Prensa Latina, La Agencia

sábado 18 de mayo de 2024
Search
Close this search box.
TEMAS ESCáNER

ESCÁNER

ESCÁNER: Lorena Vázquez: Veo mi futuro como Doctora en Ciencias en Cuba (+Fotos +Info)

La Habana (Prensa Latina) Estimulada por su humilde familia de origen obrero, Lorena Vázquez Bello quiso ser médico para curar a su padre enfermo de leucemia, pero lamentablemente falleció a mediados del primer año de su carrera de Medicina en Cuba.
Por:
Por Cira Rodríguez César
Redacción Ciencia y Técnica

Lejos de mermar anhelos y aspiraciones, ese triste suceso la impulsó a terminar los estudios y graduarse en Medicina Interna, sin sospechar aún el vertiginoso ascenso profesional que le deparaba el futuro: hoy con apenas 29 años es la jefa del centro hospitalario del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí, IPK.

Al concluir la secundaria básica quiso entrar en los “Camilitos” (Escuelas Militares Camilo Cienfuegos), pero no se la otorgaron y en su lugar ingresó en el Preuniversitario de Ciencias Exactas Vladimir I. Lenin, donde optó por una de las profesiones más humanistas y de la cual se siente orgullosa al igual que toda su familia, e incluso el barrio que la vio nacer y crecer.

En su aval de estudiante cuenta una etapa de formación en los hospitales Militar Central Dr. Carlos Juan Finlay y General Docente Enrique Cabrera, hasta que en el sexto año tuvo la oportunidad, durante el internado vertical en Medicina Interna, de entrar por primera vez al IPK para una rotación por dos semanas.

Al graduarse de esa especialidad en 2020, un profesor le expresó que pasar por esa institución era la oportunidad de conocer enfermedades, diagnósticos, tratamientos y manejos diferentes a los de otros centros asistenciales.

FotosPL: Panchito González

El IPK es hoy la máxima autoridad en las disciplinas de Microbiología, Parasitología, Medicina Tropical, y Clínica y Epidemiología de Enfermedades Transmisibles, y es responsable de la generación e implementación de importantes resultados científicos observados en los indicadores que muestra Cuba en materia de padecimientos infecciosos.

“Me enamoré de este Instituto y desde entonces soñaba con trabajar aquí, de manera que al terminar la residencia en Medicina Interna me propuse hacer la Maestría en Infectología, a lo que ayudó, en medio de la pandemia de la Covid-19, entrar en el IPK en marzo de 2021, por la necesidad de personal joven que había en ese momento”.

Vázquez Bello confesó en entrevista con Prensa Latina que, a pesar de las exigencias para ingresar a una institución de tanto rigor que demanda años de experiencia, fue para ella un golpe de suerte y también de mucho riesgo, pues integró las primeras dotaciones de médicos para atender a los pacientes contagiados con el SARS-CoV-2, causante de la Covid-19.

Sin tiempo para el descanso y en largas y arduas jornadas comenzó a trabajar en la sala E del centro hospitalario del IPK, una especie de terapia intermedia donde fueron internados los casos más propensos a complicarse, de acuerdo con sus morbilidades.

FotosPL: Panchito González

“Fue una etapa muy decisiva en mi vida profesional, allí adquirí mucha experiencia, aprendí de todos, nunca había enfrentado casos positivos de Covid y, a pesar de recibir la preparación necesaria en bioseguridad, fue difícil y muy complicado, sentí miedo de entrar a la zona roja”, recuerda la joven.

Sin embargo, guarda lindos recuerdos de esos momentos de los cuales quedaron grandes amigos, muy agradecidos de las atenciones y cuidados recibidos, pues pasaron por estados graves y críticos de la enfermedad.

“Nunca había estado en esa situación, pero me sentí muy orgullosa por la confianza depositada en los jóvenes hasta tal punto que con solo 29 años fui designada la jefa del Centro Hospitalario, que no es cualquier cosa, porque se trata de un Instituto de referencia nacional e internacional”.

“Profesionales de mucho prestigio como el doctor Jorge Pérez Ávila, quien a pesar de su avanzada edad no deja de venir ni un solo día, me ayudaron y me brindan toda su experiencia, son personas a quienes admiro y quizás algún día pueda ser como ellos”.

 

VOLVER A LA NORMALIDAD CON NUEVOS RETOS

Una vez pasadas las últimas oleadas de contagios por Covid-19, pero sin abandonar la atención que requiere, el IPK volvió a sus funciones específicas y con él su centro hospitalario, explicó la doctora Vázquez Bello.

Sus 170 camas están disponibles y distribuidas en ocho salas especializadas en misceláneas (VIH-sida), medicina tropical, aislamiento respiratorio y atención médica internacional, todas para pacientes con enfermedades de origen infeccioso que pueden aparecer en cualquier momento.

De ello fue prueba el incremento registrado entre julio y agosto del pasado año de los casos de dengue, y el reto que significó la aparición en el mundo de los casos de viruela símica, los cuales afortunadamente en el país solo fueron siete, sin complicaciones y atendidos en aislamiento estricto.

También el brote de enfermedades respiratorias, que en un momento fue situación crítica, pero con la respuesta oportuna.

“Dirigir un hospital de esta envergadura es una tarea complicada y una responsabilidad muy grande, además porque los directores anteriores dejaron una parada muy alta, están aquí y me están enseñando, pero es muy duro porque no puedo defraudar la confianza”.

“No tenía otra opción, si me llamaron y contaron conmigo es porque me necesitan y aquí estaré hasta el final, tarea que comparto con la Maestría en Enfermedades Infecciosas como parte de mi desarrollo profesional, que ahora son las dos prioridades de mi vida”.

Para esta joven y comprometida médico se trata de una deuda que tiene con la historia de 85 años del IPK, del cual no se puede hablar sin mencionar su centro hospitalario.

FotosPL: Panchito González

Ella lo considera un regalo acompañado de mucho apoyo, como se lo demuestran cada día los de mayor edad y experiencia, porque es darle continuidad a una obra con elevado prestigio, talento y sacrificio de quienes la iniciaron.

“Veo mi futuro en el IPK como Doctora en Ciencias, pienso jubilarme aquí luego de hacer realidad muchas ideas e investigaciones en enfermedades infecciosas, algo muy importante para mí, el país, la atención médica cubana y el mundo; es lo que podamos aportar a la comunidad médica internacional”, concluyó.

Esa convicción seguro será premiada con muchos éxitos, que se sumarán a los más de 600 resultados científicos y aportes a la medicina y ciencia cubana que atesora el IPK.

arb/crc

Colaboraron en este trabajo:
Amelia Roque
Editora Especiales Prensa Latina
Yanet Llanes Alemán
Editora Web Prensa Latina
RELACIONADOS