domingo 15 de febrero de 2026

Angola: de 50 de independencia a año decisivo para las elecciones

Luanda (Prensa Latina) Tras un 2025 marcado por las celebraciones de los 50 años de la independencia nacional, el 11 de noviembre, Angola camina hoy hacia un 2026 decisivo para las elecciones generales.

Por Karina Marrón González

Corresponsal jefe en Angola

Serán 365 días para que el Ejecutivo avance en el Plan de Desarrollo aprobado hasta 2027 y el cumplimiento de las promesas electorales del partido gobernante Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA), en un contexto complejo por los desafíos económicos.

Del otro lado, los partidos de oposición aguardan cualquier incumplimiento, error o descontento de la población para impulsar sus agendas con vistas a ganar mayor apoyo en las urnas en 2027.

LA PAZ COMO EL MAYOR LOGRO

El 2025 fue un ensayo de lo que está por venir, pero también un momento de unidad en torno a la alegría común por el medio siglo de liberación del colonialismo portugués.

Durante todo un año en el país se realizaron actividades de homenaje a quienes lucharon por la independencia, defendieron el territorio nacional de intentos de invasión y a aquellos que desde diferentes sectores aportaron al logro de la paz y el desarrollo del país.

Cuatro mil 690 ciudadanos recibieron las medallas conmemorativas por la efeméride, a los que se sumaron numerosas personalidades foráneas, pero sin duda lo que marcó más a la sociedad angoleña fue la entrega a los tres firmantes de los Acuerdos de Alvor: António Agostinho Neto, Holden Roberto y Jonas Savimbi.

Para muchos fue una demostración de la voluntad de reconciliación y un reconocimiento a los aportes de la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (Unita) y del Frente Nacional para la Liberación de Angola (FNLA) a la lucha por la independencia, pese a su papel posterior en una guerra civil de 27 años.

“Ahora que se ha alcanzado la paz y se han creado las condiciones para una reconciliación nacional efectiva, aprovechemos esta oportunidad única para construir juntos una sociedad inclusiva con igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos”, dijo el presidente João Lourenço durante el acto central por la fecha.

Frente a unas 10 mil personas e invitados de diversos países, incluidos 11 jefes de Estado y de Gobierno, el mandatario aprovechó el momento en la Plaza de la República para convocar a los angoleños a trabajar juntos por la consolidación de la economía y el desarrollo socioeconómico del país.

Exhortó a no permitir que las disputas y contiendas partidistas consuman gran parte del tiempo y la energía que se requieren para hacer frente a los desafíos, a los cuales calificó de enormes y complejos, tanto en lo económico como en lo social.

La paz fue señalada por todas las fuerzas políticas como el mayor logro de estos 50 años, donde a pesar de los avances en materia de educación, salud pública y prestación de servicios, todavía queda mucho por hacer.

VOZ RELEVANTE EN EL CONTEXTO INTERNACIONAL

Angola es reconocida en el contexto regional y continental como una voz indispensable y una autoridad en materia de solución de conflictos.

Así ha ocurrido en la Región de los Grandes Lagos, cuya Conferencia Internacional presidió hasta el pasado 15 de noviembre y dentro de la cual dedicó esfuerzos a la búsqueda de soluciones a las confrontaciones en República Democrática del Congo (RDC) y en Sudán.

Este año, con la asunción de la presidencia rotatoria de la Unión Africana el pasado mes de febrero, el país se enfocó no solo en los asuntos de seguridad y paz, sino también en la inversión en infraestructuras críticas para el desarrollo continental.

Al respecto, destacó la iniciativa de organizar la tercera Cumbre de Financiamiento de Infraestructura para África, realizada en Luanda del 28 al 31 de octubre, que logró reunir compromisos de otorgamiento de capital para proyectos vinculados a ramas como la energía, los viales y el transporte aéreo.

El encuentro abogó también por fortalecer las instituciones financieras del continente para destinar recursos a infraestructuras críticas para el crecimiento económico y disminuir la dependencia del capital foráneo.

Otro momento importante en esta proyección continental, fue la celebración de la séptima cumbre de la Unión Africana y la Unión Europea, durante la cual se establecieron nuevas pautas para el fortalecimiento de las relaciones y la cooperación entre ambos bloques en áreas de interés común.

Expandir la colaboración en materia de paz y seguridad, promoviendo respuestas conjuntas más fuertes contra el terrorismo y el extremismo violento; así como intensificar la acción climática, incluido el financiamiento para la adaptación y resiliencia, y el apoyo a la transición energética africana, estuvieron sobre la mesa.

El presidente João Lourenço, como titular en ejercicio de la Unión Africana, también participó en eventos internacionales como la cuarta Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo, en Sevilla, España; la cumbre del G20 en Sudáfrica; y la segunda edición del Fórum Global Gateway, en Bélgica.

DESAFÍOS PUERTAS ADENTRO

En febrero próximo, Angola entregará una presidencia exitosa al frente de la organización continental, pero los mayores retos quedarán al interior de sus fronteras, donde según los resultados finales del Censo de Población y Vivienda del 2024, convive una población de 36 millones 604 mil 681 habitantes.

Un país donde poco más de 27 por ciento de la población es analfabeta y 34 de cada 100 se ubican en un grupo etario de cinco a 18 años de edad fuera del sistema educativo.

El censo también mostró que el 76 por ciento de los hogares depende de fuentes alternativas informales para el abasto de agua y sólo 48,6 por ciento utiliza la red pública de energía, pues aunque se genera más de la que se consume y se trabaja en incrementar la capacidad de producirla, las redes de distribución son insuficientes.

Datos como estos y el de la tasa de desempleo de 26,9 por ciento para el tercer trimestre de 2025, según el Instituto Nacional de Estadística, y más del 80 por ciento de empleo informal, reflejan la necesidad de traducir las cifras de crecimiento económico en la vida de las personas.

Si bien el país ha dado pasos para disminuir la dependencia del petróleo, diversificar la economía y bajar el peso de la deuda en el presupuesto del Estado, estallidos sociales como el ocurrido del 28 al 30 de julio señalan la urgencia de que los angoleños perciban directamente los beneficios de las riquezas del país.

Bajo el pretexto de una huelga de taxistas por el incremento del precio del diésel y de los pasajes, el 28 de julio en diferentes puntos de Luanda se interrumpió el tránsito con barricadas, quemaron neumáticos y contenedores de basura y lanzaron piedras contra taxis y autobuses en servicio.

También destruyeron vehículos y saquearon comercios privados y entidades estatales, lo cual se extendió a otras provincias.

Los sucesos de esas jornadas dejaron un saldo oficial de 30 muertes, incluida la de un oficial de la Policía Nacional, casi 300 heridos y alrededor de mil 500 detenciones, en las cuales la mayoría estuvieron involucrados en el saqueo a comercios.

Las investigaciones indicaron la presencia de agentes extranjeros vinculados con programas de cambio de gobierno, lo cual continúa en indagación por las autoridades; sin embargo, la participación de segmentos poblacionales impulsados por el entorno socioeconómico da una señal de alerta.

El 2026 es la recta final hacia un proceso eleccionario en el que los 14 partidos políticos aprobados en Angola tienen aspiraciones. Incluso los más jóvenes, Pra-Ja Servir Angola (2024) y Partido Liberal (2025), trabajan sin descanso en sus puntos fuertes para la contienda.

Al interior del histórico MPLA han surgido voces anunciando la intención de presentar su candidatura a la presidencia, un asunto que genera especulaciones y expectativas, pero que será despejado definitivamente en el congreso ordinario de la organización, previsto para celebrarse en 2026, como dijo el presidente del partido, João Lourenço.

Lourenço, quien ya cumplió los dos mandatos permitidos por la Constitución, sólo dejó entrever el pasado 13 de diciembre en un acto de masas, que la estrategia apunta a una figura más joven.

En tanto, el mayor bastión de la oposición, la Unita, vivió un 2025 con desprendimiento de figuras de sus filas para unirse a otras organizaciones, mientras que su XIV congreso apostó mayoritariamente por la continuidad, al elegir nuevamente a Adalberto Costa Júnior como su presidente, por encima de Rafael Massanga Savimbi, quien para muchos representaba la renovación.

Las páginas del calendario del 2026 darán las respuestas.

arc/kmg

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