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sábado 18 de mayo de 2024
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ESCÁNER: Manga, del primer trazo japonés a conquistar el mundo (+Fotos +Video)

La Habana (Prensa Latina) Pocos imaginaron la repercusión de aquellos primeros trazos, esos que al abrigo de éxitos y tradiciones labraron el camino de la historieta gráfica japonesa, expandida a multitudes en el mundo bajo el nativo manga.
Por:
Adis Marlén Morera
Redacción de Cultura de Prensa Latina

Su origen en el universo artístico nipón, opinan expertos, se remite al siglo XVII cuando varias ciudades y plazas públicas albergaban ilustraciones sobre hechos cómicos o fantásticos, las cuales eran representadas mediante el arte de grabar la madera (ukiyo-e).

En esos espacios, ese fenómeno cultural, traducido como “dibujos caprichosos”, se mostraba al visitante en una especie de viñeta compuesta por imágenes en secuencia, desprovistas de palabras en la mayoría de los casos.

Según registros históricos, el empleo por primera vez del término “manga” se le confirió al famoso artista de la plástica y especialista en grabado Katsushika Hokusai (1760-1849), quien trasladó esa técnica de impresión a sus obras.

La gran ola de Kanagawa, publicada de 1830 a 1833, es la primera pieza de su serie Fugaku sanjūrokkei y la estampa más famosa de su género.

DE LA HISTORIA A LA FASCINACIÓN

Tras la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) reapareció en la nación asiática esa expresión artística como vía de entretenimiento y para aliviar las penurias de la posguerra, comentó a Prensa Latina el profesor de la Facultad de Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual, de la Universidad de las Artes, Mario Masvidal.

En su opinión, el cómic americano y las animaciones norteamericanas influenciaron en su momento a jóvenes como Osamu Tezuka, considerado el dios del manga moderno y figura con amplia popularidad gracias a su revolucionaria manera de desarrollarlo.

Basado en las técnicas cinematográficas de la época y animadores como los estudios de Walt Disney, el mangaka (vocablo japonés para designar al creador de historietas) modificó la tradicional representación hasta convertirla en los story manga o mangas de larga duración con tramas más elaboradas y complejas.

Tezuka se inspiró en los dibujos animados de Betty Boop y en las producciones del conglomerado Disney para diseñar sus personajes, que se distinguen por los ojos acuosos y el rostro diamantino, aunque mantienen el cabello propio de los asiáticos, destacó.

Esos dibujos artísticos ocupan un lugar admirable dentro de la industria editorial nipona, en la cual representan más de 25 por ciento de todos los materiales impresos en el país.

Poseen, asimismo, diversidad de admiradores dado que sus argumentos son comprensibles y los protagonistas se caracterizan por una profunda humanidad.

De acuerdo con el académico, los japoneses enamoraron al mundo entero con dicha propuesta, y en naciones de Latinoamérica como México, Chile y Brasil, el impacto causado por esa oleada cultural es superior a otros países.

En Cuba, por ejemplo, fue la animación la que abrió puertas a ese universo fantástico y seductor japonés, con la exhibición de Voltus V, película que ancló con éxito en el gusto de varias generaciones.

TRAZOS PENSADOS PARA COMPLACER

Un rasgo que define a las admiradas historietas es su capacidad para dominar los más variados géneros y segmentos poblacionales. Por si no fuera suficiente el triunfo de las líneas iniciales, hoy se expanden para complacer a sus seguidores y a aquellos que aún no se consideran fanáticos.

Dirigido a niños pequeños se encuentra el Kodomo manga, en tanto el Shōnen manga y el Shōjo manga están destinados a chicos y chicas adolescentes, respectivamente.

Mientras, hombres y mujeres en etapa juvenil y adulta se sienten representados en el Seinen manga y el Josei manga, en ese orden.

Dada la riqueza de su producción en el país asiático, la lista de historietas clasificadas,según el género, pudiera ser interminable. No obstante, algunos de los subgéneros más específicos y que no poseen un equivalente exacto en castellano se detallan a continuación:

Nekketsu: tipo de manga en el cual abundan las escenas de acción protagonizadas por un personaje exaltado que defiende valores como la amistad y la superación personal.

Gekiga: sobre temática adulta y dramática.

Mahō Shōjo: niñas/os o chicos que tienen algún objeto mágico o poder especial.

Mecha: se destacan por la presencia de robots, en muchas ocasiones gigantes y tripulados por humanos.

Ecchi: de corte humorístico con contenido erótico.

Gore: género de anime asignado a aquellas series que poseen alta violencia gráfica, usualmente son de terror.

ANIME, SALTO A UNA NUEVA VISUALIDAD

La relación entre historieta y animación en Japón es muy diferente a como se aprecia en Occidente, aquí es tan temprano el surgimiento del manga como el del anime, comentó a esta agencia de noticias el periodista y crítico de arte Antonio Enrique González.

Aunque los japoneses beben constantemente de las culturas occidentales, son capaces de metabolizarlas y devolverlas con una autenticidad que ni siquiera sus generadores originales pueden asumir, argumentó.

Osamu Tezuka fue uno de los primeros defensores de la animación junto a otros importantes autores como Leiji Matsumoto, Osamu Dezaki y Shigeyuki Hayashi, conocido con el seudónimo de Rintaro, continuó.

El elenco de creadores resulta extenso, así como la sapiencia del joven crítico de arte, cada palabra suya sedujo a esta reportera que luego del diálogo se apresuró a buscar, entre tantos animes, aquel que le pareció interesante.

La animación, explicó, adquiere esa peculiaridad instantánea, rápida y frugal de la historieta gráfica, herencia que también se ve reflejada en muchas pautas estéticas como la animación limitada y ultra limitada.

En su opinión, los traumas históricos y contemporáneos experimentados por la nación insular son una constante en ese cuerpo audiovisual, que pudiera funcionar como caja de resonancia, exorcismo y catarsis dolorosa.

La animación japonesa, advierte un texto suyo, responda o no a los cánones del conocido como anime más convencional, constituye por sí sola un campo cultural y filosófico de compleja fractalidad, que la bautiza como un caso único dentro del universo de las imágenes en movimiento.

Series, largometrajes y OVAS (Original Video Animations) -formato surgido en los años 80- están impregnados de una intensidad y un sino trágico que los convierte en canales de expresión y expansión de una memoria cultural verdaderamente telúrica, como es la japonesa, amplía el artículo.

Si bien el manga no resulta un hecho extraordinario ante algunas miradas, es innegable su capacidad para cautivar a muchos en su viaje por el mundo y perpetuarse en la vida de quienes ven en él algo más que una expresión cultural de Japón.

arc/mml/amm

Colaboraron en este trabajo:
Armando Reyes
Editor Especiales Prensa Latina
Mario Muñoz Lozano
Jefe de la Redacción de Cultura de Prensa Latina
Danay Galletti
Redacción Europa Prensa Latina
Laura Esquivel
Editora Web Prensa Latina
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