En el frente diplomático, recomendó mantener el diálogo en marcos multilaterales y no aceptar presiones para alineamientos forzados.
Pan concluyó que China apoya a Cuba en la defensa de su soberanía, independencia y derecho al desarrollo, y se opone a las sanciones unilaterales y a la injerencia en asuntos internos.
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